Acercó sus labios hasta rozar los míos. Nada nuevo aún; por esto ya pasamos antes. Miré sus ojos verdes. Sus perfectos ojos verdes. Sus labios tenían una sonrisa dibujada. Sonreí. Nuestros labios chocaron, nos besamos. Harry pasó su mano, acariciando mi mejilla, hasta llegar a mi nuca. Su mano agarraba parte de mi pelo, haciendo que este no me tapase la cara. Me aparté de Harry, necesitaba aire.
-¿Qué? -Preguntó.
-¿Tú no necesitabas aire o que?
-No. -Contestó serio.
-Claro, me lo estabas quitando a mí...
Reímos. Harry se levantó y me tendió sus brazos. Me agarré a ellos y el tiró, haciéndome levantar y acercándome a él. Sonreí en un suspiro.
-Me gustas. -Me dijo.- Desde el primer momento, desde que nos chocamos en el avión. -Sonreí sin darle una respuesta.- ¿No me vas a contestar?
-Yo... -Reí nerviosa y me aparté de él. -Yo no...
-Lo sé, no te gusto.
-No, no es eso, Harry... Es que yo tengo novio en España y... -Mordí mi labio por dentro, nerviosa.
-¿¡¿Y por qué mierda no me has dicho nada antes?!? ¡Te habría dejado en paz!
-Harry, yo no pensaba que...
-Tienes novio. Claro. ¿Por que una chica tan maravillosa como tú no iba a tener novio? -Me gritó. Luego hizo una pausa y volvió a hablar, más calmado.- Deberías habérmelo dicho antes de que empezase a quererte. Ahora me voy. No salgas detrás mía si no quieres que las fans hagan nada. -Dijo fríamente.- Adiós.
Harry me dejó allí sola, completamente confusa. Tantas cosas en tan poco tiempo...
Y encima le había dicho que tenía novio cuando él ha sido el primer chico interesado en mí. Sí, no había tenido mucha suerte con los tíos, pero... Pero ese es otro tema. Cogí mi bolso y salí de allí. Harry salió hace rato, así que pensé que ya no había 'peligro'. Pero las Directioners seguían en la entrada chillando. Salí como pude entre empujones y codazos. Por poco me aplastan.
*-*-*-*-*-*-*-*
Monté en un autobús que me dejó cerca de casa. Entré y fui hasta el salón. Me senté en el sofá y puse la tele. Marta e Inés se sentaron a mi lado.
-¿Que tal?
-Bien. -Contesté sin mirarlas.
-No lo parece. -Dijo Inés.
-Pues lo estoy. ¿Tu no te ibas con Zayn?
-Es verdad... Pero creo que me tendré que maquillar un poco más y tal... -Marta se levantó y subió al baño.
-Vale, muy bien. Sabes que a Marta la puedes distraer perfectamente. A mí no. ¿Que ha pasado? -Suspiré. En momentos así odio a Inés. Sabe que siempre acabo contándole todo.
-Me encontré con Harry.
-¿Que tiene eso de malo?
-Le gusto.
-¿Qué? ¿Le gustas a Harry Edward Styles Cox y estás mal por eso? No te entiendo.
-Esta mañana descubrí que me moría por besarle. Al encontrármele hoy nos empezaron a perseguir un montón de Directioners. Nos metimos en un hotel y nos encerramos en el armario de la limpieza. -Inés escuchaba atenta, con expresión interrogante. Hice una pausa.
-Y, ¿qué paso? ¿Que hicisteis?
-Harry me besó.
-Madre mia, madre mia. -Inés se abanicaba con las manos.- ¡Harry te ha besado! ¡Aaaaaah! -Gritó y la miré enfadada. Se calló.- Yo sigo sin entenderlo. ¿Eso es por lo que estás mal?
-No, tía. El beso fue perfectamente perfecto. Pero yo estaba nerviosa. Le dije que tenía novio y...
-¿¡¿Que hiciste qué?!? ¡Eres la tía más boba del mundo!
-Gracias, creo. -Le dije.- Pero eso ya lo sabía. -Suspiré.- ¿Crees que volverá a hablarme?
-¿Hablarte? Sí, supongo. Pero entiende que diciéndole eso le has destrozado.
-Ya, Inés pero... -Me callé al ver a Marta bajar por las escaleras.
-Yo me voy ya. -Nos sonrió.- Adiós, amores.- Nos dijo adiós con la mano y se fue. Miré a Inés.
-¿Pero qué? -Me dijo.
-Yo no quería que el estuviese así...
-Lo sé. -Me abrazó.- Pero ya está hecho, no pasa nada, ¿vale? Todavía puedes decirle que no tienes novio...
-No. No le pienso decir eso.
-Te complicas la vida, Miriam... -Suspiró.
*-*-*-*-*-*-*-*-*
Marta colocó por enésima vez su pelo antes de entrar en la cafetería. Zayn estaba sentado en una de las mesas. Marta dio un suspiro, más para ella misma y se dirigió a la mesa en la que estaba sentado Zayn.
