lunes, 23 de diciembre de 2013

Capítulo 14

Aquella noche dormí pensando en Harry. No sé por qué. Él no me gusta. O eso creo.
A la mañana siguiente me desperté de muy buen humor. Necesitaba a alguien con quien hablar. Fui a la habitación de Inés, pero no estaba. Volví a mi habitación y me quité el pijama. En ropa interior, fui hasta el baño y me duche. Luego, me puse esto: http://www.polyvore.com/beige/set?id=107843090
Bajé a desayunar. En la cocina estaban Marta y Alice.
-¿Dónde está Inés? -Pregunté. -Estos días está desaparecida...
-Ya. -Contestó Marta. -Ha salido con Chris. Aquí hay tema. -Reimos.
-¿Y Niall? Pensé que después de conocerle no iba a separarse de él.
-Ya, eso es lo que me extraña... Está pasando de él completamente.
De repente mi móvil sonó. Un WhatsApp de Harry: <<Voy de camino a tu casa>>. ¿Pero qué cojones...? ¿Por qué viene? Suspiré. Decidí callarme. Cuando Harry llegase no entraría en casa, no quiero. No le he invitado a venir, y eso de que haga lo que le da la gana cuando quiere, sinceramente, me molesta. A los cinco minutos sonó el timbre. Fui a abrir y no me sorprendí al ver a Harry. 
-¿Qué se supone que haces aquí? -Pregunté borde y fríamente. 
-Esto. 
Harry me cogió de la cintura y me acercó más a él. Sin darme tiempo a separarme, me besó. Me besó locamente. Apasionadamente. Me gustó, sí. Cuando me soltó, me miró y comenzó a reirse. 
-¿Qué? 
-Tu cara es tan... No te esperabas esto, ¿verdad? -Negué con la cabeza. -¿Quieres venir a mi casa? 
-Eh... me parece que aquí estoy bien, no sé. 
Marta apareció detrás mía y cuando vio a Harry me dio un notable codazo en el brazo. 
-¿Qué pasa? -Preguntó. 
-Le estaba preguntando si venía a mi casa. 
-Y yo estaba rechazando su invitación. -Sonreí. 
-Ay, no, no, no. -Marta me empujó sacándome de casa junto a Harry. -Ve con él, es más, quédate todo el día allí si quieres. 
-Pero yo... 
-Pero tú nada. Anda, pasadlo bien. -Marta cerró la puerta de casa en mis narices. 
-Que maja. -Miré a Harry. -Bueno, no me queda otra que ir contigo a tu casa... 
Entramos en el coche de Harry, yendo directos a su casa. Harry abrió la puerta y nos dirigimos al salón. 
-Pues ya estamos aquí... -Sonreí. -¿Qué te apetece hacer? 
-¿En serio lo preguntas? 
Harry me cogió por la cintura alzándome. Yo crucé mis piernas alrededor de su cintura. Luego nos miramos hasta que dijo: 
-Te quiero. 
No contesté. Simplemente me abalancé hacia él y le besé. Comenzó a andar hacia atrás, haciendo que ambos cayésemos sobre el sofá. Me senté a horcajadas sobre él. 
-¿No vas a contestar? -Me preguntó. 
-Harry... 
-Dime. 
-Ayúdame. ¿Cómo sabes si te gusta una persona? 
-Si te pasas los días pensando en él. Si necesitas estar a su lado a cada segundo que pasa. Si... 
-Creo que me gustas. -Le interrumpí. 
-¿Solo lo crees? -Asentí.- Pues entonces tendré que hacer que me quieras. 
-¿Cómo? 
-Eso no lo he pensado aún... Pero sabes que lo conseguiré, pequeña. 
'They don't know about us' comenzó a sonar. Me estaban llamando. Me levanté de encima de Harry y entré a la cocina, contestando a la llamada. Marta; como no...
*Conversación telefónica*. 
-¡Hola! ¿Qué tal con Harry? 
 -Marta, tía. ¿Qué voy a hacer contigo? No ha pasado ni una hora desde que estoy aquí. 
-¿Pero ha pasado algo? 
-Tía... -Harry entró a la cocina acercándose a mí.- luego te cuento. Anda, no llames más, petarda. 
-Vaaaale. Pero me lo cuentas sin omitir ningún detalle. 
-Claro que sí. Adióóós. -Colgué. 
*Fin de la conversación*.
Harry estaba a pocos pasos de mí. Se acercó más, hasta el punto se tenerme entre él y una de las encimeras de la cocina. Juntó su frente con la mía, y alzó mi cabeza obligándome a mirarle a los ojos. 
-No sabía que tuvieses esa canción de tono de llamada. -Sonrió maliciosamente. 
-Pues ahora ya lo sabes. -Sonreimos. 
-¿Te apetece subir a mi habitación? 
-Eh... ¿Harry? 
-No, boba. No me refiero a eso. -Carcajeó. Me encanta cuando se ríe. 
-Pues entonces vale. Agarró mi mano y subió las escaleras junto a mí, sin soltarme. Me condujo por la enorme casa hasta su habitación, situada en el fondo del pasillo. Entramos y ambos nos sentamos en la cara. Silencio incómodo. Menos mal que Harry lo rompió: 
-Vale. Quiero que sepas que te quiero. Sí, no sé cuantas veces te lo he repetido ya. Pero aunque no sientas lo mismo no me harás cambiar de opinión. Y sé que me va costar porque llevas escrito en la frente que eres una cabezona. Pero me da igual. Voy a insistir. Y ahora me toca preguntarte, ¿qué sientes por mí? 
-Pues me toca responderte: no lo sé. No sé si me gustas o si no. Estoy confundida. Eres muy mono, te portas genial conmigo. Y aún no me creo que esté hablando contigo. ¿Quién me diría a mí que el mismísimo Harry Styles estuviese en frente mía diciéndome que me quiere? Y sabes, no sé lo que siento. Pero posibilidades tienes, bobo. -Le guiñé un ojo con una sonrisa pícara. Harry soltó una carcajada. 
-Me tranquiliza saberlo. 
Se acercó y me cogió de la cintura, tumbándome a su lado. Luego se giró hacia mí y me besó. Digamos que me dejé llevar por la lucha que estábamos creando con nuestras lenguas. Comencé a desabrocharle la camisa a Harry. Este se deshizo de ella tirándola al suelo. Desabrochó la cremallera de mi vestido y también lo tiró al suelo, junto con sus pantalones. Madre mía, se le veía tan perfecto en bóxers... Me abalancé sobre él y me agaché para besarle de nuevo. 
-¿Estas segura de esto? 
-Claro que lo estoy. -Sonreí mordiéndome el labio. 
Poco a poco nos quedamos sin ropa. Nuestras miradas estaban cargadas de deseo. Con un rápido movimiento, abrió uno de los preservativos que guardaba en un bolsillo de su pantalón y, sin perder tiempo, se lo colocó. Se sentó de nuevo en la cama, y me acercó a él.
-Lo tenías todo preparado, por lo que parece. Anda que llevar el preservativo en el bolsillo... -Reimos. 
Se sentó encima mía y comenzo a deslizarse dentro de mí. Las embestidas iban y venían mientras ardíamos en deseos el uno por el otro. Yo apreté su espalda, acercándole más a mí. Repitió el proceso anterior, esta vez más rápido. Seis... siete... ocho... Mis caderas se movían al ritmo que el marcaba. Jadeos... y más jadeos. Diez... once... doce... Harry emitió un pequeño gruñido, mientras yo gemía de placer. Grité y ambos nos arqueamos al llegar al orgasmo mutuo. Harry cayó a mi lado y me abrazaba mientras sonreía. Yo comencé a reirme tontamente, hasta el punto en que le contagié la risa. 
-Te quiero. -Dije, recobrando una respiración normal. 
-Si lo sé, lo hacemos antes... 
-¡Harry! -Reimos. Le abracé y me quedé dormida a su lado, mientras él me hacia caricias sobre la cabeza.





[MATADME SI QUERÉIS. DIJE QUE SUBIRÍA DESPUÉS DE COMER Y AL FINAL NA. PERO NO FUE CULPA MÍA, SINO DE BLOGGER. BUENO, ESTOY SUBIENDO LA NOVE A WATTPAD. ESTA VEZ CON ______ EN VEZ DE MIRIAM; A VER SI LA LEE MÁS GENTE ASÍN, LOL. Y BUENO, OS DEJO AQUÍ EL LINK: http://www.wattpad.com/33025373-they-don%27t-know-about-us
Y ESO, QUE ESPERO QUE OS HAYA GUSTADO EL CAP Y BESITOS DE ESTE KIWI: MIRIAM]

domingo, 22 de diciembre de 2013

Capítulo 13.

Zayn había dejado la puerta lo suficientemente abierta para poder ver como se cambiaba. Marta asomó la cabeza por el espacio que había. Sí, Zayn estaba sin camiseta. Marta le había visto ya un millón de veces sin ella en fotos, pero aún así sigue emocionándose. Esta soltó una risita que Zayn logró escuchar. Se giró hacia la puerta y la miró extrañado. Marta pasó a un tono de mejillas rojizo.
-¿Que haces? -Dijo riendo.
-Eh... nada. Pasaba por aqui...
-Ya. -Zayn abrió la puerta.- Pues pasa.
-Eh... no, ya bajaba otra vez...
-No, no. Pasa. -Dijo él sonriendo. Marta entró en la habiración de Zayn y se sentó en la cama, todavía sin hacer.- Si no te importa, voy a ducharme. Y esta vez, por favor, no entres a mirar.
-Tsss, por favor. Tampoco tenía taaaanto interés en verte cambiándote... -Dijo nerviosa. Zayn se acercó a ella hasta el punto de juntar sus frentes, quedando así a pocos centímetros.
-¿Segura? -Este sonrió maliciosamente.
-S-sí. -Marta le miraba atenta.
-Bien. -Zayn se despegó de ella.- Baja con Miriam si quieres. Está ahí abajo sola.
-Va-vale.
Zayn entró dentro del baño dejando a Marta completamente confundida. Oh, habían estado a pocos centímetros; muy pocos. Marta cogió la almohada de la cama de Zayn y se la puso en la cara. Emezó a patalear en la cama y a reprimir gritos gracias a la almohada. Cuando se tranquilizó, se miró al espejo de Zayn. Su pelo estaba completamente mal. Tuvo que volver a hacerse la coleta. Luego sonrió, como burlándose de ella misma y bajó de nuevo al salón.
-Jaii.- Dije.- ¿Qué tal ahí arriba? ¿Algo interesante?
-No... nada. ¿Tú has vuelto a hablar con Harry?
-Sí, me ha dicho que se pasaba por casa de Zayn un rato. Había quedado con él ayer...
-Ay. Que mono.
-¿Por?
-Porque viene por ti, tonta. -Me dijo mientras me daba un codazo en el brazo.
-Ay, pesá, calla. -Llamaron al timbre y me levante para abrir.- ¡Voy yop!
-Hola, preciosa. -Dijo Harry desde el otro lado de la puerta.- ¿Me dejas pasar?
-No. -Sonreí. El empezó a hacer pucheros y a poner cara de cachorrito. -Anda, idioto. Pasa. -Sonreí.
-¡Weeee! -Entró dentro y se sentó con nosotras en el sofá. Zayn bajaba por las escaleras ya vestido.
-Harry, amigo. ¿Qué haces aquí?
-Me aburría y vine a molestar un rato.
-Que majo. -Dijo Marta.
-Sí. -Zayn se sentó al lado de esta pasando su brazo por su hombro.
-¿Qué se supone que haces? -Preguntó Marta.
-Yo nada, ¿por?
-Buah, Zayn. -Marta se levantó y se sentó a mi lado, mientras Zayn la miraba confuso.
-¿Os parece si vamos a comer a Nando's?
-Oh, no. Niall nos mataría si no vamos con él.
-Nah, nunca se lo diremos. Será nuestro pequeño secreto de grupo. -Dijo Harry antes de que todos estallaramos en risas.
-Bueno, pues vamos.
-¿Y nosotras vestidas así? -Dijo Marta.
-¿Podemos pasar por nuestra casa para cambiarnos? -Pregunté.
-Como quiera mi princesa. -Dijo Harry y me miró. Le sonreí levemente y todos nos pusimos a caminar.
-----------
Al llegar a nuestra casa, Marta ocupó el baño de abajo mientras yo utilizaba el de la planta superior. Zayn y Harry esperaban en mi habitación, mientras veían la televisión. Terminé de ducharme cuando me di cuenta que no había cogido la ropa. Bien, genial, perfecto. Tendría que salir a mi habitación envuelta en una toalla hasta el armario. Aish, bien. Por suerte, al salir, Marta estaba con ellos. Se acercó a darme la ropa y pude entrar de nuevo en el baño. Al salir, sonreí a los tres y les hice un gesto, como de que ya estaba lista. Se levantaron de mi cama y apagaron la tele. Salimos de casa y fuimos al Nando's a comer. Cuando ya estabamos comiendo, Harry no paraba de lanzarme miradas incómodas. Yo intentaba evitarlas. Hubo un momento en el que ya no podía más y tuve que levantarme e ir al baño. Me mojé un poco la cara y me puse brillo de labios. Me hice una coleta alta dejando caer mis rizos sobre mis hombros. La puerta del baño se abrió justo cuando estuve apunto de salir.
-¿Qué haces aquí?
-Pregunté al ver a Harry.
-Te echaba de menos en la mesa.
-Tu eres mu tonto.
-Pero soy tu tonto y me quieres.
-No.
-Sí. -Sus ojos me miraron de arriba a abajo. Comenzó a acercarse a mí, haciéndome chocar con la pared. Aprovechó esto para cogerme las muñecas, alzando mis brazos por encima de la cabeza. Juntó nuestras frentes y sonrió maliciosamente. -Sí me quieres. Lo sé. Solo hay que ver lo roja que estás ahora mismo. -Pasó su mano izquierda por una de mis mejillas. Rozó mis labios y luego posó su mano por mi espalda.
-¿Qué se le va a hacer? -Pregunté. -Si no te quiero, no te quie...
-Me quieres. Lo sabes. Lo sé. Lo saben. Juntó sus labios con los míos mientras me besaba cálida y tiernamente. Su mano recorría mi cadera. Cuando se separó de mí, se mordió el labio. -Ahora si me quieres, ¿verdad?
-¿Me sueltas ya o qué? -Harry soltó mis muñecas. Volvió a mirarme esperando una respuesta, le miré y fui a la mesa a sentarme. Me senté al lado de Marta y cuando Harry llegó se sentó a mi lado. Terminamos de comer entre risas y bromas y fuimos a dar un paseo. Harry y Zayn se hacían fotos con algunas fans. A Marta no parecía importarle; a mi sí. No es que Harry y yo seamos nada, pero ver a tantas chicas a su alrededor... irrita un pelín. Fuimos a una heladería sobre las cinco y media de la tarde. Zayn nos invitó a todos a helados de chocolate. A las seis y media estábamos en su casa otra vez. Estábamos aburridos así que nos sentamos a ver la tele. Marta se apoyó sobre el hombro de Zayn, tumbándose en un sofá. Zayn comenzó a jugar con su pelo, haciéndola caricias, hasta que se durmió. Le di un codazo a Harry para que los mirase y este sonrió.
-Se les ve muy monos, ¿eh? -Comenté.
-Sí. -Sonrió.
-Soso.
-¿Qué? ¿Por?
-Porque lo digo yo. ¿No te parece una buena razón?
-Sí, sí. Genial. -Harry levantó su brazo y bostezó, haciendo que se estiraba. Luego aprovechó para pasármelo tras la cabeza, hasta mi hombro.
-Aish... -Reí. Harry se limitó a sonreirme y a mirarme, mientras, haciendo lo mismo que Marta, me dormí a su lado.
-------------
Cuando me desperté, Harry seguía observándome. Me senté en el sofá y me desperecé.
-¿Me observas mientras duermo?
-Claro. Estás tan mona cuando duermes...
-Oh. -Sonreí y me acerqué a él poniendo mis labios sobre los suyos. Luego le besé. Nuestras lenguas hacían una lucha gustosa entre ellas. Cuando nos separamos, le miré a los ojos. -A partir de ahora voy a jugar contigo.
-¿Y me lo dices así tan tranquila?
No contesté. Solo le sonreí levantándome y me agaché para darle un beso en el cuello.


[AHORA SUBO EL 14, QUE TENGO QUE COMER. SI NO, ME MUERO DE HAMBRE, JO T.T KISSES.
ATT: MIRIAM.]

Capítulo 12.

El viaje en coche fue una de las experiencias más incómodas. Estuvimos tan bien en casa de Harry que ahora nos daba corte hasta hablar. Íbamos de mal en peor. Bajé del coche de Harry, me coloqué la ropa y sonreí a Harry, dispuesta a darme la vuelta para entrar a casa. Él hizo un rápido movimiento, cogiéndome de la mano.
-¿Ya no me das ni las gracias?
-Oh, no me comas. Gracias Harry.
-No hacia falta darlas.
-¿En serio? ¿De verdad? -Sonreí y cerré la puerta del coche.
-Llámame. -Dijo él arrancando.
Observé como su coche iba haciéndose cada vez más pequeño, debido a estar cada vez más lejos, como acabó desapareciendo en aquella larga calle. Volví a mirar hacia la puerta y me di cuenta de que aún no había sacado las llaves. Las cogí y abrí. Vi a Alice que estaba sentada en el sofá con la mirada dirigida a la televisión. Sus dibujos no se los quita nadie. Entré en la cocina, donde estaba Jane.
-Oh, Miriam. Inés y Marta han salido. Un chico pasó a por Inés y Marta la acompañó. Dijeron que no tardarían mucho.
-Oh, vale. Muchas gracias Jane.
-¿Estuviste con...?
-Harry... -Susurré nerviosa.
-Parece que os lleváis muy bien. ¿Él te gusta?
-Eh... -Suspiré sentándome en la silla de al lado de Jane.
-No tengo ni idea.
-¿Eso es que sientes algo?
-Jane, sinceramente... no lo sé. -Su cabello rubio cayó sobre sus hombros, mientras se soltaba del moño de estar en casa. Rápidamente volvió a recogérselo.
 -Bueno, ya aclararás todo con el tiempo. -Dijo. Sus ojos azules me ponían nerviosa. No puedo aguantar la mirada mucho tiempo. Sonreí.
-Si me disculpas... -Señalé la puerta.
-Anda, sí. Vete a tu habitación un rato. Me levanté de la silla, sonreí a Jane y me di la vuelta, saliendo por la puerta. No quería oír otro de esos absurdos 'haz lo que te diga tu corazón', que suele decir la gente para quitarse los problemas de encima. Mi corazón no dice nada. NADA. El timbre sonó, pillándome en el pasillo. Di media vuelta hacia la puerta y abrí. Eran Marta e Inés.
-¡Hola, chicas! -Les dije, apartándome para que pudiesen entrar.
-Hola. -Dijeron a la vez.
-¿Dónde fuistéis? -Pregunté siguiéndolas hacia el sofá.
-Em... ¿Te acuerdas de Christian? -Inés me miró.
-Sí. Aquel chico del que no parabas de hablar cuando estábamos en España. ¿Por?
-Verás, el otro día estuve hablando con él por WhatsApp. Él y su hermana iban a venir de vacaciones aquí. Esta mañana me llamó para que quedásemos y tal. Marta me acompañó porque estaba super nerviosa.
-¿Y qué tal? -Pregunté.
-Buff. Muy bien.
-Parece que le gustas. -Dijo Marta dándole un codazo a Inés.
-¡Ay, no! No creo que yo... Bueno, quizás. Aunque se reía mucho con cada cosa que yo decía... No, no le gusto.
-Bipolar. -Murmuré.
-Mucho. -Dijo ella.
*-*-*-*-*-*-*-*
Después de cenar me tumbé en mi cama y puse la tele un rato. El móvil hizo el típico sonido de cuando te llega un mensaje. Miré y era de Harry.
*Conversación de WhatsApp*
H: ¡Hola, preciosa!
 Yo: Jaaai. ¿Qué tal?
H: Bien, ¿y tú?
Yo: Aquí... aburridísima.
H: Si estuvieses conmigo no estarías tan aburrida ahora mismo.
Yo: Uy, ¿y eso?
H: Haríamos cositas.
Yo: ¿Harry? Por favor... Jajajaja.
H: Nah, es coña. ¿Mañana te pasas por mi casa?
Yo: Después de lo de hacer cositas, creo que me lo pensare, ¿eh?
H: Jajajajaja, que boba eres. Vente, anda.
Yo: Venga, va. Iré.
H: Oh, bien. Bueno, preciosa. Me voy a dormir. Que duermas bien y espero que pensando en mí.
Yo: Si, cosita. Pensaré en ti (nótese la ironía).
H: Me encanta cuando eres así de borde.
Yo: Oh, te encanto siempre. Anda, vete a dormir. Adiós.
H: Buenas noches, princesa.
*Fin de la conversación*.
No supe que contestar, así que dejé el móvil en la mesilla. Apagué la televisión y abrí la cama. Fui hacia el armario y me puse un pijama de camiseta de tirantes y pantalón corto. Me hice una coleta, volví a la cama y me tumbé.
*-*-*-*-*-*-*
La risa de Alice me despertó aquella mañana. La miré y vi mi móvil en sus manos. Me levanté rápidamente y se lo quité.
-¿Por qué lo cogiste?
-Solo quería ver los juegos que tenías... Lo siento.
-Bueno, no lo vuelvas a coger. -Al desbloquearlo vi que estaba la conversación de Harry.- ¿Y esto?
-Jo, solo la estaba leyendo. No te enfades, porfi... -Me dijo bajito.
-Vale. Pero recuerda que esto no se toca. -Dije haciéndo énfasis en el no.
-Vaaaaaale. -Se cruzó de brazos.
Sonreí y bajé a desayunar. Me hice una tostada con mermelada de fresa por encima. Me bebí un vaso de Colacao y lavé todo. Subí a mi cuarto y me senté en la cama. Miré el móvil y tenia un WhatsApp de Harry. En ese momento llegó Marta, por lo que no lo pude leer.
-¿Vienes a correr? -Me preguntó.
-Buff... Que pereza...
-Anda, no quiero ir sola.
-Ve con Zayn. -Dije irónicamente.
-Está muy lejos.
-Bueno, pues ve a buscarle.
-Pues acompáñame. -Me dijo.
-Dios, que pesada. Está bieeeen. ¿Pero en serio iremos a casa de Zayn?
-Si no te importa... -Dijo ella rodando los ojos.
Sonreí y cogí ropa de deporte, unas deportivas fucsias flúor y una goma de pelo del mismo color. Terminé de vestirme y me recogí el pelo en una coleta alta. Bajé las escaleras de dos en dos hasta llegar a la puerta donde estaba Marta. Cogí la pequeña mochila que me preparó -que llevaba agua y algo de picar- y ambas salimos a correr.
*-*-*-*-*-*-*
-Ya estamos llegando a su casa. -Me dijo ella.
-Bien. ¿Qué piensas hacer cuando le veas?
-Pregunté entre jadeos.
-No lo había pensado.
-Marta, ¿tú piensas?
-Já. Que graciosa. -Dijo con ironía.
-Yo de siempre. -Contesté. Marta se paró en seco.
-Es aquí. -Me dijo.
-¿Y si llamas al timbre?
Me lanzó una mirada desafiante y llamó al timbre. Zayn, aún en pijama, abrió la puerta. Se frotaba los ojos, señal de que le acabábamos de despertar. Miró hacia Marta y dio una especie de brinco. Hizo un intento de peinarse con las manos y nos sonrió.
-¿Qué hacéis aquí? -Preguntó sin dejar de sonreír.- Me habéis despertado...
-Ay, como duerme él. -Bromeé. -Marta quería verte. -Esta se sonrojó.
-Bueno, pues pasad. -Hizo un gesto con las manos, invitándonos a entrar. Nosotras pasamos hacia el salón y nos sentamos en el sofá. Zayn nos avisó de que iba a cambiarse y en seguida bajaba. A los segundos de que él subiera, Marta se levantó.
-¿Qué haces? -Pregunté.
-Quiero ver a Zayn cambiádose. Porfa, calla.
-Tía, ¿en serio? -Pregunté con ironía.
-Sí. -Sonrió levemente y subió las escaleras en dirección a la habitación de Zayn.




[HOLAAAAA CRIATURITAS DE ANTONIO. LALALALA. (Es mi amigo imaginario, lol.) BUENO, DECIROS QUE COMO HE TARDADO MUCHO EN SUBIR CAPI Y TAL (entre exámenes e insti no tengo tiempo pa nah) VOY A SUBIR OTROS DOS CAPIS MÁS. EN TOTAL, TRES. ¡Weeee! GRACIAS POR LEER Y SIENTO TARDAR TANTO.
PD: FELICES FIESTAS A TODAS, JAJÁÁÁ.
ATT: MIRIAM.]