-Hola... -Dijo él alzando la vista.- Estas preciosa. -Soltó una risilla.
-¿Y cuando no lo estoy? -Ambos rieron.- Bueno... pues... ¿Que hacemos aquí?
-Es que yo... Em... Yo... Tenía algo que decirte... Verás. -Suspiró.- He notado que eres bastante directa y sabes de esto. Me gusta una chica. -Dijo Zayn nervioso.
-Ajá.
-No sé como decírselo.
-¿Ella te conoce? Es decir, en persona.
-Sí.
-¿Desde hace mucho?
-No. -Zayn miró sus manos.
-Bien, entiendo.
Ambos se quedaron en silencio, sonriendo. Se les veía nerviosos. Marta jugaba con sus mechones rubios mientras Zayn no paraba de mover sus manos.
-¿Quién es? -Rompió el silencio Marta.
-¿Eh?
-La chica. ¿Quién es la afortunada? -Rieron.
-Pues... -Zayn no continuó aquella frase.
-¿Pues? -Marta insistió.
-Pues que no te lo pienso decir. -Zayn sonrió.
-Ah, muy bien. ¡Me pides ayuda y luego no me dices quien es!
-Tú todavía no me has dicho como decírselo. -Replicó él.
-Si me dijeses quien es, podría ayudarte.
-Pues no me ayudes.
-Pues vale.
-Pues muy bien. -Rieron.
*-*-*-*-*-*-*-*
Marta llegó a casa. Yo estaba en su habitación con Inés. Ella pintaba en el caballete de Jane y yo la observaba. No tenía nada mejor que hacer...
-Mirad que aburridas estáis sin mí. -Dijo Marta sentándose a mi lado.
-No te creas. -Dijo Inés.
-Solo hay que ver la cara de Miriam. -Ambas me miraron y reímos.
-Con mi cara no, ¿eh?
-¿Qué tal con Zayn? -Preguntó Inés sin dejar de pintar.
-Mal. -Marta suspiró.- ¡Le gusta alguien!
-¿Y si ese alguien fueses tú?
-Yo jamás...
-Yo le gusto a Harry. ¿Por que no le puedes gustar tú a Zayn?
-¡Zayn no me querrá nunca! Espera. ¿Acabas de admitir que le gustas a Harry? ¿Que ha pasado?
Le conté a Marta lo que me había pasado durante aquel día. Ella cambiaba de cara cada dos por tres. Reía, se extrañaba... Hasta que terminé.
-¿¡¿Que le dijiste qué?!? ¿¡¿Cómo?!? ¿¡¿Por qué?!?
-Por que no quiero decirle que me gusta.
-A ver. A ti te gusta Harry. Tú le gustas a él. Pero no estáis juntos porque tú eres idiota.
-Gracias a ti también.
-Osea, ¿es mejor decirle a un chico, que claramente se puere por ti y tu por él, que tienes novio, a tragarte el orgullo y decirle que le quieres?
-Tampoco ha sido para tanto. Solo una pequeña mentirijilla... Pero él es Harry Styles. ¡Puede tener a las chicas que quiera!
-Si te quiere a ti, es por algo. -Dijo Inés volviéndose.
-O al menos te ha querido. Porque como puede tener las chicas que quiera, seguro que busca a alguien que sea capaz de decirle "Te quiero".
-¿Te das cuenta de lo que has hecho? -Preguntó Inés.
-No le pienso decir que no tengo novio. Y menos que le quiero.
-Tú y tu puto orgullo. -Bufó Marta.
-Puede que sea el chicho por el que tanto tiempo has estado esperando. Él ha sido el único capaz de hacerte sentir algo, ¿no? Y tú como una boba le dices eso...
-Bueno, ¡ya está!
Me levanté de aquella cama y me fui a mi habitación, dando un portazo. Me tumbé en mi cama. Me quedé dormida al poco rato. Aquella noche no cené. Estas dos han hecho que se me quite el poco hambre que tenía. Aunque a lo mejor no han sido ellas. A lo mejor tienen razón y soy la mayor gilipollas que existe. Lo que le dije a Harry solo ha sido una pequeña bobada, ¿no?
lunes, 23 de septiembre de 2013
viernes, 13 de septiembre de 2013
Capítulo 9
-¿Eh? ¿Dormir? -Pregunté.
-¡Claro, encantadas! -Dijo Marta.
-Harry... No las hagas nada, ¿eh? -Dijo Niall con una sonrisa.
-¡Vosotros tambien os quedais! -Dijo Ines. -Porfi...
-Venga, va. -Zayn sonrió. Subimos las escaleras y Harry nos dijo donde íbamos a dormir aquella noche. Llegamos a la habitación de invitados.
-Aquí dormiran... Inés y Niall.
-Jajajaja, espera, ¿qué? ¿En serio? ¿Yo? ¿Dormir con Niall?
Inés dio un pequeño salto, se abalanzó sobre Niall y le abrazó. Niall paso sus manos alrededor de ella, mirándonos a los demás con cara de 'quitádmela de encima'. La otra no le soltaba.