domingo, 6 de octubre de 2013

Capítulo 11

Aquella mañana me despertaron los primeros rayos de sol que entraban a través de mi persiana. Estaba cansada. Tenía mucho sueño. Me levanté pero me tuve que sentar de nuevo en la cama. Me dolía la cabeza, estaba un poco mareada. Alice también se despertó y me miró, viendo como yo me ponía la mano en la frente.
-¿Estás bien? -Me preguntó.
-Sí, creo.
-Tienes mala cara. Y aún es pronto. Duérmete.
-Como usted mande, pequeñaja. -Reimos.
Volví a tumbarme en la cama, cerrando los ojos y durmiéndome a los pocos segundos.
*-*-*-*-*-*-*-*-*
Algo me estaba dando toquecitos en el hombro. Abrí los ojos y vi a Alice, junto a Marta e Inés. Las tres cruzaron miradas y sonrieron. Alice me miró preocupada.
-Marta dijo que habías muerto. -Dijo Alice riendo.
-Tú a esta no la hagas caso. -Reí. Me levanté de la cama, poniéndome en pie. -Me observáis mientras duermo, ¿eh? -Reímos.
Las tres salieron de la habitación. Me dirigí al armario, sin antes ponerme la mano en la cabeza, para comprobar si tenía fiebre. Me puse esto: Bajé a desayunar. Las chicas no paraban de hablar de One Direction. Genial, después de haber dormido fatal, nada me hace más ilusión que oirlas hablar de Harry. Intenté desayunar lo más rápido posible para subir de nuevo a mi habitación. No tenía ganas de nada. Mi móvil sonó: mi madre. Lo cogí y me senté en mi cama.
*Conversación telefónica*.
Yo: Hola, mamá.
M: Hola, cielo. ¿Qué tal todo por allí? Te iba a llamar ayer, pero tuve que llevar a tu hermano al entrenamiento y se me pasó.
Yo: No te preocupes, mamá. Aquí muy bien, sí. Pero os echo de menos. -Sonreí.
M: Oh, cariño. Y nosotros a ti.
Yo: -Sonreí.- Seguro que no te crees a quien he conocido.
M: Creo que me hago una idea.
Yo: ¿Cómo? ¿Qué?
M: -Suspiró.- Esta mañana, al ir a comprar, vi una revista... ¿Desde cuando sales con Harry Styles? ¿Por qué no me dijiste nada?
Yo: ¡No! -Abrí la boca y los ojos exageradamente.- No, mamá. Yo no... Buah. Debieron ser aquellas Directioners. Sí, seguro que nos hicieron alguna foto...
M: No entiendo que me estás diciendo... ¿Que pasó?
Yo: Mamá, luego te llamo. Ahora tengo que hacer algo...
M: Adiós...
*Fin de la conversación*.
Mierda, mierda, mierda. No. Seguro que no era yo. Mi madre se debió de confundir. ¿O no? ¿Y si era yo? Seguro que ellas me hicieron una foto mientras estaba en el parque con Harry, o cuando corrimos... Suspiré y me senté. A los pocos segundos me levanté. ¿Por qué quedarme aquí si puedo comprobarlo? Bajé corriendo a la tienda de la esquina. Cogí una revista y hojeé sus páginas. "¿Puede ser ella la nueva novia del más pequeño de 1D?" Sí, mierda. Aquella frase... Mordí mi labio nerviosa. Tenía que hablar con Harry. Subí de nuevo a casa, cogí mi móvil y bajé, encontrándome con Inés y Marta por el pasillo.
-¿Donde vas?
-Chicas, ahora no. Os lo contaré todo cuando vuelva. -Hice una pausa ante sus atentas miradas.- Por favor...
-Como quieras.
No contesté. Simplemente las sonreí y salí de allí rápido.
*-*-*-*-*-*
-¿¡¿Se puede saber que es esto?!?
 Harry abrió la puerta de su casa, asombrado al verme. Hizo un gesto con las manos, invitándome a pasar. Entré dentro y le miré enfadada. El esbozó una sonrisa divertida, haciéndome cabrear más.
-¡Di! -Insistí.
-¿Que te diga qué? Eso es simplemente una tontería.
-¿¡¿Una tontería?!? ¿Sabes como mierda se ponen tus fans cuando hay rumores como estos? -Harry pasó una mano por mi espalda, sin dejar de sonreír. Hizo que me sentase en el sofá.
-Tranquila. Desmentiré todo. Tu y yo no somos nada. Nunca lo seremos, ¿no? -Miré al suelo.
-Harry, entiéndeme. Voy a ser odiada por millones de chicas...
-¿Y si en vez de fijarte en eso te fijas en lo guapa que sales a mi lado? -Reí.
-Simplemente eres tonto.
-Lo sé. No te preocupes. Solo somos amigos.
-Las Directioners odian a tus amigas.
-¿Y eso va a hacer que dejes de hablarme?
-No... Supongo. -Sonreí.
-Pues ya está.
Mordí mi labio nerviosa. Harry se acercó lentamente a mí. Yo miraba sus ojos. Estábamos cada vez más cerca. Él sonrió. Nuestros labios chocaron. Al rato, nuestras lenguas bailaban entre ellas. Harry acariciaba mi mejilla con su mano, acercándome más a él. Yo quería separarme, irme y no volver a saber nada de él. Pero por otra parte quería que aquello no acabase nunca. Al separarnos, él miraba tiernamente mis ojos. Sonreí nerviosa.
-Esto no...
-Admite que te ha gustado.
-No pienso admitir algo que no es verdad.
Harry se levantó, poniéndose encima mía y sujetando mis brazos con su mano. Con la otra empezó a hacerme cosquillas. Logré soltarme de su agarre y traté de empujarle, pero no funcionó.
-¡Sí! -Grité.
-¿Si qué?
-¡Si me ha gustado el beso! -Dije sin dejar de reír.
-Eh, eso está mejor. -Se levanto de encima mía y me senté a su lado, riendo.
-Lo sé, Harry.
-¿Entonces? -Me preguntó clavando sus ojos en los míos.
-Sí, me gustas, y eres un tío genial, pero...
-Siempre hay un pero. -Suspiró, haciendo una mueca de disgusto.
-Pero no puedo. No quiero que montones de chicas me insulten sin conocerme. No quiero volver a salir en una revista, ni que pase lo de ayer. No quiero, Harry.
-Ya...
-Entiéndeme. Es que yo no...
-Bueno, pues... Que te vaya bien con tu novio en España, ¿no?
-¿Cómo sabes que es mentira? -Reí.
-Soy demasiado listo, ¿no crees?
-Adivino, Inés te llamó para decirte que era coña, ¿sí?
-Ehehehehe, sí.
Reímos. Al rato nos miramos incómodos. Yo jugaba con un mechón de mi negro y rizado pelo, mientras él mordía su labio. Empecé a mirar a todos lados, sin saber que hacer o decir.
-¿Qué te pasa? -Dijo rompiendo el silencio.
-Esto es... incómodo.
-A mí me gusta.
Sonreí nerviosa. Sonó mi móvil a los dos segundos. Salí del salón para cogerlo. A los tres minutos aproximádamente volví.
-Inés me dijo que me debería ir ya...
-Te llevo.
-No, Harry...
-He dicho que te llevo. ¿Sí? -Asentí.
Salimos de allí y subimos al coche de Harry. Me senté delante a su lado. Mientras conducía, lanzaba miradas extrañas hacia mí. No sé que significaban. Era entre aprecio y posesión. Como si fuese suya. No. No lo iba a ser. El coche paró en frente de mi casa.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Capítulo 10

Acercó sus labios hasta rozar los míos. Nada nuevo aún; por esto ya pasamos antes. Miré sus ojos verdes. Sus perfectos ojos verdes. Sus labios tenían una sonrisa dibujada. Sonreí. Nuestros labios chocaron, nos besamos. Harry pasó su mano, acariciando mi mejilla, hasta llegar a mi nuca. Su mano agarraba parte de mi pelo, haciendo que este no me tapase la cara. Me aparté de Harry, necesitaba aire.
-¿Qué? -Preguntó.
-¿Tú no necesitabas aire o que?
-No. -Contestó serio.
-Claro, me lo estabas quitando a mí...
Reímos. Harry se levantó y me tendió sus brazos. Me agarré a ellos y el tiró, haciéndome levantar y acercándome a él. Sonreí en un suspiro.
-Me gustas. -Me dijo.- Desde el primer momento, desde que nos chocamos en el avión. -Sonreí sin darle una respuesta.- ¿No me vas a contestar?
-Yo... -Reí nerviosa y me aparté de él. -Yo no...
-Lo sé, no te gusto.
-No, no es eso, Harry... Es que yo tengo novio en España y... -Mordí mi labio por dentro, nerviosa.
-¿¡¿Y por qué mierda no me has dicho nada antes?!? ¡Te habría dejado en paz!
-Harry, yo no pensaba que...
-Tienes novio. Claro. ¿Por que una chica tan maravillosa como tú no iba a tener novio? -Me gritó. Luego hizo una pausa y volvió a hablar, más calmado.- Deberías habérmelo dicho antes de que empezase a quererte. Ahora me voy. No salgas detrás mía si no quieres que las fans hagan nada. -Dijo fríamente.- Adiós.
Harry me dejó allí sola, completamente confusa. Tantas cosas en tan poco tiempo... Y encima le había dicho que tenía novio cuando él ha sido el primer chico interesado en mí. Sí, no había tenido mucha suerte con los tíos, pero... Pero ese es otro tema. Cogí mi bolso y salí de allí. Harry salió hace rato, así que pensé que ya no había 'peligro'. Pero las Directioners seguían en la entrada chillando. Salí como pude entre empujones y codazos. Por poco me aplastan.
*-*-*-*-*-*-*-*
Monté en un autobús que me dejó cerca de casa. Entré y fui hasta el salón. Me senté en el sofá y puse la tele. Marta e Inés se sentaron a mi lado.
-¿Que tal?
-Bien. -Contesté sin mirarlas.
-No lo parece. -Dijo Inés.
-Pues lo estoy. ¿Tu no te ibas con Zayn?
-Es verdad... Pero creo que me tendré que maquillar un poco más y tal... -Marta se levantó y subió al baño.
-Vale, muy bien. Sabes que a Marta la puedes distraer perfectamente. A mí no. ¿Que ha pasado? -Suspiré. En momentos así odio a Inés. Sabe que siempre acabo contándole todo.
-Me encontré con Harry.
-¿Que tiene eso de malo?
-Le gusto.
-¿Qué? ¿Le gustas a Harry Edward Styles Cox y estás mal por eso? No te entiendo.
-Esta mañana descubrí que me moría por besarle. Al encontrármele hoy nos empezaron a perseguir un montón de Directioners. Nos metimos en un hotel y nos encerramos en el armario de la limpieza. -Inés escuchaba atenta, con expresión interrogante. Hice una pausa.
-Y, ¿qué paso? ¿Que hicisteis?
-Harry me besó.
-Madre mia, madre mia. -Inés se abanicaba con las manos.- ¡Harry te ha besado! ¡Aaaaaah! -Gritó y la miré enfadada. Se calló.- Yo sigo sin entenderlo. ¿Eso es por lo que estás mal?
-No, tía. El beso fue perfectamente perfecto. Pero yo estaba nerviosa. Le dije que tenía novio y...
-¿¡¿Que hiciste qué?!? ¡Eres la tía más boba del mundo!
-Gracias, creo. -Le dije.- Pero eso ya lo sabía. -Suspiré.- ¿Crees que volverá a hablarme?
-¿Hablarte? Sí, supongo. Pero entiende que diciéndole eso le has destrozado.
-Ya, Inés pero... -Me callé al ver a Marta bajar por las escaleras.
-Yo me voy ya. -Nos sonrió.- Adiós, amores.- Nos dijo adiós con la mano y se fue. Miré a Inés.
-¿Pero qué? -Me dijo.
-Yo no quería que el estuviese así...
-Lo sé. -Me abrazó.- Pero ya está hecho, no pasa nada, ¿vale? Todavía puedes decirle que no tienes novio...
-No. No le pienso decir eso.
-Te complicas la vida, Miriam... -Suspiró.
*-*-*-*-*-*-*-*-*
Marta colocó por enésima vez su pelo antes de entrar en la cafetería. Zayn estaba sentado en una de las mesas. Marta dio un suspiro, más para ella misma y se dirigió a la mesa en la que estaba sentado Zayn.
-Hola... -Dijo él alzando la vista.- Estas preciosa. -Soltó una risilla.
-¿Y cuando no lo estoy? -Ambos rieron.- Bueno... pues... ¿Que hacemos aquí?
-Es que yo... Em... Yo... Tenía algo que decirte... Verás. -Suspiró.- He notado que eres bastante directa y sabes de esto. Me gusta una chica. -Dijo Zayn nervioso.
-Ajá.
-No sé como decírselo.
-¿Ella te conoce? Es decir, en persona.
-Sí.
-¿Desde hace mucho?
-No. -Zayn miró sus manos.
-Bien, entiendo.
Ambos se quedaron en silencio, sonriendo. Se les veía nerviosos. Marta jugaba con sus mechones rubios mientras Zayn no paraba de mover sus manos.
-¿Quién es? -Rompió el silencio Marta.
-¿Eh?
-La chica. ¿Quién es la afortunada? -Rieron.
-Pues... -Zayn no continuó aquella frase.
-¿Pues? -Marta insistió.
-Pues que no te lo pienso decir. -Zayn sonrió.
-Ah, muy bien. ¡Me pides ayuda y luego no me dices quien es!
-Tú todavía no me has dicho como decírselo. -Replicó él.
-Si me dijeses quien es, podría ayudarte.
-Pues no me ayudes.
-Pues vale.
-Pues muy bien. -Rieron.
*-*-*-*-*-*-*-*
Marta llegó a casa. Yo estaba en su habitación con Inés. Ella pintaba en el caballete de Jane y yo la observaba. No tenía nada mejor que hacer...
-Mirad que aburridas estáis sin mí. -Dijo Marta sentándose a mi lado.
-No te creas. -Dijo Inés.
-Solo hay que ver la cara de Miriam. -Ambas me miraron y reímos.
-Con mi cara no, ¿eh?
-¿Qué tal con Zayn? -Preguntó Inés sin dejar de pintar.
-Mal. -Marta suspiró.- ¡Le gusta alguien!
-¿Y si ese alguien fueses tú? -Yo jamás...
-Yo le gusto a Harry. ¿Por que no le puedes gustar tú a Zayn?
-¡Zayn no me querrá nunca! Espera. ¿Acabas de admitir que le gustas a Harry? ¿Que ha pasado?
Le conté a Marta lo que me había pasado durante aquel día. Ella cambiaba de cara cada dos por tres. Reía, se extrañaba... Hasta que terminé.
-¿¡¿Que le dijiste qué?!? ¿¡¿Cómo?!? ¿¡¿Por qué?!?
-Por que no quiero decirle que me gusta.
-A ver. A ti te gusta Harry. Tú le gustas a él. Pero no estáis juntos porque tú eres idiota.
-Gracias a ti también.
-Osea, ¿es mejor decirle a un chico, que claramente se puere por ti y tu por él, que tienes novio, a tragarte el orgullo y decirle que le quieres?
-Tampoco ha sido para tanto. Solo una pequeña mentirijilla... Pero él es Harry Styles. ¡Puede tener a las chicas que quiera!
-Si te quiere a ti, es por algo. -Dijo Inés volviéndose.
-O al menos te ha querido. Porque como puede tener las chicas que quiera, seguro que busca a alguien que sea capaz de decirle "Te quiero".
-¿Te das cuenta de lo que has hecho? -Preguntó Inés.
-No le pienso decir que no tengo novio. Y menos que le quiero.
-Tú y tu puto orgullo. -Bufó Marta.
-Puede que sea el chicho por el que tanto tiempo has estado esperando. Él ha sido el único capaz de hacerte sentir algo, ¿no? Y tú como una boba le dices eso...
-Bueno, ¡ya está!
Me levanté de aquella cama y me fui a mi habitación, dando un portazo. Me tumbé en mi cama. Me quedé dormida al poco rato. Aquella noche no cené. Estas dos han hecho que se me quite el poco hambre que tenía. Aunque a lo mejor no han sido ellas. A lo mejor tienen razón y soy la mayor gilipollas que existe. Lo que le dije a Harry solo ha sido una pequeña bobada, ¿no?

viernes, 13 de septiembre de 2013

Capítulo 9

-¿Eh? ¿Dormir? -Pregunté.
-¡Claro, encantadas! -Dijo Marta.
-Harry... No las hagas nada, ¿eh? -Dijo Niall con una sonrisa.
-¡Vosotros tambien os quedais! -Dijo Ines. -Porfi...
-Venga, va. -Zayn sonrió. Subimos las escaleras y Harry nos dijo donde íbamos a dormir aquella noche. Llegamos a la habitación de invitados.
-Aquí dormiran... Inés y Niall.
-Jajajaja, espera, ¿qué? ¿En serio? ¿Yo? ¿Dormir con Niall?
Inés dio un pequeño salto, se abalanzó sobre Niall y le abrazó. Niall paso sus manos alrededor de ella, mirándonos a los demás con cara de 'quitádmela de encima'. La otra no le soltaba.
-Esto empieza a ser un pelín... Incómodo... -Dijo él.
-No, para nada... Oh, mierda, perdona. -Inés se separó.- Jeje, lo siento.
-Nada, tranquila. Solo que casi me ahogas y me empezó a faltar el aire; ya sabes, nada grave.
Reímos e Inés jugó con un mechón de su pelo, acabando por ponerlo detrás de su oreja. Harry abrió la puerta de su habitación y cogió mi brazo, tirando de mí fuertemente hacia delante.
-Y aquí dormiremos nosotros.
-¿Contigo?
-¡Claro!
Harry cerró la puerta de golpe dejando a los demás desconcertados en el pasillo. Se sentó en la cama y le dio golpecitos, indicando que me sentase con él. Suspiré y me senté a su lado.
-Harry, ¿por que tengo que dormir contigo?
-Porque estás en mi casa, ¿te parece poco? -Reí.
-Son ellas las que quieren quedarse aquí.
-Y tú eres su amiga buena que no dejará que nos violen, ¿vale?
-¿Y con que dormiré?
-Te dejo una camisa mía, tranquila. -Sonrió.
 -Ya; vale... -Sonreí. Harry fue al armario y me tendió una camisa suya.- ¿Donde está el baño?
-No voy a mirar, vístete aquí.
-Sin ofender, no me fío.
-Haces bien en no fiarte. -Se moridó el labio.- Segunda puerta a la derecha.
-Gracias.
Salí de la habitación. Aquello mismo me dio miedo. Entré en el baño y me puse la camisa de Harry. Dios, ¿me había dado la camiseta más corta que tenía o qué? Salí por el pasillo corriendo, intentando evitar que alguno de los chicos me viese. Llegué a la habitación de Harry y cerré la puerta de golpe. El reía mientras me miraba de arriba a abajo.
-¿Tu eres tonto o naciste así?
 -¡Si estas muy mona!
-¿No tenías camisetas más largas?
-Sí, muchas... Total, es para dormir, ¿no?
Resoplé. Abrí la cama de Harry y me tumbé. El me miraba sonriendo. Se tumbó a mi lado, a lo que me aparte de él. ¿Que hacía yo aquí?
-Oh, venga. No te engañes, no es tan malo. -Me dijo. -Si yo fuese tú estaría eufórico de dormir con Harry Styles...
-¿Y que le ves de genial a esto?
-Lo genial soy yo. -Reí.
-Claro que sí. Eres el mejor. Ahora déjame dormir.
 Me di la vuelta y cerré los ojos. Él se pegó a mí pasando su brazo por mi cintura. Me giré para mirarle. Sonreía.
-Harry, cariño. Es tarde, quiero dormir ¿va? Gracias, adiós.
-Amargada.
Me soltó y se dio la vuelta, dándome la espalda. Le imité. Marta y Zayn estaban sentados en el sofá.
-Pues habrá que dormir aquí...
-Es sofá cama, tonta. -Dijo Zayn. -Ambos abrieron la cama y se tumbaron.
-Dios, que frío... -Dijo Marta.
 -Anda, ven. -Zayn se acercó a ella y pasó su brazó por el hombro de Marta. Ella sonreía.
-Si no estuviese tan cansada, chillaría. -Ella cerró los ojos y le abrazó. Este sonrió y la dio un beso en la frente. -Explota ovarios. -Dijo ella.
-¿Perdón?
-Que eres demasiado perfecto. No, perfecto es poco.
-Y tu muy mona. -Zayn la miró y ella hizo lo mismo.
-Te adoro. En serio.
Zayn se acercó a ella, pero la muy tonta cerró los ojos y se apolló en su pecho. Mientas, Inés y Niall estaban en la cama de la habitación de invitados. Estaban cada uno en un extremo, casi como Harry y yo. Solo que yo, de tanto separarme, casi voy al suelo... Inés se mordía el labio y miraba de reojo a Niall.
-¿Tu debilidad?
-¿Qué?
-¿Cuál de nosotros es tu debilidad? -Repitió él.
-Eh... Jejeje... Tú...
-¿Yo? -Sí tú. El chico más mono del mundo. La razón de levantarme con una sonrisa siempre. Ya sabes... Tú.
-Oh. Eres tan... -Dijo mientras se le escapaba una sonrisa tonta.- Tan adorable...
-Ya claro. ¡Sobretodo eso!
-Pues claro que lo eres. Y no me digas que no. Recuerda que estás hablando con Niall Horan.
-Leprechaun. -Rió ella. Niall se acercó y comenzó a hacerla cosquillas.
-¡No! ¡Para!
-¡Es esto o comerte! -Inés chilló, pero sin dejar de reír. Niall paró.
-Me has asustado...
-Oh, perdona, duendecillo. -Ella le abrazó. -Me encanta abrazarte.
-Y a mí. -La dio un beso en la mejilla. -¡Vamos a dormir así!
-Oh, madre. ¿Quieres dormir abrazado a mí? ¡Morí de amor! -Rieron.
*-*-*-*-*-*-*
A la mañana siguiente desperté muy cerca de Harry. Nuestras cabezas estaban a muy poco de chocarse. Abrí los ojos y me levanté de golpe, despertándole.
-¿¡¿Qué te pasa?!?
-Na-nada...
-¿Que hora es?
-Pronto, las diez.
-Ogh, vamos a dormir más.
-Venga, va. -Reí.- Pero me debes algo.
-¡Encima que te dejo quedarte en mi casa!
-Me diste esta camisa tan corta, y yo perfectamente podía haberme ido a dormir a casa.
-La camisa te queda genial, enana. Pues haberte ido.
-No me llames enana. No me fui porque...
-Porque en el fondo me quieres. -Se levantó de la cama sonriendo. Estaba en bóxers, negros.
-¡Yo no te quiero! Ni un poquito, ¿eh?
Me levanté. Harry se acercó a mi lentamente, mordiéndo su labio sensualmente. Yo miré hacia el suelo y traté de apartarme, pero el hizo un rápido movimiento agarrándome por la cintura y acercándome a él.
-¿Qué haces?
-Cállate.
Sonrió de nuevo y cogió mis manos. Andó rápido hacia la pared, haciéndome chocar contra ella. Siguió agarrando mis brazos y las pasó por encima de mi cabeza. Con su otra mano acariciaba mi mejilla. Acercó su labios a los míos. Levanté mi cabeza hacia él para intentar besarle. Ahora mismo lo necesitaba. Cerré los ojos y puse mis labios más cerca de los suyos. El me soltó y se separó.
-¿Ves? ¡Te mueres por mí! ¡Te mueres por besarme!
-¡No!
-¿No te has visto?
Le miré mal, cogí mi ropa y salí de su habitación. Fui al baño, me cambie y bajé las escaleras rápido. Los demás estaban en el sofá.
-¡Como dormís! -Dijo Niall .
-Ya, sí. -Dije borde.- Adiós.
Salí de casa de Harry lo más rápido que pude. Andé hasta llegar a un gran parque con una fuente enorme. Me senté en uno de los bancos poniendo mis codos sobre mis rodillas, y mi cabeza sobre mis manos. Yo quise besar a Harry. Fue todo tan rápido. Su mirada, sus labios. Tenía razón. Nadie se resiste al sexy Styles. ¿Sexy? ¿Qué mierda me pasa? Alguien me llamó por detrás.
-¡Miriam! -Me giré y vi a Liam.
-¿¡¿Qué?!? ¿Que mierda quieres? -Grité. Se sentó a mi lado.
-Yo...
-Oh, Liam. Lo siento. Tú no tienes la culpa. -Me abrazó.
-No pasa nada. Ahora cálmate y dime que ha pasado.
-Harry... Se acercó a mi empotrándome contra la pared y sin dejar que me moviese, se acercó a mí y... Y yo como una tonta pensé que me besaría. Hasta yo quería. ¿Viste? Harry nunca estaría con alguien como yo...
-No digas eso. Eres guapa y tienes unos ojos preciosos. Eres simpática, cuando quieres; y a Harry le gustas demasiado.
-Lo dices para hacerme sentir bien, Liam.
-Sabes que no. Venga, vamos con los demás.
-No quiero, Liam. No quiero estar con Harry. No le quiero volver a ver. Quiero irme.
-Pero...
-¡Por favor! -Dije con tono suplicante.
-Vete, anda. Y tranquila.
-Sí.
Sonreí y me levanté del banco a la vez que Liam. Le di dos besos y me marché de aquel parque.
*-*-*-*-*-*
-¿Por que te fuiste? -Marta e Inés entraron en mi habitación.
-Nada. No quería quedarme más.
-Ya claro. -Dijo Inés.- ¿Que paso?
-Chicas, nada. ¿Que tal vosotras con los demás? -Intenté cambiar de tema.
 -Oh, a Niall le encanta abrazarme. -Marta y yo nos miramos cómplicemente.- ¡A mí! ¿Os lo podéis creer? ¡AAAAHHHH!
-Tssss. ¡Calla! -La paré.- ¿Y tú y Zayn?
-Eh, pues... Tía, ¿sabes lo que es dormir al lado del chico más perfecto del mundo? ¡Es tan increíble! -Su móvil sonó.- Uy, un wa de Zayn. Dice que si puedo ir luego a la cafetería de la esquina. Hmmm, sospechoso, sí. ¿Pero quién soy yo para negar eso?
-¿A que hora tienes que llegar?
-A las séis, ¿por?
-Veamos. -Dije.- Son las dos y media... Vete a arreglarte ya o llegarás tarde.
-¡Es verdad! ¡Adiós! -Salió como una bala por la puerta, hacia su habitación.
-Esta es tonta. -Dijo Inés señalando la puerta con el dedo índice.
-Lo sé. ¡Por eso la queremos! -Reímos.
-Yo te dejo que descanses. Sea lo que sea lo que haya pasado en casa de Harry, no te ha debido de gustar. -Ya... -Pero sabes que me lo acabarás contando.
Me guiñó un ojo y sonrió taviesamente. Luego salió por la puerta. Me dejé caer en la cama y cerré los ojos, dando un suspiro a la vez. Cogí el móvil, me puse los cascos y comencé a escuchar música, cantando a la vez.
-Madre mía. -Dijo Marta desde el pasillo.- Ya está cantando.
-Oye, déjala. -Dijo Inés.
-¿No la avisamos para que coma con nosotras?
-Tía, se ve que no tiene ganas de nada. Ya bajará cuando tenga hambre...
-Ya... Oye, y que pendientes crees que me quedan mejor, ¿los negros o los rojos? -Inés pusó una mano sobre su frente.
-Los dos son muy monos.
-¡Con eso no me ayudas! -Rieron.
*-*-*-*-*-*
Bajé a comer. Las chicas me habían dejado la comida preparada. La calenté y me senté en la mesa. Al terminar, decidí ir a darme una vuelta para intentar aclarar mis ideas. Cogí mi bolso, tirado al lado de la puerta y salí. Ya había recorrido un par de manzanas cuando me choqué con alguien, otra vez. Desde que vine a Londres todo son golpes. Sonreí y miré aquel pelo rizado que sobresalía por la capucha de una sudadera que me resultaba conocida. ¿De qué? ¡Mierda! En el avión, cuando me choqué por primera vez con Harry. Me di la vuelta antes de que el me viese e intente caminar lo más rápido que pude. Harry pareció imitarme. Mierda, mierda, mierda. No quiero que me vea después de lo de esta mañana. Quedé demasiado mal delate suya. Traté de andar más rápido pero mis piernas no podían más. Entré por una calle pequeña que conducía a una plaza. Supuse que allí no me encontraría y me senté en un banco a desansar.
-¡Ey! Por fín te paras.
Mierda. Está claro que suponer cosas no es lo mío. Ni eso ni pasar desapercivida.
-Olvidaste tu bolso...
Se acercó a mí y tendió mi bolso. Me miró extrañado y yo agaché la cabeza, intentando que no viese quien soy. Cogí el bolso pero no dije nada.
-¿No me piensas dar las gracias? -Me pareció oir una risa traviesa. Al ver que no respondí siguió hablando. -¿Sabes que te pareces mucho a una chica muy mona que conocí hace poco? Se llama Miriam. -Se sentó a mi lado. -Y como Miriam no me de las gracias por haber recuperado su bolso, me enfadaré. -Ogh, me descubrió. Reí.
-Gracias, Harry.
-¿Por qué tratas de huir de mi?
-Esta mañana...
-¡Oh, eso! No te preocupes. Fue una de mis bobadas. Lo siento, ¿eh? -Un gran chillido se oyó tras nostros.
-¡Ahí está! ¡Es Harry!
-¡Oh, Directioners! ¡Corre!
Harry cogió mi brazo y tiró de mi, haciéndome levantar de un salto. Corrí como pude, detrás de él. Se me había olvidado que él era famoso. Harry paró en seco.
-¡Entremos aquí!
Ambos entramos dentro de un hotel y fuimos hasta la primera puerta que vimos. Entramos y nos encerramos allí. Se oían los gritos de las chicas, cada vez más fuertes. Yo miraba a Harry asustada mientras trataba de respirar. Por un momento dejamos de oír aquellos gritos.
-Eh... ¿Estamos en el armario de las cosas de limpieza?
-No había nada mejor. -Dijo él.- Los del hotel las echarán de aquí.
-Madre de Dios... -Suspiré y me senté en el suelo.
-Tranquila, es normal. Pero no debo salir sin guardaespaldas a la calle... Bueno. Tu y yo estábamos hablando de algo...
-Sí. Perdona por irme así esta mañana...
-Sabes que no pasa nada, yo tuve la culpa. -Se sentó a mi lado.
-Eso lo sé. -Reí. -Pero lo que pasó...
-Oh, venga. Una tontería, nada más.
-¿Por qué lo hiciste?
-Necesitaba saberlo, entiéndelo. Tú... -Hizo una pausa y me miró.- Me vuelves loco. -Abrí los ojos y reí. -¿Qué?
-¿Yo? ¿Te vuelvo loco?
-Claro que sí.
-Apenas nos conocemos...
-¿Que dices? ¿Que importa eso? Se que te quiero.
-Harry, yo...
-Tu calla.
Agachó su cabeza hacia la mia, juntando nuestras frentes. Sonreí y él se mordió el labio.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Capítulo 8