-Esto empieza a ser un pelín... Incómodo... -Dijo él.
-No, para nada... Oh, mierda, perdona. -Inés se separó.- Jeje, lo siento.
-Nada, tranquila. Solo que casi me ahogas y me empezó a faltar el aire; ya sabes, nada grave.
Reímos e Inés jugó con un mechón de su pelo, acabando por ponerlo detrás de su oreja. Harry abrió la puerta de su habitación y cogió mi brazo, tirando de mí fuertemente hacia delante.
-Y aquí dormiremos nosotros.
-¿Contigo?
-¡Claro!
Harry cerró la puerta de golpe dejando a los demás desconcertados en el pasillo. Se sentó en la cama y le dio golpecitos, indicando que me sentase con él. Suspiré y me senté a su lado.
-Harry, ¿por que tengo que dormir contigo?
-Porque estás en mi casa, ¿te parece poco? -Reí.
-Son ellas las que quieren quedarse aquí.
-Y tú eres su amiga buena que no dejará que nos violen, ¿vale?
-¿Y con que dormiré?
-Te dejo una camisa mía, tranquila. -Sonrió.
-Ya; vale... -Sonreí. Harry fue al armario y me tendió una camisa suya.- ¿Donde está el baño?
-No voy a mirar, vístete aquí.
-Sin ofender, no me fío.
-Haces bien en no fiarte. -Se moridó el labio.- Segunda puerta a la derecha.
-Gracias.
Salí de la habitación. Aquello mismo me dio miedo. Entré en el baño y me puse la camisa de Harry. Dios, ¿me había dado la camiseta más corta que tenía o qué? Salí por el pasillo corriendo, intentando evitar que alguno de los chicos me viese. Llegué a la habitación de Harry y cerré la puerta de golpe. El reía mientras me miraba de arriba a abajo.
-¿Tu eres tonto o naciste así?
-¡Si estas muy mona!
-¿No tenías camisetas más largas?
-Sí, muchas... Total, es para dormir, ¿no?
Resoplé. Abrí la cama de Harry y me tumbé. El me miraba sonriendo. Se tumbó a mi lado, a lo que me aparte de él. ¿Que hacía yo aquí?
-Oh, venga. No te engañes, no es tan malo. -Me dijo. -Si yo fuese tú estaría eufórico de dormir con Harry Styles...
-¿Y que le ves de genial a esto?
-Lo genial soy yo. -Reí.
-Claro que sí. Eres el mejor. Ahora déjame dormir.
Me di la vuelta y cerré los ojos. Él se pegó a mí pasando su brazo por mi cintura. Me giré para mirarle. Sonreía.
-Harry, cariño. Es tarde, quiero dormir ¿va? Gracias, adiós.
-Amargada.
Me soltó y se dio la vuelta, dándome la espalda. Le imité. Marta y Zayn estaban sentados en el sofá.
-Pues habrá que dormir aquí...
-Es sofá cama, tonta. -Dijo Zayn. -Ambos abrieron la cama y se tumbaron.
-Dios, que frío... -Dijo Marta.
-Anda, ven. -Zayn se acercó a ella y pasó su brazó por el hombro de Marta. Ella sonreía.
-Si no estuviese tan cansada, chillaría. -Ella cerró los ojos y le abrazó. Este sonrió y la dio un beso en la frente. -Explota ovarios. -Dijo ella.
-¿Perdón?
-Que eres demasiado perfecto. No, perfecto es poco.
-Y tu muy mona. -Zayn la miró y ella hizo lo mismo.
-Te adoro. En serio.
Zayn se acercó a ella, pero la muy tonta cerró los ojos y se apolló en su pecho. Mientas, Inés y Niall estaban en la cama de la habitación de invitados. Estaban cada uno en un extremo, casi como Harry y yo. Solo que yo, de tanto separarme, casi voy al suelo... Inés se mordía el labio y miraba de reojo a Niall.
-¿Tu debilidad?
-¿Qué?
-¿Cuál de nosotros es tu debilidad? -Repitió él.
-Eh... Jejeje... Tú...
-¿Yo? -Sí tú. El chico más mono del mundo. La razón de levantarme con una sonrisa siempre. Ya sabes... Tú.
-Oh. Eres tan... -Dijo mientras se le escapaba una sonrisa tonta.- Tan adorable...
-Ya claro. ¡Sobretodo eso!
-Pues claro que lo eres. Y no me digas que no. Recuerda que estás hablando con Niall Horan.
-Leprechaun. -Rió ella. Niall se acercó y comenzó a hacerla cosquillas.
-¡No! ¡Para!
-¡Es esto o comerte! -Inés chilló, pero sin dejar de reír. Niall paró.
-Me has asustado...
-Oh, perdona, duendecillo. -Ella le abrazó. -Me encanta abrazarte.
-Y a mí. -La dio un beso en la mejilla. -¡Vamos a dormir así!