*Llamada telefónica.*
Yo: ¡Hola!
H: Hola, preciosa. A las nueve y media aqui ¿vale?
Yo: Claro que si, pequeño. -Solté una pequeña risita.
H: ¿Pequeño?
Yo: Como lo oyes. Hasta luego, cielo. -Cuelgo.
*Fin de la llamada.*
El tono de Harry al decir aquel "¿pequeño?" reflejaba un nerviosismo claro. Alice me miró y estalló en una carcajada. La enana esta me contagió la risa.
-¿Que me pongo? -Pregunté dejando de reirme.
-Pruébate todo. -Me dijo ella.
-Jajajaja no.
-¡Que si, venga! -Me dijo.
Me acerqué al armario y me probé todos mis vestidos. A mi no me convencía ninguno. Alice me dijo que el que mejor me quedaba era uno blanco con un cinturon marrón.
-¿Este? -Pregunté.
-Yo creo que es el más bonito, y el que mejor te queda... -Dijo ella.
-Gracias. -Sonreí y fui al baño seguida por Alice. -¿Como me pinto?
-¿Y se lo preguntas a una niña de ocho años? -Reímos.
-Pues hala. Un poco de rimel y ya.
Me pinté y salí del baño sonriendo. Alice me miró y asintió satisfecha con la cabeza. Inés salió de la habitación. Llevaba puesto un vestido azul oscuro, muy poco ajustado y unos tacones enormes. Supongo que serían de Marta; Inés no lleva estas cosas... Marta tardó menos de lo que pensábamos. Llevaba un vestido negro sin tirantes y unos tacones igual de altos que los de Inés. Nos despedimos de Alice y de sus padres y salimos por la puerta.
-Buff...
-¿Qué pasa, Inés? -Pregunté.
-No puedo andar con esto. -Contestó.
-Venga, vamos. No es para tanto. -Dijo Marta.
Las miré atónita. Yo llevo manoletinas y soy tan feliz. En fin. Un coche paró en frente de nosotras. Una de las ventanillas bajó y vimos algunos mechones rubios y unos ojos azules divertidos.
-¿Subís? -Preguntó Niall.
-¡Mi ángel! -Inés miró al cielo y sonrió.
Las tres entramos en el coche. Harry iba detrás sentado. Marta se sentó en un lateral del asiento trasero, obligándome a sentarme al lado de 'mi pequeño'. Inés iba delante con Niall.
-Díos mío. ¡Gracias! -Dijo ella.
-¿Por? -Preguntó Niall.
-¿Tú me ves andando con esto hasta casa de Harry? -Niall rió y negó con la cabeza sin dejar de mirar la carretera.
-Estas muy mona. -Me dijo Harry dándome un codazo en el brazo.- Por cierto, ¿a qué vino aquello de "pequeño"?
-Gracias. -Reí.- Era para ver como reaccionabas.
-En el fondo se muere por ti. -Dijo Marta, como siempre, metiéndose en la conversación. Harry sonrió.
-Yo no...
-Solo hay que verla. Ella no se arregla así aunque sea una fiesta.
-¡Marta, cállate! -Le dije.
-No discuitáis. Ni siquiera Miriam es capaz de resistirse al sexy Styles.
-Eh... Ugh. -Reí.
*-*-*-*-*-*-*
Llegamos de nuevo a la gran casa de Harry. Los cinco salimos del coche y fuimos hacia la puerta. Entramos dentro y vimos a Zayn, Louis, Liam y un montón de gente más. Las chicas y yo sonreimos.
-Pasad, vamos. -Dijo Harry empujando levemente mi espalda hacia delante.
-¡Hi! -Liam nos dio dos besos a cada una.
-Hola. -Le sonreí.- Cuanta gente...
-Tranquila, no te van a comer. Bueno, quizá Niall sí. -Reímos.
 -Mas le vale que no.
-¿Y que le harás, enana?
-Que manía: enana, pequeña... ¡Apenas me lleváis un año! -Liam soltó una risa.
-Eres bajita...
-Y tu tonto. -Reí.
-¿Bailas, enana? -Me dijo.
-Agh, sí.
Agarré su mano y me llevó al patio, donde había aún más gente. Miré a todos lados, nerviosa. Seguro que Inés y Marta sabían quienes eran aquellos. Liam siguió andando hasta una esquina del patio. Comenzó a bailar, bastante raro, a lo que yo no pude evitar mirar al suelo y reír.
-¿Qué pasa? -Preguntó él.
-Puff... Nada... -Reí.
-Pues deja de reírte y baila conmigo.
-Sí, sí. -Empecé a bailar de la misma manera en que bailaba Liam; eso sí, sin dejar de reírme. Inés se nos acercó, cogida de la mano de Niall.
-¿Qué se supone que hacéis? -Preguntó.
-Bailar. -Dijo Liam riendo.
-A nuestra manera. -Añadí yo.
-Luego dicen que soy yo el que baila mal... -Niall suspiró riendo.
-Cuidado, Horan. -Dijo Liam riendo.
-Se os ve muy monos juntos. -Le dije a Inés y Niall. Ella miró su mano, que seguía sujeta a la de Niall.
-¿Verdad que sí? -Añadió Liam. Harry se acercó a nosotros, abrazándome por detrás.
-¿Que haces? -Le dije intentando separarme.
-Abrazarte. Creo que está claro. -Hundió su cabeza entre mi cuello y mi hombro. Miré a Inés.
-Déjame, Harry.
-No.
-Sí.
-No.
-Déjala, anda. -Dijo Liam. Harry me soltó.
-¿Bailas? -Me dijo.
-Ya estoy bailando con él. -Le di la espalda y me crucé de brazos.
-Muy bien. -Harry pronunció aquellas palabras secamente y se marchó.
-Miriam, yo creo que... -Dijo Inés.
-Tu crees que le gusto, lo sé. Y yo creo que no, ya está.
-No es la única que lo cree. -Dijo Liam.
Niall tiró del brazo de Inés acercándole más a él. Ella le miró y se sonrojó.
-Es increíble. -Dijo.
-¿El qué? -Preguntó él.
-Tú. Los chicos. Todo.
Niall se mordió su labio inferior. Comenzó a sonar una lenta. Cogió a Inés de la cintura y la pegó más a él. Ella sonreía enbobada mirando sus ojos azules. Pasó sus brazos alrededor del cuello de Niall. Yo rodeé con mis brazos a Liam y sonreí midando a Inés. Esta no dejaba de mirar los ojos de Niall. Los cuatro bailamos con la música.
-Tsss. -Le dije a Liam.- ¿Has visto como se miran?
-Si, son tan monos. Es raro ver a Inés sin gritar. -Dijo.
-Déjala que disfrute. -Reí.
-Tus ojos... -Murmuró Inés.
-¿Qué les pasa? -Preguntó Niall.
-Eh... Oh... Nada. Son... Preciosos.
-Gracias. -Niall se acercó y le dio un beso en la mejilla.
-Oh, dios mio. M-me has da-dado un beso en la me-mejilla...
-Sí, pero no chilles, porfa. -Dijo él poniendo sus manos en los hombros de Inés.
-N-no chillaré. -Inés esbozó una gran sonrisa.
*-*-*-*-*-*-*
La fiesta teminó y ya solo estábamos Inés, Marta, los chicos y yo.
-¿Os ayudamos a recoger? -Pregunté.
-No hace falta. -Dijo Louis.- Iros a casa, es tarde.
-No nos importa. Es lo mínimo que podíamos hacer. -Dijo Marta.
Recogimos los vasos y platos con comida, limpiamos un poco por encima el suelo...
-Bueno, pues... Muchas gracias chicas. -Dijo Zayn.
-¿Os quedais a dormir? -Harry puso una mirada demasiado juguetona al Decir aquello... Raro.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Capítulo 7

Algo me despertó. Miré de lado a lado. Por lo que parecía, seguía siendo de noche. Alice estaba al lado de mi cama, con cara de preocupación.
-¿Qué pasa? -Le pregunté.
-Tengo miedo... -Me dijo nerviosa.
-¿De qué?
-De la película. De todas aquellas cosas. -Alice me miraba, como suplicando.
-Oh, Alice. Eso son bobadas. No existen. -Le dije.- Sueña con One Direction y no pienses en eso.
-¡Es que no puedo! -Me dijo ella.
-Bueno, bueno. No chilles, que despertarás a Marta. Y esta, a estas horas, da miedo. Anda, vete a la cama.
Alice soltó una leve risita y fue de vuelta a su cama. Yo la miraba atentamente. Dio un par de vueltas y cerraba y abría los ojos todo el rato. Pero tampoco tardó mucho en volver a dormirse. Suspiré y cerré los ojos.
-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-
Aquella mañana me levanté sonriendo. Vaya, había dormido genial. Y esta noche party. ¿Qué me pondré? Ey, ey, ey. Espera. "¿Qué me pondré?" ¿Desde cuando pienso yo en eso? Ya me lo ha pegado Marta. Ains, madre. Esto me pasa por pasar tiempo con ella. Ay, que lloro. Vale, ya está. Me reí de mis pensamientos. Fui al armario y me puse esto: http://www.polyvore.com/loveyoutothemoonandback/set?id=95639264. Alice seguía durmiendo. Bueno, mejor no la despierto. Pobre, ayer pasó mala noche... Suspiré y salí de la habitación. En el pasillo estaba Inés, vestida así: http://www.polyvore.com/black/set?id=96646652.
-Huola. -Dije.- ¿Qué tal?
-¡NO PUEDO ESTAR MEJOR! -Gritó.- ¡HE CONOCIDO A MIS NENES!
-¿Todavía sigues con eso?
-Debo ser la chica más feliz en todo el planeta. -Dijo ya más calmada.
-O la que más suerte tiene. Teniendo una amiga tan genial como yo... -Bromeé y reí.
-No, dios. Esa eres tú.
-¿Yo? ¿La chica con más suerte? No. Yo no soy rubia y tengo un cuerpazo como el de Marta. Ni unos ojos como los tuyos... -Suspiré y miré al suelo.
-Pues eso díselo a Hazza. A él le gustas así.
-¿Harry? ¿Gustarle? ¡Y dale! ¡No le gusto!
-¿Como que no? Está claro que sí. La forma en que te mira...
-Pero si le conozco de hace dos días...
-¿Y? Se ve que le pareces mona y simpática. Lo único que te digo es que dejes de ser tan borde con él... Con lo cuqui que es. -Dijo ella mordiéndose el labio inferior.
-Ya, ya... Bueno... Pues intentaré ser menos borde... Si puedo, claro.
-¡Claro que puedes! -Me dijo ella. Se abalanzó sobre mí y me dio un corto abrazo, sonriendo.
Marta salió de la habitación vestida así: http://www.polyvore.com/blue/set?id=95623878. No soltaba el móvil ni muerta. Estaba escribiendo, como siempre. Ella era incapaz de dejar el WhatsApp, pero desde que tiene el número de Zayn... Es mil veces peor. Me acerqué a ella y le quité el móvil. Me miró mal y dio pequeños saltitos intentando cogerlo.
-¡Dámelo! -Su móvil sonó de nuevo.- ¡Es Zayn! ¡Es Zayn!
-No puedes despegarte del móvil. -Dijo Inés.
-¡ES QUE ES ZAYN MALIK! ¡EL CHICO CON EL QUE TANTO HE SOÑADO! ¡TENGO SU WHATSAPP, TENGO QUE DISFRUTARLO!
-Uis... Como ha sonado eso...
-¡Dios! ¡Cállate y dame el móvil! -Se lo di poniendo los ojos en blanco.- Gracias. -Suspiró.
Bajamos las escaleras y fuimos a la cocina. Pasamos por el salón, donde estaba Tom leyendo el periódico. Nos sonrió y nos saludó moviendo la mano. Sonreímos y pasamos a la cocina. Cogí el zumo y lo eché en un baso. Me hice dos tostadas y me senté en la mesa. Inés y yo desayunábamos mientras Marta nos contaba parte de su conversación con Zayn. ¿Tanto habían hablado? Esta era capaz de haberse pasado toda la noche hablando con él.
-Bueno, ¡calla ya! -Dijo Inés riendo.- Y desayuna.
-Vale, mamá. -Dijo Marta en tono burlón.
-¡Ah! -Dije. -Se me olvidaba. Esta noche los chicos hacen una fiesta. Harry ha dicho que vayamos.
Marta e Inés se miraron y rieron.
-Dos cosas. -Dijo Inés.- ¿Desde cuando les llamas 'los chicos'? y... ¡Eso no se pregunta! ¡Iremos sí o sí!
-¡Oh! ¡Y veré a Zayn! -Marta se abanicó con sus manos.- Que me da... -Dijo riendo.
-Exagerada. -Reí. -¿Para que ver a Zayn si te pasas el día hablando con él?
-No es lo mismo. -Dijo ñoñamente.- Tú no lo entiendes, no eres Directioner...
-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-
¡Party, people! Subí las escaleras y fui a mi habitación. Iba saltando hasta el armario. Alice estaba leyendo un libro. Lo dejó encima de su cama y me miró extrañada.
-¿Qué te ha pasado? ¡Estás muy contenta! -Dijo riéndose de mis estúpidos saltos.
-¡Nos vamos de fiesta! -Sonreí.
-¿Yo también? -Abrió mucho los ojos y la boca, sin dejar atrás su sonrisa.
-¿Tú? -Reí.- No; tú te duermes, que eres muy pequeñaja.
-¡Es injusto! -Se dejó caer en su cama bocabajo.
-No, no lo es. Ya crecerás. -Le dije.- Tienes ocho años, Alice...
-¡Pues por eso mismo! ¿Por qué no puedo ir de fiesta con ocho años?
-Porque tú no aguantas despierta hasta las tres de la mañana. -Reí.
-¿Quién dice que no?
-¡Yo! Si es meterte en la cama y quedarte frita...
-¡Que malas sois! -Me dijo.- Pues cuando yo tenga vuestra edad, vosotras seréis viejas.
-Ey, no te pases. -Le dije riendo.- ¡Solo tendremos veintiocho años!
-Pero tendréis que trabajar y no tendréis tiempo para nada! -Me dijo cruzando los brazos.
-Yo no trabajaré. -Dijo Marta pasando por nuestra habitación, de camino a la suya.- Mi marido tendrá mucho money.
-Esta es tonta... Bueno, ¿quieres fiesta? Mañana hacemos una de pijamas, ¿vale? Pero más te vale quedarte despierta hasta tarde, ¿Eh? -Sonreí.
-¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! -Me abrazó.- ¡Eres la mejor!
-Sí, me lo suelen decir. -Suspiré y la acaricié el pelo.
-Por cierto, ¿con veintiocho años te casarás? -Me preguntó.
-Nah, no creo.
-¿Y cuando te cases será con Harry?
-¿Perdona? -Puse cara de póker y reí. Negué con la cabeza. -Que pesaditos estáis todos... ¿Me ayudas a prepararme para la fiesta?
-¡Claro! -Dijo soltando una leve risa.
En ese mismo momento me sonó el móvil. Era Harry. Le indiqué a Alice que se esperase y lo cogí.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Capítulo 6

Sonreí a Marta y dirigí mi mirada hacia Harry. Nah, enbobado viendo la película. Miré la televisión. No sé que era lo que salió en la televisión, solo sé que me cagué de miedo, sobresaltándome en aquel sofá blanco. Oí la risita que se le escapó a Harry. Puse los ojos en blanco y seguí viendo la película. No me gustaban las de miedo. Admito que soy una cagada. Volvió a salir otra de esas cosas. Marta chilló levemente.
-Tranquila. -Oí susurrar a Zayn.
-Creo... Creo que necesito... Un abrazo.
Zayn pasó su brazo alrededor de Marta. Ella me miró y me guiñó un ojo, sonriendo. ¿Marta? ¿Asustada? Ya decía yo que era imposible. La capulla lo hizo solo para que Zayn la abrazase. Era lista, sí. Sonreí y miré hacia Inés. En vez de mirar la película, miraba a Niall embobada. Realmente sin disimular. Miraba a Niall con los ojos como platos y la boca abierta. Louis, creo recordar que se llamaba, se reía de la cara de Inés. Niall debía estar realmente concentrado en ver la película para no darse cuenta de como le miraba. Harry me miró. Hice como si nada y miré la peli. Pero nada, él seguía mirándome. Cogí el cojín que estaba en mi espalda y le di con él.
-¡Eh! ¿Que haces? -Dijo riendo.
-¿Acaso tengo algo en la cara? -Pregunté borde.
-Sí. Dos ojazos bien bonitos. -Se mordió el labio.
-Oh. Eh... Gracias. -Sonreí.
-¡Shhh! -Nos dijo Niall.
Al girarse vio a Inés que le miraba aún boquiabierta. Niall sonrió y miró a Louis, que se reía. Inés se ruborizó y pasó una mano por su cabello. Terminamos de ver la película y nos levantamos del sofá.
-Bueno... Creo que nos tendríamos que ir ya... -Dije.
-¿Ya? -Preguntó Harry.
-Ya. -Asentí sonriendo.
Les dimos dos besos a cada uno de los chicos. Al llegar a Harry me miró sonriendo. Miré al suelo y me puse de puntillas para darle dos besos en las mejillas. El me agarró de la cintura y me acercó a él.
-¿Os acompaño? -Preguntó mordiéndose el labio.
Puse mis manos en su abdomen y me eché hacia atrás. Sonreí. Dios, el capullo estaba bueno. Hasta con camisa puesta se le notaba la tableta. Sacudí la cabeza de lado a lado y miré a las chicas.
-¡Sí! -Dijo Marta sonriendo.
-Venga, vamos.
-Ya, pero yo os acompaño.- Dijo Liam. -No es bueno ir solas con Harry...
-Anda, calla. -Reimos.
Dijimos adiós a los demás y salimos del salón. Fuimos al vestíbulo y Harry nos abrió la puerta. Fuimos a su coche. Yo me senté con Inés y Liam detrás. Alice iba sentada encima mía, no había sitios suficientes. Harry y Marta iban delante. Harry conducía en silencio, mientras Marta hablaba por el WhatsApp con Zayn. Le dio su número al terminar la película.
-Yo creo que a Harry le gustas. -Me susurró Liam.
-¿Yo? ¡Si apenas me conoce! Aparte... El puede tener las chicas que quiera. Es decir, es famoso...
-¿Y no has pensado que a lo mejor te quiere a ti?
-Oh, Liam... No digas tonterías, por favor. Yo nunca le gustaría a un chico como él.
-¿Y él a ti te podría gustar? -Me preguntó riendo.
-Oh, dios. -Suspiré y le di un codazo riendo.
 -Pues yo creo que hacéis muy buena pareja. -Me dijo Alice jugando con un mechón de su pelo.
Liam y yo nos miramos y reímos. Harry miró por el espejo extrañado. Sonreímos y nos callamos de nuevo. Marta seguía con el movil. Lo único que se oía era el sonido que hacía al escribir. Inés miraba por la ventanilla pensativa, sonriendo. Le dije a Harry que parase el coche, ya en frente de 'nuestra' casa. Bajamos y nos despedimos de Liam y Harry.
-Apunta mi número.
 Liam me dijo su número. Harry puso los ojos en blanco, a lo que yo solté una pequeña risita. Me dio dos besos sonriendo amargamente.
-¿Qué te pasa? -Pregunté.
-No, nada... -Dijo él.
Los dos volvieron a entrar en el coche de Harry. Cuando estuvieron lo bastante lejos como para no verles, Inés y Marta abrieron mucho los ojos y se pusieron a saltar como locas. Alice se les unió. Las tres me abrazaron.
-¡Eres la mejor amiga del mundo! -Gritó Inés.
-¡Dios mío! ¡He conocido a mis cinco idiotas gracias a ti! ¡Y tengo el número de Zayn! -Me dijo Marta.
-¡Ha sido el mejor día de mi vida! -Gritó Alice.
Yo reí y las abracé. Aquellos chicos eran majos en verdad. ¿Y si de verdad le gusto a Harry? No creo que invite a una completa desconocida a su casa. Aunque, a veces oía hablar a Marta e Inés sobre él, parecía tener fama de mujeriego. Fuese como fuese, había cumplido el sueño de mis dos mejores amigas. Tendría que sentirme orgullosa, ¿no?
-Dios, soltadme. -Dije. -¡No puedo respirar!
Las tres me soltaron y siguieron chillando y saltando. Suspiré y abrí la puerta de casa. Entré y fui rápidamente a mi cuarto. Me dirigí a la cama y me dejé caer sobre ella. Pensé en el día. ¿Había conocido a aquellos cinco chicos en serio? Me pellizqué el brazo para comprobar que no estaba soñando. Vale, había conocido a cinco chicos de una de las boyband del momento. Oh, dios. Me levanté y fui hacia los posters. Los miré atentamente. Había algunos de Harry sin camiseta. Una sonrisa tonta se me instaló en la cara. Seguí mirando aquellas fotos. Zayn, Louis, Liam y Niall... La habitación estaba llena. Las chicas ya estaban en sus habitaciones. Alice entró y se dirigió a la mesilla cogiendo mi movil. Empezó a sonar una canción. Se sentó en la cama y me indicó que fuera. Me senté con ella y vi el video. "And we dance all night to the best song ever. We know every line; now I can remember". Eran los chicos. Oh, que chuli. Se lo estaban cargando todo, bien. Me empecé a reir. Alice me miraba sonriendo. Terminamos de ver el video y me miró.
-¿Qué? -Pregunté.
-Mola, ¿eh? -Reímos.
-¿Son así siempre? ¿En serio?
-Claro, la mayoría de las veces.
Reímos. En verdad estaban locos. Muy locos. Me cayeron bien, sí. Inés y Marta vinieron a la habitación.
-¡Ponla otra vez! -Gritaron las dos al unísono.
Reímos y Alice lo volvió a poner. Yo miraba a Marta y a Inés. Se las veía tan... Contentas al ver aquel vídeo. Orgullosas, mejor dicho.
                                               ~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~
 Después de cenar con Tom, Alice, Jane y mis dos pequeñas locas, subí a mi habitación y me puse mi pijama. Estaba cansada. Me tumbé en mi cama y cogí el movil. Que mierda, cada vez que me enviaban un WhatsApp me pasaba igual: no me sonaba el movil y no me enteraba. Y encima era de Harry Styles. Enviado a las ocho y cuarto. Eran las diez y media.
*Conversación por wa*.
Yo: ¡Hola! -Harry contestó rápido.
H: Menos mal que contestas. Iba a llamar a la policía, pensé que pasó algo ;)
Yo: JAJAJAJAJA Tonto. Mi móvil no suena.
H: Mañana por la noche haremos una fiesta. ¿Vendréis?
Yo: Sí; es decir, si ellas quieren. Así que sí :3
H: Mañana te llamo para decirte la hora.
Yo: Vale, Harry. Buenas noches :)
H: Adiós, pequeña.
*Fin de la conversación*.
¿Pequeña? Reí. Este es tonto perdido. Dejé el móvil en la mesilla y me dormí.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Capítulo 5

Los tres chicos entraron al salón y nos sonrieron. El rubio se sentó en el sofá.
-¿Tú eres la "amiga" de Harry? -Me preguntó.
-Eh... Supongo. -Reí.
-Entonces estas dos preciosidades son tus amigas. -Miró a Inés.- ¿Qué le pasa?
-Que te ha visto.- Dijo Marta riendo.
Él se acercó a ella y le pasó su mano delante de los ojos. Inés seguía boquiabierta, sin dejar de mirarle. En verdad, daba miedo.
-Inés, cariño. Despierta. -Le dije.- Pareces tontita. -Reí.
Ella se sonrojó y miró a Niall. No dijo nada y se sentó en el sofá. Ya, rarita. Reí.
-Ni-ni-ni-ni-ni-ni... -Repetía.
-Sí, Niall. -Dijo él sonriendo.
-Niall me ha hablado, niall me ha hablado... ¡Niall me ha hablado! -Gritó ella y se puso ha saltar por todo el salón. Se acercó a mí poniendo sus manos en mis hombros.
-¿Lo has visto? ¡Niall me ha hablado! ¡Ahhhhhhhhhh! -Gritó y siguió saltando.
-Estoy por pegarla dos ostias. -Dije riendo.
-Cuanto la quieres, ¿no? -Río Harry.
-Odio que se ponga así... -Suspiré. El me miró y se acercó.
-Bueno, siéntate, ¿no? -Me dijo y me senté junto a él en uno de los sofás.
Inés corría por todo el salón mientras los chicos, Marta y yo la mirábamos. Daba miedo; mucho miedo. A la vez que corría pegaba chillidos ensordecedores. Niall decidió levantarse, riéndose al ver su cara cuando se acercó a ella.
-Deberías parar de chillar, te va a dar algo. -Le dijo.
Ella paró en seco y le miró sonriendo. Suspiró y se acercó a nosotros, con una mirada tímida.
-Eh... perdón por ponerme así. -Nos dijo mirando al suelo.
-No eres la única. -Dijo Marta bebiendo otro sorbo de agua.
-Es que... Dios. Tener a los chicos más perfectos del mundo aquí, en la misma habitación... En casa de Harry... ¿Estoy soñando?
-No, estás despierta. -Dijo Louis mirando hacia la puerta donde seguía Alice. -Ven aquí, peque. -Le dijo sonriendo.
Alice se acercó sonrojada, mirándonos a mí, a Marta y a Inés. Fue hacia donde Louis y le sonrió. El la sentó encima suya.
-¿Como te llamas? -Sonrió.
-A-Alice... -Se puso más roja aún.- Wow, estoy sentada encima de mi ídolo.
-Oh, por favor. No chilles tu también. -Dijo Louis. Todos reímos.
-Esto es genial... Cuando se lo cuente a mis amigas no se lo van a creer... -Dijo Alice, con un gran brillo en los ojos.
-¿Comemos ya? -Dijo Niall.- Tengo hambre.
-¡Tu siempre tienes hambre! -Dijo Liam riendo.
-Habló el que ha visto Toy Story más de mil veces... -Contestó Niall.
-Bueno, es distinto... -Liam miró al suelo sonrojado. Todos reímos.
Louis, Liam y Niall fueron a la cocina a sacar los platos y terminar de preparar la comida, por lo que parecía, ya hecha.
-Me gusta tu camiseta, Miriam. -Me dijo Harry. -Lo normal es aburrido. -Sonrió leyéndola.
-Sí, mola bastante. -Le guiñé un ojo.
-No es solo la camiseta lo que a Harry le gusta... -Murmuró Zayn, a lo que Marta e Inés rieron.
Ambos nos sonrojamos. Harry miró hacia mí sonriendo. Yo evité su mirada y la dirigí hacia Marta. Ella reía, pero aún así me indicaba a Harry con los ojos. Yo le lancé una mirada tipo "sácame de esto". Ella hizo como si nada y miró a Zayn. Oh, que buena persona es... Suspiré y miré a Harry sonriendo. Menos mal que los demás entraron con la comida. Nos sentamos en la mesa. Los chicos hablaban sobre su vida. Según lo que decían, se les notaba que amaban a las Directioners. Claro, gracias a su apoyo estaban ahí. Yo estaba sentada en frente de Harry, que de vez en cuando me lanzaba algunas miradas. Otras veces se mordía el labio. Dios, a saber en que pensaba... El debió de estirar sus piernas, haciendo que chocasen con las mías. Le miré y le sonreí. Nos quedamos un rato sin comer, mirándonos entre nosotros. Los chicos se callaron y nos observaban atentamente, riéndose. La voz de Marta me devolvió a la Tierra.
-Ey, Miriam... ¿Estás bien?
-Eh... Sí, sí. -Sonreí y miré hacia Harry.
Terminamos de comer y ayudamos a los chicos a lavar los platos. Nos sentamos en el sofá todos.
-¿Qué tal estaba la comida? -Preguntó Liam.
-Buah, genial. -Dijo Inés sonriendo.
-¿Os apetece ver una película? -Nos preguntó Zayn.
-¡Sí, sí, sí, sí! -Dijo Marta mirándole. Todos la miramos y reímos, a lo que ella se cruzó de brazos y sacó la lengua.
-Que sea de miedo. -Dijo Harry guiñándome un ojo.
Cogió la peli, la puso en la gran televisión y se sentó junto a mí en el sofá. Marta me dio un codazo y se empezó a reír. Me echó una mirada divertida, pero rara.
-¿Qué? -Le pregunté.
-Creo que le gustas. -Me dijo al oído.
-¿QUÉ? ¿A HARRY? Oh, vamos... No inventes. -Susurré.
-Bueno, tú di lo que quieras...
-No digo lo que quiero, digo la pura verdad. ¿Cómo una chica como yo puede gustarle a un chico como él?
-Bueno, pues tal vez porque eres maja, sencilla, divertida, guapa...
-Ey, ey. Deja de mentir, ¡ya! -Sonreí.
-Bueno... Vamos a ver la peli, que quiero abrazar a Zayn.
-¿Abrazar a Zayn? -Pregunté.
-¡Claro! Lo típico de las pelis de miedo es abrazar a alguien... -Suspiró.- Se ve que esto no es lo tuyo, Miriam. -Soltó una risa. Los chicos nos miraron e hicimos como si la cosa no fuera con nosotras.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Capítulo 4