-Oh, madre. ¿Quieres dormir abrazado a mí? ¡Morí de amor! -Rieron.
*-*-*-*-*-*-*
A la mañana siguiente desperté muy cerca de Harry. Nuestras cabezas estaban a muy poco de chocarse. Abrí los ojos y me levanté de golpe, despertándole.
-¿¡¿Qué te pasa?!?
-Na-nada...
-¿Que hora es?
-Pronto, las diez.
-Ogh, vamos a dormir más.
-Venga, va. -Reí.- Pero me debes algo.
-¡Encima que te dejo quedarte en mi casa!
-Me diste esta camisa tan corta, y yo perfectamente podía haberme ido a dormir a casa.
-La camisa te queda genial, enana. Pues haberte ido.
-No me llames enana. No me fui porque...
-Porque en el fondo me quieres. -Se levantó de la cama sonriendo. Estaba en bóxers, negros.
-¡Yo no te quiero! Ni un poquito, ¿eh?
Me levanté. Harry se acercó a mi lentamente, mordiéndo su labio sensualmente. Yo miré hacia el suelo y traté de apartarme, pero el hizo un rápido movimiento agarrándome por la cintura y acercándome a él.
-¿Qué haces?
-Cállate.
Sonrió de nuevo y cogió mis manos. Andó rápido hacia la pared, haciéndome chocar contra ella. Siguió agarrando mis brazos y las pasó por encima de mi cabeza. Con su otra mano acariciaba mi mejilla. Acercó su labios a los míos. Levanté mi cabeza hacia él para intentar besarle. Ahora mismo lo necesitaba. Cerré los ojos y puse mis labios más cerca de los suyos. El me soltó y se separó.
-¿Ves? ¡Te mueres por mí! ¡Te mueres por besarme!
-¡No!
-¿No te has visto?
Le miré mal, cogí mi ropa y salí de su habitación. Fui al baño, me cambie y bajé las escaleras rápido. Los demás estaban en el sofá.
-¡Como dormís! -Dijo Niall .
-Ya, sí. -Dije borde.- Adiós.
Salí de casa de Harry lo más rápido que pude. Andé hasta llegar a un gran parque con una fuente enorme. Me senté en uno de los bancos poniendo mis codos sobre mis rodillas, y mi cabeza sobre mis manos. Yo quise besar a Harry. Fue todo tan rápido. Su mirada, sus labios. Tenía razón. Nadie se resiste al sexy Styles. ¿Sexy? ¿Qué mierda me pasa? Alguien me llamó por detrás.
-¡Miriam! -Me giré y vi a Liam.
-¿¡¿Qué?!? ¿Que mierda quieres? -Grité. Se sentó a mi lado.
-Yo...
-Oh, Liam. Lo siento. Tú no tienes la culpa. -Me abrazó.
-No pasa nada. Ahora cálmate y dime que ha pasado.
-Harry... Se acercó a mi empotrándome contra la pared y sin dejar que me moviese, se acercó a mí y... Y yo como una tonta pensé que me besaría. Hasta yo quería. ¿Viste? Harry nunca estaría con alguien como yo...
-No digas eso. Eres guapa y tienes unos ojos preciosos. Eres simpática, cuando quieres; y a Harry le gustas demasiado.
-Lo dices para hacerme sentir bien, Liam.
-Sabes que no. Venga, vamos con los demás.
-No quiero, Liam. No quiero estar con Harry. No le quiero volver a ver. Quiero irme.
-Pero...
-¡Por favor! -Dije con tono suplicante.
-Vete, anda. Y tranquila.
-Sí.
Sonreí y me levanté del banco a la vez que Liam. Le di dos besos y me marché de aquel parque.
*-*-*-*-*-*
-¿Por que te fuiste? -Marta e Inés entraron en mi habitación.
-Nada. No quería quedarme más.
-Ya claro. -Dijo Inés.- ¿Que paso?
-Chicas, nada. ¿Que tal vosotras con los demás? -Intenté cambiar de tema.
-Oh, a Niall le encanta abrazarme. -Marta y yo nos miramos cómplicemente.- ¡A mí! ¿Os lo podéis creer? ¡AAAAHHHH!
-Tssss. ¡Calla! -La paré.- ¿Y tú y Zayn?
-Eh, pues... Tía, ¿sabes lo que es dormir al lado del chico más perfecto del mundo? ¡Es tan increíble! -Su móvil sonó.- Uy, un wa de Zayn. Dice que si puedo ir luego a la cafetería de la esquina. Hmmm, sospechoso, sí. ¿Pero quién soy yo para negar eso?
-¿A que hora tienes que llegar?
-A las séis, ¿por?
-Veamos. -Dije.- Son las dos y media... Vete a arreglarte ya o llegarás tarde.
-¡Es verdad! ¡Adiós! -Salió como una bala por la puerta, hacia su habitación.
-Esta es tonta. -Dijo Inés señalando la puerta con el dedo índice.
-Lo sé. ¡Por eso la queremos! -Reímos.