Aquella noche di unas cuantas vueltas en la cama, pero conseguí quedarme dormida poco después de acostarme. Me levanté y me dirigí al baño. Me di una reconfortante ducha y me puse una toalla encima. Fui a mi habitación y me puse esto:
http://www.polyvore.com/normal_is_boring/set?id=95519716
Bajé a la cocina a desayunar, donde me esperaban Marta, Alice e Inés, aún en pijama.
-¿No os pensáis vestir nunca? Hoy os tengo que llevar a casa de Harry.
-Pero si no le conoces, Miriam. -Replicó Marta, bordemente.
-Pues iré yo con la pequeña Alice, ¿vale? Así ella les conocerá y vosotras os pasaréis el resto del día aquí amargadas. -Me senté y me eché zumo en un vaso.
-Bueno... Por ir... -Dijo Inés mirándome y sonriendo.
-No, ¿en serio? ¿Tú también, Inés?
-Marta, eras vosotras las que decíais que cabía alguna posibilidad de conocerles. Desayuna, arréglate y nos vamos, ¿vale? -La dije en tono desafiante.
No hubo respuesta por su parte. Desayunamos en silencio y subí con Alice a la habitación.
-¿Que me pongo? -Me dijo riendo.
-Tan pequeña y ya preguntas eso... -Fui al armario y le saqué un conjunto con una camiseta blanca con mariposas verdes, y unas mayas verdes.- Esto mismo. -Sonreí.
Cuando Alice se cambió, fui a la habitación de Inés y Marta con ella y encendí el ordenador. Busqué la dirección de la casa de Harry. Estaba bastante lejos, así que iríamos en autobús, ya que Jane se llevó su coche al trabajo. Alice y yo salimos de la habitación y fuimos al salón. A los pocos segundos bajó Inés con esto puesto:
http://www.polyvore.com/bad_girl/set?id=95560310
Estuvimos un largo rato viendo la tele, mientras esperábamos a Marta. ¿Que mierda hacía? ¿Como tardaba tanto en vestirse? Esta tía no es ni medio normal... Ains. Lo que me ha tocado. Miré a Inés, que por su expresión, pensaba lo mismo que yo. Alice reía con los dibujos. Al cabo de unos minutos, Marta bajó y nos sonrió. Iba así:
http://www.polyvore.com/cgi/set?id=95572958&.locale=es
La sonreí irónicamente. Seguro que si yo me estuviese muriendo, tardaría horas en arreglarse para poder venir a salvarme. Suspiré y abrí la puerta. Ellas salieron y yo cerré. Me guardé las llaves en el bolsillo y andamos hacia la parada de autobuses más cercana. Nos sentamos a esperar el autobús. Estuvimos un rato esperando hasta que por fin llegó nuestro autobús. Al parecer no estaba muy lleno. Entramos y nos sentamos en la parte de delante. Marta iba conmigo y Alice con Inés.
-No me gustan los autobuses.- Dijo Marta.- Y menos si es para un viaje largo.
-Si quieres paramos el autobús y te vas andando... -Le dije.
-No, no. Creo que será mejor esto. -Reímos.
Una señora de unos... sesenta años se acercó a Marta y a mí.
-¿Este asiento está libre? -Nos preguntó.
-Eh... Sí. -Sonreí.
-Gracias preciosa. -Me dijo sentándose. Mis mejillas se pusieron rojas. Marta me miró y se rió.
-Vamos, Miriam. Te lo ha dicho una señora, no un tío.
La miré burlonamente y reí. Pasó una media hora pudimos llegar a la parada más cercana a la casa de Harry. Andamos unos cinco minutos y llegamos. En verdad la casa era enorme. Se oían gritos y risas de la parte de atrás, del patio. Llamé para que nos abriese la puerta de entrada a su jardín.
-¿Sí? -Dijo Harry desde dentro. Marta e Inés se miraron cómplices. Se preguntaban si en verdad era Harry.
-Soy Miriam, abre. -Dije sonriendo.
La puerta de la verja se abrió y pudimos pasar. Toqué el timbre, ya que Marta, Alice e Inés tenían la boca abierta mirando la increíble casa. ¿Empezaban a creerme? Alguien abrió la puerta, y pudimos ver una gran sonrisa. Las tres se miraron perplejas, abrieron más aún la boca y chillaron. Me tuve que tapar los oídos.
-¡¡Oh, madre!! ¡¡Es Harry Styles!! -Gritó Inés acercándose a él.- ¡No me lo creo! -Gritó más fuerte.
-Shh, no chilléis. -Dijo él riendo.
-¡AAAAH! ¡Harry Edward Styles Cox nos ha dicho que no chillemos! -Gritó Marta saltando.- ¿ERES REAL? -Se acercó a Harry y le abrazó. -¡Inés, Inés! ¡Sí que es real!
Yo las veía gritando y emocionadas, haciendo el pavo delante de Harry, que parecía asustado. Alice se escondió detrás de mí. La verdad, no pude contener la risa y comencé a reírme.
-¡Ya! -Dijo Harry.- Por favor, dejad de chillar ya.
Inés y Marta se echaron para atrás y sonrieron tímidamente. Alice emitió una pequeña risita.
-Bueno, ellas son Marta e Inés. -Las señalé riendo.- Y aquella pequeñaja es Alice.
Alice se acercó a ellas y le saludó a Harry con la mano.
-Vale, a ver. Si queréis pasar y conocer a los chicos, prometedme que vais a estar calladas.
-Eso es imposible, quiero decir, ¿quién estaría callada al conoceros? -Dijo Inés muy rápido.
-Ella. -Harry me señaló, a lo que yo le sonreí y me puse un mechón de pelo tras la oreja. -No chilléis. -Las dejó pasar. Luego pasé yo.
-Harry, va a ser imposible que no griten.-Le dije riendo.- Os adoran.
En lo que Harry y yo pasábamos al salón se oyó a Marta pegar un grito tremendo. Miré a Harry riéndome y entramos dentro.
-¿Qué te dije? -Sonreí.
Marta había visto a Zayn sentado en el sofá, viendo la tele. Empezó a ponerse roja y no paraba de gritar. Zayn se apartó rápidamente de ella, con una cara de asustado...
-Dios, dios, dios, dios, dios, dios, dios... -Comenzó a repetir Marta muy rápido.
-Ey, ey. Siéntate. -Dijo Zayn agarrándola y llevándola al sofá. -¿Estás bien? ¿Quieres agua? -Ella asintió. Zayn fue a la cocina y le trajo un vaso de agua. -Toma.
-¡Madre mía! ¡Zayn Malik me ha dado agua! -Volvió a gritar.
Alice se había sentado en el sofá riendo. Inés tenía los ojos como platos y no había dicho ni una sola palabra. Parecía que Marta se había calmado un poco. Me acerqué a Inés.
-¿Qué pasa? -Le pregunté.
Ella levantó el dedo índice, señalando a través de la cristalera. Vi a aquel chico rubio que tanto le gustaba, junto con otros dos más.
-Ni-ni-ni-ni-ni... -Dijo ella.

martes, 27 de agosto de 2013

Capítulo 3

Fui paseando por las calles de Londres, mirando el suelo. Llevaba la cabeza baja, como siempre. Paré en una tienda de cómics. No es que me gusten, era para ver que tenían. Entré dentro y fui paseando por aquellos pasillos. Vi a dos chicos en una de las esquinas, eligiendo algún cómic. Uno de ellos tenía el pelo rizado y llevaba unas gafas de sol colgando de su camisa. El otro era moreno, de ojos color miel. ¿De que me sonaban? El de los rizos miró hacia mí y sonrió. Yo hice que leía el primer cómic que cogí.
-Hola... Miriam. -Sus ojos verdes hacían más intensa su expresión divertida, al ver mi cara extrañada.
-¿Qué? ¿Quien se supone que eres? -Dije.- ¿Y por qué me suenas tanto?
-¿No te acuerdas? -Sonrió más.- Harry. Ayer en el avión nos chocamos... Ya sabes.
-Ah... ¡Ese Harry! -Sonreí.
-Sí, el mismo. Harry Styles.
Espera, espera, espera. ¿Había dicho Styles? Ese apellido... ¡Mierda! Él era uno de aquellos chicos que tanto le gustaban a Inés y Marta. ¿Me había chocado con Harry Styles? ¿En serio? Wow. Reí para mis adentros.
-Eh... Harry, creo que tenemos que irnos. -El chico moreno se acercó a nosotos mirando la puerta, donde había un señor, vestido de negro. Llevaba gafas de sol y era bastante grande. Bueno, si ellos eran famosos, el sería su guardaespaldas.- ¿Quién es? -Dijo señalándome.
-Zayn, ella es Miriam. Ayer me choqué con ella en el avión.
-¡Ah sí! La chica de la que nos has hablado desde que llegaste. -Dijo Zayn sonriendo. Harry le lanzó una mirada asesina y este cambió su expresión.
-¿Eres Zayn Malik? -Pregunté.
-Claro. -Dijo él sonriendo.- ¿Por?
-Mi mejor amiga, Marta. Sí, se muere por ti...
-Bueno, pues dile que cuando quiera puede venir a vernos. Si es amiga tuya... -Sonrió Harry.
-Ya, pero cuando le diga que os he conocido no se lo va a creer. Ni ella ni Inés. -Sonreí.
-Harry, debemos irnos. -Le dijo Zayn.
-Sí, ve saliendo tú. -Zayn no hizo preguntas y salió por la puerta.- ¿Me dejas tu móvil? -Dijo agitando sus rizos.
-¿Para que?
-Tú déjamelo. -Le tendí el móvil sonriendo nerviosa. Lo cogió y escribió algo.- Ya está.
-¿Que has hecho? -No entendía nada.
-Acabo de apuntar mi número. Cuando quieras llámame. -Me miró travieso.- Lo digo por tus amigas... Ya sabes, Directioners.
-Ya, ya. -Sonreí. ¿Tengo el número de Harry Styles? Sí, lo tengo. Lo que no entiendo es como no me he puesto colorada ni un segundo. Pensé que si conocía a algún famoso algún día, al menos estaría nerviosa.
-Me tengo que ir. Llama, ¿vale? -Sus ojos verdes me dejaron atontada lo suficiente como para que el pudiese salir de la tienda sin obtener respuesta mía.
Salí rápidamente de aquella tienda y fui hasta la casa de los tíos de Marta. Entré por la puerta y las pude ver a las dos sentadas y aburridas en el salón. No se van a creer a quién he conocido.
-¡Hola, chicas! -Me lancé al sofá junto a ellas, riendo.
-Que contenta estás, Miriam... -Dijo Inés curiosamente.- ¿Que ha pasado?
-No os vais a creer a quién he conocido. -Dije con mi voz aguda.- ¡Harry Styles! ¡Wii!
Ninguna de las dos dijo nada. Se quedaron mirándome perplejas, hasta que estallaron en una gran carcajada.
-¿HARRY STYLES? -Dijo Marta riendo.- Prácticamente imposible.
-Jajajajaja. Miriam, no hace falta que nos mientas. Tú apenas podrías reconocerle.
-Pues no me creáis. -Me crucé de brazos.- El y Zayn estaban en la tienda de comics de la vuelta de la esquina. Me ha dado su número de teléfono. -Inés cogió mi móvil y miró los contactos.
-Sí, aquí hay un tal Harry Styles apuntado. -Miró a Marta.
-Por favor, chicas. No seáis tontas. Es prácticamente imposible que ellos dos estuviesen en la tienda de cómics, sin tener mil fans detrás. Aparte, si fuese verdad, ¿cómo es que Harry te dio su número?
-Ayer, en el avión me choqué con él cuando fui al baño. Supongo que me ha reconocido y me ha dado su número. Les he hablado de vosotras y me ha dicho que le llame si queréis ir a verles.
-Miriam, cariño. El viaje te ha sentado mal. Vete a dormir un poco. -Me dijo Marta.
-Bueno, si no me creéis es asunto vuestro. Mañana mismo les conocéis.
-¡Ya está! Deja de bromear sobre ellos. -Dijo Marta.
Les saqué la lengua, tipo niña de tres años y subí a mi habitación. Dejé el móvil en la mesilla y me tumbé en mi cama bocabajo. Levanté la cabeza y miré al móvil. ¿Y si llamaba a Harry? Me levanté y cogí el móvil. Suspiré y marqué su número.
*Conversación telefónica.*
-Hola, Harry. -Le dije.
-¿Miriam? Hola. Sabía que no ibas a poder resistirte. -Soltó una risa.
-Tss, calla, anda. Mis amigas no se creen que os haya conocido. ¿Mañana váis a hacer algo?
-No, estaremos en mi casa, supongo. -Contestó.- ¿Por?
-Bien, dame tu dirección.
-Pídemelo bien, pony.
-¿Pony? -Reí.- Porfa, Harry, porfa.
-Venga va. -Apunté su dirección en un trozo de papel.- ¿Coméis aquí mañana?
-Si no es molestia... -Reí.
-No, tú no molestas. -Hizo una pausa.- Es decir, tus amigas no molestan. -Rió nervioso.- Siempre y cuando no nos hagan nada... Raro.
-Gracias por todo, Harry. -Sonreí.- Bueno, pues... Hasta mañana.
-Adiós. -Colgamos.

lunes, 26 de agosto de 2013

Capítulo 2.