-Yo te dejo que descanses. Sea lo que sea lo que haya pasado en casa de Harry, no te ha debido de gustar. -Ya... -Pero sabes que me lo acabarás contando.
Me guiñó un ojo y sonrió taviesamente. Luego salió por la puerta. Me dejé caer en la cama y cerré los ojos, dando un suspiro a la vez. Cogí el móvil, me puse los cascos y comencé a escuchar música, cantando a la vez.
-Madre mía. -Dijo Marta desde el pasillo.- Ya está cantando.
-Oye, déjala. -Dijo Inés.
-¿No la avisamos para que coma con nosotras?
-Tía, se ve que no tiene ganas de nada. Ya bajará cuando tenga hambre...
-Ya... Oye, y que pendientes crees que me quedan mejor, ¿los negros o los rojos? -Inés pusó una mano sobre su frente.
-Los dos son muy monos.
-¡Con eso no me ayudas! -Rieron.
*-*-*-*-*-*
Bajé a comer. Las chicas me habían dejado la comida preparada. La calenté y me senté en la mesa. Al terminar, decidí ir a darme una vuelta para intentar aclarar mis ideas. Cogí mi bolso, tirado al lado de la puerta y salí. Ya había recorrido un par de manzanas cuando me choqué con alguien, otra vez. Desde que vine a Londres todo son golpes. Sonreí y miré aquel pelo rizado que sobresalía por la capucha de una sudadera que me resultaba conocida. ¿De qué? ¡Mierda! En el avión, cuando me choqué por primera vez con Harry. Me di la vuelta antes de que el me viese e intente caminar lo más rápido que pude. Harry pareció imitarme. Mierda, mierda, mierda. No quiero que me vea después de lo de esta mañana. Quedé demasiado mal delate suya. Traté de andar más rápido pero mis piernas no podían más. Entré por una calle pequeña que conducía a una plaza. Supuse que allí no me encontraría y me senté en un banco a desansar.
-¡Ey! Por fín te paras.
Mierda. Está claro que suponer cosas no es lo mío. Ni eso ni pasar desapercivida.
-Olvidaste tu bolso...
Se acercó a mí y tendió mi bolso. Me miró extrañado y yo agaché la cabeza, intentando que no viese quien soy. Cogí el bolso pero no dije nada.
-¿No me piensas dar las gracias? -Me pareció oir una risa traviesa. Al ver que no respondí siguió hablando. -¿Sabes que te pareces mucho a una chica muy mona que conocí hace poco? Se llama Miriam. -Se sentó a mi lado. -Y como Miriam no me de las gracias por haber recuperado su bolso, me enfadaré. -Ogh, me descubrió. Reí.
-Gracias, Harry.
-¿Por qué tratas de huir de mi?
-Esta mañana...
-¡Oh, eso! No te preocupes. Fue una de mis bobadas. Lo siento, ¿eh? -Un gran chillido se oyó tras nostros.
-¡Ahí está! ¡Es Harry!
-¡Oh, Directioners! ¡Corre!
Harry cogió mi brazo y tiró de mi, haciéndome levantar de un salto. Corrí como pude, detrás de él. Se me había olvidado que él era famoso. Harry paró en seco.
-¡Entremos aquí!
Ambos entramos dentro de un hotel y fuimos hasta la primera puerta que vimos. Entramos y nos encerramos allí. Se oían los gritos de las chicas, cada vez más fuertes. Yo miraba a Harry asustada mientras trataba de respirar. Por un momento dejamos de oír aquellos gritos.
-Eh... ¿Estamos en el armario de las cosas de limpieza?
-No había nada mejor. -Dijo él.- Los del hotel las echarán de aquí.
-Madre de Dios... -Suspiré y me senté en el suelo.
-Tranquila, es normal. Pero no debo salir sin guardaespaldas a la calle... Bueno. Tu y yo estábamos hablando de algo...
-Sí. Perdona por irme así esta mañana...
-Sabes que no pasa nada, yo tuve la culpa. -Se sentó a mi lado.
-Eso lo sé. -Reí. -Pero lo que pasó...
-Oh, venga. Una tontería, nada más.
-¿Por qué lo hiciste?
-Necesitaba saberlo, entiéndelo. Tú... -Hizo una pausa y me miró.- Me vuelves loco. -Abrí los ojos y reí. -¿Qué?
-¿Yo? ¿Te vuelvo loco?
-Claro que sí.
-Apenas nos conocemos...
-¿Que dices? ¿Que importa eso? Se que te quiero.
-Harry, yo...
-Tu calla.
Agachó su cabeza hacia la mia, juntando nuestras frentes. Sonreí y él se mordió el labio.
-¡Claro, encantadas! -Dijo Marta.
-Harry... No las hagas nada, ¿eh? -Dijo Niall con una sonrisa.
-¡Vosotros tambien os quedais! -Dijo Ines. -Porfi...
-Venga, va. -Zayn sonrió. Subimos las escaleras y Harry nos dijo donde íbamos a dormir aquella noche. Llegamos a la habitación de invitados.
-Aquí dormiran... Inés y Niall.
-Jajajaja, espera, ¿qué? ¿En serio? ¿Yo? ¿Dormir con Niall?
Inés dio un pequeño salto, se abalanzó sobre Niall y le abrazó. Niall paso sus manos alrededor de ella, mirándonos a los demás con cara de 'quitádmela de encima'. La otra no le soltaba.
-Esto empieza a ser un pelín... Incómodo... -Dijo él.
-No, para nada... Oh, mierda, perdona. -Inés se separó.- Jeje, lo siento.
-Nada, tranquila. Solo que casi me ahogas y me empezó a faltar el aire; ya sabes, nada grave.
Reímos e Inés jugó con un mechón de su pelo, acabando por ponerlo detrás de su oreja. Harry abrió la puerta de su habitación y cogió mi brazo, tirando de mí fuertemente hacia delante.
-Y aquí dormiremos nosotros.
-¿Contigo?
-¡Claro!
Harry cerró la puerta de golpe dejando a los demás desconcertados en el pasillo. Se sentó en la cama y le dio golpecitos, indicando que me sentase con él. Suspiré y me senté a su lado.
-Harry, ¿por que tengo que dormir contigo?
-Porque estás en mi casa, ¿te parece poco? -Reí.
-Son ellas las que quieren quedarse aquí.
-Y tú eres su amiga buena que no dejará que nos violen, ¿vale?
-¿Y con que dormiré?
-Te dejo una camisa mía, tranquila. -Sonrió.
-Ya; vale... -Sonreí. Harry fue al armario y me tendió una camisa suya.- ¿Donde está el baño?
-No voy a mirar, vístete aquí.
-Sin ofender, no me fío.
-Haces bien en no fiarte. -Se moridó el labio.- Segunda puerta a la derecha.
-Gracias.
Salí de la habitación. Aquello mismo me dio miedo. Entré en el baño y me puse la camisa de Harry. Dios, ¿me había dado la camiseta más corta que tenía o qué? Salí por el pasillo corriendo, intentando evitar que alguno de los chicos me viese. Llegué a la habitación de Harry y cerré la puerta de golpe. El reía mientras me miraba de arriba a abajo.
-¿Tu eres tonto o naciste así?
-¡Si estas muy mona!
-¿No tenías camisetas más largas?
-Sí, muchas... Total, es para dormir, ¿no?
Resoplé. Abrí la cama de Harry y me tumbé. El me miraba sonriendo. Se tumbó a mi lado, a lo que me aparte de él. ¿Que hacía yo aquí?
-Oh, venga. No te engañes, no es tan malo. -Me dijo. -Si yo fuese tú estaría eufórico de dormir con Harry Styles...
-¿Y que le ves de genial a esto?
-Lo genial soy yo. -Reí.
-Claro que sí. Eres el mejor. Ahora déjame dormir.
Me di la vuelta y cerré los ojos. Él se pegó a mí pasando su brazo por mi cintura. Me giré para mirarle. Sonreía.
-Harry, cariño. Es tarde, quiero dormir ¿va? Gracias, adiós.
-Amargada.
Me soltó y se dio la vuelta, dándome la espalda. Le imité. Marta y Zayn estaban sentados en el sofá.
-Pues habrá que dormir aquí...
-Es sofá cama, tonta. -Dijo Zayn. -Ambos abrieron la cama y se tumbaron.
-Dios, que frío... -Dijo Marta.
-Anda, ven. -Zayn se acercó a ella y pasó su brazó por el hombro de Marta. Ella sonreía.
-Si no estuviese tan cansada, chillaría. -Ella cerró los ojos y le abrazó. Este sonrió y la dio un beso en la frente. -Explota ovarios. -Dijo ella.
-¿Perdón?
-Que eres demasiado perfecto. No, perfecto es poco.
-Y tu muy mona. -Zayn la miró y ella hizo lo mismo.
-Te adoro. En serio.
Zayn se acercó a ella, pero la muy tonta cerró los ojos y se apolló en su pecho. Mientas, Inés y Niall estaban en la cama de la habitación de invitados. Estaban cada uno en un extremo, casi como Harry y yo. Solo que yo, de tanto separarme, casi voy al suelo... Inés se mordía el labio y miraba de reojo a Niall.
-¿Tu debilidad?
-¿Qué?
-¿Cuál de nosotros es tu debilidad? -Repitió él.
-Eh... Jejeje... Tú...
-¿Yo? -Sí tú. El chico más mono del mundo. La razón de levantarme con una sonrisa siempre. Ya sabes... Tú.
-Oh. Eres tan... -Dijo mientras se le escapaba una sonrisa tonta.- Tan adorable...
-Ya claro. ¡Sobretodo eso!
-Pues claro que lo eres. Y no me digas que no. Recuerda que estás hablando con Niall Horan.
-Leprechaun. -Rió ella. Niall se acercó y comenzó a hacerla cosquillas.
-¡No! ¡Para!
-¡Es esto o comerte! -Inés chilló, pero sin dejar de reír. Niall paró.