-¡Ay! -Grité. Me acaricié la zona golpeada.- Podrías mirar por donde vas, ¿no? -Dije en inglés. Allí la mayoría eran ingleses, así que supuse que me había chocado con alguno de ellos.
-¿Perdona? Eras tú la que estaba girada. -Dijo una voz, un poco ronca. Levanté la cabeza y vi a un chico con capucha, por donde le asomaban dos pequeños ricitos. Llevaba gafas de sol, que impedían ver sus ojos. Me estaba sonriendo.- ¿Estás bien?
-Sí, perdona.
-Nada. ¿Como te llamas? -Me dijo él, aumentando su sonrisa.
-Eh... Miriam. Sí, Miriam. -Dije nerviosa.- Yo, eh... Iba a entrar al baño y...
-¡Ah, sí! Perdona. -Dijo él apartándose de la puerta.
-Gracias. -Sonreí y entré. Al salir, aquel chico seguía en la puerta.- ¿Qué quieres? -Le dije bordemente.
-Que no me he presentado. Soy Harry. -Me tendió la mano.
-Vale... y a mí me da igual. Quiero volver a mi asiento, nada más. Hasta luego. -Dije esquivándole y seguí andando. Noté como él se mordía el labio inferior. Llegué a mi asiento y me volví a sentar.
-¿Por qué has tardado tanto? -Me preguntó Marta.
-Ah... Nada. Me choqué con un chico... -Le dije sonriendo.
-¿Y era mono?
-No sé. -Llevaba gafas de sol... No le vi bien.
-Ah vale... -Dijo Marta.- Seguro que era guapo pero dices eso para que yo no le conozca. Le quieres para ti solita, ¿eh?
-Anda, ¡calla! -Reí.- ¡Si ni siquiera le conozco!
Pasó otra hora más y seguimos hablando de nuestras tonterías, de lo que haríamos al llegar a Londres... El avión iba a aterrizar dentro de unos minutos, por lo que nos volvimos a poner el cinturón. Justo en aquel momento, Inés se despertó.
-¿Eh? ¿Qué hora es?
-La hora de aterrizar. ¿Tú tienes una alarma dentro de ti, que te ha despertado justo ahora, o que?
-No sé. Supongo que será casualidad.
-Oye, Miriam. Cuando te levantaste para ir al baño, ¿viste a algún chico parecido a Zayn?
-¿O algún irlandesito rubio? -Preguntó Inés riendo.
-¿Y yo que sé? -Contesté.- Si ni siquiera me acuerdo de como son.
El avión aterrizó y nosotras nos pudimos levantar para coger nuestro equipaje de mano. Andamos como pudimos entre la gente. Nos paramos para estar las tres juntas y no dispersarnos. Vi de nuevo al chico de la capucha y las gafas, poco detrás nuestra. Pareció que él también me vio a mí, según la cara que puso. Luego me sonrió y le devolví la sonrisa. Salimos por la puerta entre empujones y pudimos llegar al aeropuerto. Cogimos un taxi que nos llevó hasta la casa de los tíos de Marta.
-¡Hola! Encantada, chicas, soy Jane. -Sonrió la amable tía de Marta.- Pasad, no os quedéis ahí.
-Tía, estas son Inés y Miriam. -Nos señaló.- ¿Y el tío Tom?
-Trabajando, cariño. ¡Alice! -Gritó Jane. Una niña rubia, con ojos azules se acercó a nosotras, saludándonos.
-¡Hola, chicas! Soy Alice. -Se presentó.
-¿Esta es la pequeña Alice?Wow, cuanto has crecido, enana. -Marta se agachó intentando ponerse a su altura. -¿Te acuerdas de mí? Hace mucho que no me ves. Soy la prima Marta. -Dijo sonriendo.
-Sí, si que me acuerdo. No soy tonta. -Le sacó la lengua, con gesto divertido.
-¿Cuántos años tienes ya? -Le pregunté.
-Diez. -Contesto ella. La misma edad que mi hermano.
-Mira, ya le ha salido novia a tu hermano. -Dijo Inés.- Y encima es tan guapa como la prima.
-Alice, cariño. ¿Puedes enseñarles sus habitaciones a las chicas mientras yo termino de hacer la comida?
-Claro, mamá. -Dice ella, esbozando una sonrisa pícara.
Subimos las escaleras hasta llegar a un ancho pasillo. En verdad, la casa era bastante grande. Primero pasamos a la habitación de Alice. Mirases a donde mirases, todo estaba lleno de posters de aquellos chicos, One Direction. En su habitación, bastante grande, con las paredes de un tono malva muy claro, casi tirando a blanco, había dos camas.
-Aquella va a ser tu cama. Te he hecho un hueco en el armario para que metas tu ropa. -Me dijo Alice con su dulce vocecilla. Se dirige al armario, bien grande, y me muestra el espacio para mi ropa.
-Wow, con lo grande que es el armario no habría hecho falta ni que dejases hueco. -Sonreí asombrada.
-¡¿¡Tú tambien eres Directioner!?! -Exclamó Inés asombrada, examinando todos aquellos posters.
-Claro. Su música, sus voces, sus ojos, sus sonrisas, sus tonterías... ¡Todo de ellos me encanta!
-Ains, esta es mi pequeña primita. -Dijo Marta revolviéndole el pelo.
Salimos de aquella habitación y entramos en otra próxima, de un color azul, bastante claro también. En esta había un escritorio, con un portátil color negro. También un armario enorme se extendía por una de las paredes de aquella habitación. Dos camas, con sábanas del mismo color estaban al lado de unas pequeñas mesillas. Un caballete con una pequeña paleta de pintura se hallaba en una de las esquinas.
-¡Vaya! -Dijo Inés.- ¿De quién es esto? -Dijo señalando el caballete.
-De mi madre, le encanta pintar. ¿Tu pintas?
-No, no pinto. No en caballetes. Con lápiz y papel soy feliz. -Inés dirigió su mirada a uno de los cuadros colgado encima de una de las camas. En el ponía "Jane Smith" en letras blancas, en una esquina. -¿Lo hizo tu madre?
-Sí. -Contestó ella, asintiendo a la vez con la cabeza.
-Vaya... Tiene que enseñarme a pintar así. -Dijo Inés sin quitarse su asombro de encima.
Dejé las maletas al lado de mi cama. Pregunté a Jane si podía salir a dar una vuelta antes de la cena. Con su permiso, salí a conocer los alrededores.

domingo, 25 de agosto de 2013

Capítulo 1

Bien. Viaje a Londres con mis dos mejores amigas, Marta e Inés. Desde hace unos cuantos días, llevábamos planeándolo todo. Marta tenía familia allí, su tía y su tío, que nos acogerían en su casa. Ella era mitad española y mitad inglesa. Por suerte, Inés y yo sabíamos hablar bastante bien el inglés. Y allí estaba yo, intentando cerrar la maleta. Me costó bastante, pero cuando lo conseguí, me levanté y me tiré en plancha a la cama. Me volví a levantar y me acerqué al baño. Me miré una última vez al espejo comprobando llevar el pelo en condiciones, y la ropa bien puesta. Cogí mi maleta y bajé por las escaleras como pude. La dejé en el salón junto con mi otra bolsa. Me dirigí a la cocina, donde estaba mi hermano.
-¡Que morro tienes! ¡Tú te vas a Londres y yo me quedo aquí!
-Oh, venga, Marcos. No es tan malo. -Abrí la nevera.- ¿Has visto el zumo?
-Esta en la mesa, inteligente. -Me dijo bordemente. Cogí el zumo y lo eché en un baso.- ¡Ey! Deja algo para mí también, hermanita.
-Tranquilo. Si ves el lado bueno, ya no me tendrás que soportar en todo el verano. -A mi hermano se le escapó una sonrisa traviesa.- Tampoco te pases, Marcos. -Le dije riendo.
Me tomé mi zumo y volví al salón. Allí estaban mi padre y mi madre, sentados en el sofá. Me acerqué a ellos.
-Voy a estar bien, soy muy responsable. -"Para lo que quiero", pensé.
-Cualquier cosa nos llamas, ¿vale? -Dijo mi madre preocupada.
-Sí. -Asentí.
-Cuídate y ten mucho cuidado. -Añadió mi padre.
-Que sí. -Me despedí de ellos, dándoles un beso en la mejilla a cada uno. Mi hermano salió de la cocina. -Adiós, enano. -Le dije sonriendo y despidiéndome de él, de la misma manera que con mis padres.
Les volví a decir adiós con la mano, y salí por la puerta, con mi bolsa y mi maleta. Justo pasó el coche rojo de la madre de Inés por la puerta de mi casa. Las saludé y metí las maletas en el maletero. Luego me senté atrás con ellas.
-¡Hola! -Dijeron las dos al unísono.
-¿Emocionadas? ¿Nerviosas? -Les pregunté.
-¡Las dos cosas! -Dijo Marta sonriendo.- Inés... ¡Pue-puede que conozcamos a nuestros nenes!
-¿Vuestros nenes? -Dije extrañada.- ¡Ah, sí! Aquellos chicos de... ¿One Direction?
-Exacto. -Dijo Inés.- Veo que ya te vas aprendiendo el nombre.- Me dijo con su bonita sonrisa.
-Bueno, sí. Pero las posibilidades de que les conozcáis son una entre un millón. Y si les veis, estarán rodeados de locas como vosotras dos; probablemente ni os firmen un autógrafo.
-Bueno, en eso consiste ser Directioner. -Comenzó Inés.
-Sí. Aunque ellos no sepan que existes, tú les sigues queriendo.
-Ya... Pues no lo entiendo. -Dije yo.
Continuamos discutiendo sobre eso todo el camino al aeropuerto. Al llegar, Inés se despidió de su madre y entramos dentro. Nos dirigimos al mostrador y facturamos nuestras maletas. Fuimos a la zona de embarque, donde nos pidieron el pasaporte y los billetes de avión. Por ultimo fuimos al control policial. Nos pusimos nerviosas por si algo pitaba, aunque no llevábamos nada que pudiera hacerlo. Cuando terminamos fuimos con una gran sonrisa hacia el avión, donde buscamos nuestros asientos y dejamos el equipaje de mano.
-Dios, chicas. Estoy tan nerviosa. ¡Todo el verano sin padres! -Grito Inés.
-¡Sí! Y en Londres está la mejor ropa. Dios, voy a gastarme todo el dinero en eso. -Dijo Marta, con un extraño brillo el los ojos.
-Madre, madre. Esperad a que lleguemos y ya os emocionáis. A lo mejor se nos estrella el avión y tal. -Dije riendo.
-Ya esta ella, -dijo Marta irónicamente.- pensando en lo mejor.
El vuelo iba a comenzar dentro de unos segundos, así que nos pusimos los cinturones a toda prisa. Yo me puse los cascos y comencé a escuchar mi música. Inés se quedó dormida a los pocos segundos. Antes nos había dicho que por la noche estaba tan nerviosa que no durmió mucho. Marta... Marta hacía lo de siempre. Miraba a un chico alto y guapo, en el asiento de enfrente. Suspiré.
Llegó la hora de comer en aquel vuelo. Extendimos las mesitas de los asientos y nos pusieron nuestra comida. Despertamos a Inés para que pudiera comer. Si fuese por ella, iría dormida todo el viaje.
-¿Y que haríais si conocéis a One Direction? -Les pregunté.
-Yo probablemente saltaría de emoción. Y luego abrazaría a Niall y no le volvería a soltar. -Dijo Inés.
-Yo violaría a Zayn. -Dijo Marta. Las tres reímos.
-¿Sabes? Seguramente Harry y tú os llevaríais genial. -Dijo Inés irónicamente.
-¿En serio? ¡Pero si ese es un creído!
-Ey, ey. Con nuestro Hazzita menos. -Me dijo Marta, intentando poner un tono amenazador que no consiguió.
-Bueno, vale. Tampoco hace falta que me matéis. -Dije riendo.
-Pero tienes que admitir que sus hoyuelos son muy monos. Y sus ojos, irresistibles. Y su sonrisa... Perfecta. -Dijo Inés en un suspiro.
-Ya. Yo también tengo todas esas cualidades y no voy fardando de ellas. -Sonreí.
-Seguro. -Me dijo Marta riendo.
-¿PERDONA? -Estallé en una carcajada.
-Tsss... No te rías así, que aquel chico tan mono va a pensar mal. -Dijo jugando con uno de sus mechones rubios.
-Ese chico ni siquiera está mirándote. -Dijo Inés.
-¡Oye! Antes me ha mirado. Pero no le habéis visto... -Marta puso una voz muy ñoña y se cruzó de brazos.
Después de comer, nos recogieron los platos. Inés volvió a dormirse. Yo volví a poner mi música y a escucharla. Marta seguía mirando a aquel chico.
Pasaron unos minutos y tuve que levantarme para ir al baño. Beber tanta agua, no era bueno.
-¿Dónde vas? -Susurró Marta, tratando de no despertar a Inés.
-Al baño. -Sonreí. ¿Que más le daba a ella?
-Bueno, intenta que aquel chico se fije en mí.
-Sigue soñando, rubia. -Le dije riendo.
Seguí caminando por los estrechos pasillos. Llegué a la puerta del baño y me giré para mirar a Marta. Volví a girarme de cara a los baños y me choqué con alguien.