-Me has asustado...
-Oh, perdona, duendecillo. -Ella le abrazó. -Me encanta abrazarte.
-Y a mí. -La dio un beso en la mejilla. -¡Vamos a dormir así!
-Oh, madre. ¿Quieres dormir abrazado a mí? ¡Morí de amor! -Rieron.
*-*-*-*-*-*-*
A la mañana siguiente desperté muy cerca de Harry. Nuestras cabezas estaban a muy poco de chocarse. Abrí los ojos y me levanté de golpe, despertándole.
-¿¡¿Qué te pasa?!?
-Na-nada...
-¿Que hora es?
-Pronto, las diez.
-Ogh, vamos a dormir más.
-Venga, va. -Reí.- Pero me debes algo.
-¡Encima que te dejo quedarte en mi casa!
-Me diste esta camisa tan corta, y yo perfectamente podía haberme ido a dormir a casa.
-La camisa te queda genial, enana. Pues haberte ido.
-No me llames enana. No me fui porque...
-Porque en el fondo me quieres. -Se levantó de la cama sonriendo. Estaba en bóxers, negros.
-¡Yo no te quiero! Ni un poquito, ¿eh?
Me levanté. Harry se acercó a mi lentamente, mordiéndo su labio sensualmente. Yo miré hacia el suelo y traté de apartarme, pero el hizo un rápido movimiento agarrándome por la cintura y acercándome a él.
-¿Qué haces?
-Cállate.
Sonrió de nuevo y cogió mis manos. Andó rápido hacia la pared, haciéndome chocar contra ella. Siguió agarrando mis brazos y las pasó por encima de mi cabeza. Con su otra mano acariciaba mi mejilla. Acercó su labios a los míos. Levanté mi cabeza hacia él para intentar besarle. Ahora mismo lo necesitaba. Cerré los ojos y puse mis labios más cerca de los suyos. El me soltó y se separó.
-¿Ves? ¡Te mueres por mí! ¡Te mueres por besarme!
-¡No!
-¿No te has visto?
Le miré mal, cogí mi ropa y salí de su habitación. Fui al baño, me cambie y bajé las escaleras rápido. Los demás estaban en el sofá.
-¡Como dormís! -Dijo Niall .
-Ya, sí. -Dije borde.- Adiós.
Salí de casa de Harry lo más rápido que pude. Andé hasta llegar a un gran parque con una fuente enorme. Me senté en uno de los bancos poniendo mis codos sobre mis rodillas, y mi cabeza sobre mis manos. Yo quise besar a Harry. Fue todo tan rápido. Su mirada, sus labios. Tenía razón. Nadie se resiste al sexy Styles. ¿Sexy? ¿Qué mierda me pasa? Alguien me llamó por detrás.
-¡Miriam! -Me giré y vi a Liam.
-¿¡¿Qué?!? ¿Que mierda quieres? -Grité. Se sentó a mi lado.
-Yo...
-Oh, Liam. Lo siento. Tú no tienes la culpa. -Me abrazó.
-No pasa nada. Ahora cálmate y dime que ha pasado.
-Harry... Se acercó a mi empotrándome contra la pared y sin dejar que me moviese, se acercó a mí y... Y yo como una tonta pensé que me besaría. Hasta yo quería. ¿Viste? Harry nunca estaría con alguien como yo...
-No digas eso. Eres guapa y tienes unos ojos preciosos. Eres simpática, cuando quieres; y a Harry le gustas demasiado.
-Lo dices para hacerme sentir bien, Liam.
-Sabes que no. Venga, vamos con los demás.
-No quiero, Liam. No quiero estar con Harry. No le quiero volver a ver. Quiero irme.
-Pero...
-¡Por favor! -Dije con tono suplicante.
-Vete, anda. Y tranquila.
-Sí.
Sonreí y me levanté del banco a la vez que Liam. Le di dos besos y me marché de aquel parque.
*-*-*-*-*-*
-¿Por que te fuiste? -Marta e Inés entraron en mi habitación.
-Nada. No quería quedarme más.
-Ya claro. -Dijo Inés.- ¿Que paso?
-Chicas, nada. ¿Que tal vosotras con los demás? -Intenté cambiar de tema.
-Oh, a Niall le encanta abrazarme. -Marta y yo nos miramos cómplicemente.- ¡A mí! ¿Os lo podéis creer? ¡AAAAHHHH!
-Tssss. ¡Calla! -La paré.- ¿Y tú y Zayn?
-Eh, pues... Tía, ¿sabes lo que es dormir al lado del chico más perfecto del mundo? ¡Es tan increíble! -Su móvil sonó.- Uy, un wa de Zayn. Dice que si puedo ir luego a la cafetería de la esquina. Hmmm, sospechoso, sí. ¿Pero quién soy yo para negar eso?
-¿A que hora tienes que llegar?
-A las séis, ¿por?
-Veamos. -Dije.- Son las dos y media... Vete a arreglarte ya o llegarás tarde.
-¡Es verdad! ¡Adiós! -Salió como una bala por la puerta, hacia su habitación.
-Esta es tonta. -Dijo Inés señalando la puerta con el dedo índice.
-Lo sé. ¡Por eso la queremos! -Reímos.
-Yo te dejo que descanses. Sea lo que sea lo que haya pasado en casa de Harry, no te ha debido de gustar. -Ya... -Pero sabes que me lo acabarás contando.
Me guiñó un ojo y sonrió taviesamente. Luego salió por la puerta. Me dejé caer en la cama y cerré los ojos, dando un suspiro a la vez. Cogí el móvil, me puse los cascos y comencé a escuchar música, cantando a la vez.
-Madre mía. -Dijo Marta desde el pasillo.- Ya está cantando.
-Oye, déjala. -Dijo Inés.
-¿No la avisamos para que coma con nosotras?
-Tía, se ve que no tiene ganas de nada. Ya bajará cuando tenga hambre...
-Ya... Oye, y que pendientes crees que me quedan mejor, ¿los negros o los rojos? -Inés pusó una mano sobre su frente.
-Los dos son muy monos.
-¡Con eso no me ayudas! -Rieron.
*-*-*-*-*-*
Bajé a comer. Las chicas me habían dejado la comida preparada. La calenté y me senté en la mesa. Al terminar, decidí ir a darme una vuelta para intentar aclarar mis ideas. Cogí mi bolso, tirado al lado de la puerta y salí. Ya había recorrido un par de manzanas cuando me choqué con alguien, otra vez. Desde que vine a Londres todo son golpes. Sonreí y miré aquel pelo rizado que sobresalía por la capucha de una sudadera que me resultaba conocida. ¿De qué? ¡Mierda! En el avión, cuando me choqué por primera vez con Harry. Me di la vuelta antes de que el me viese e intente caminar lo más rápido que pude. Harry pareció imitarme. Mierda, mierda, mierda. No quiero que me vea después de lo de esta mañana. Quedé demasiado mal delate suya. Traté de andar más rápido pero mis piernas no podían más. Entré por una calle pequeña que conducía a una plaza. Supuse que allí no me encontraría y me senté en un banco a desansar.
-¡Ey! Por fín te paras.
Mierda. Está claro que suponer cosas no es lo mío. Ni eso ni pasar desapercivida.
-Olvidaste tu bolso...
Se acercó a mí y tendió mi bolso. Me miró extrañado y yo agaché la cabeza, intentando que no viese quien soy. Cogí el bolso pero no dije nada.
-¿No me piensas dar las gracias? -Me pareció oir una risa traviesa. Al ver que no respondí siguió hablando. -¿Sabes que te pareces mucho a una chica muy mona que conocí hace poco? Se llama Miriam. -Se sentó a mi lado. -Y como Miriam no me de las gracias por haber recuperado su bolso, me enfadaré. -Ogh, me descubrió. Reí.
-Gracias, Harry.
-¿Por qué tratas de huir de mi?
-Esta mañana...
-¡Oh, eso! No te preocupes. Fue una de mis bobadas. Lo siento, ¿eh? -Un gran chillido se oyó tras nostros.
-¡Ahí está! ¡Es Harry!
-¡Oh, Directioners! ¡Corre!
Harry cogió mi brazo y tiró de mi, haciéndome levantar de un salto. Corrí como pude, detrás de él. Se me había olvidado que él era famoso. Harry paró en seco.
-¡Entremos aquí!
Ambos entramos dentro de un hotel y fuimos hasta la primera puerta que vimos. Entramos y nos encerramos allí. Se oían los gritos de las chicas, cada vez más fuertes. Yo miraba a Harry asustada mientras trataba de respirar. Por un momento dejamos de oír aquellos gritos.
-Eh... ¿Estamos en el armario de las cosas de limpieza?
-No había nada mejor. -Dijo él.- Los del hotel las echarán de aquí.
-Madre de Dios... -Suspiré y me senté en el suelo.
-Tranquila, es normal. Pero no debo salir sin guardaespaldas a la calle... Bueno. Tu y yo estábamos hablando de algo...
-Sí. Perdona por irme así esta mañana...
-Sabes que no pasa nada, yo tuve la culpa. -Se sentó a mi lado.
-Eso lo sé. -Reí. -Pero lo que pasó...
-Oh, venga. Una tontería, nada más.
-¿Por qué lo hiciste?
-Necesitaba saberlo, entiéndelo. Tú... -Hizo una pausa y me miró.- Me vuelves loco. -Abrí los ojos y reí. -¿Qué?
-¿Yo? ¿Te vuelvo loco?
-Claro que sí.
-Apenas nos conocemos...
-¿Que dices? ¿Que importa eso? Se que te quiero.
-Harry, yo...
-Tu calla.
Agachó su cabeza hacia la mia, juntando nuestras frentes. Sonreí y él se mordió el labio.
miércoles, 11 de septiembre de 2013
Capítulo 8
*Llamada telefónica.*
Yo: ¡Hola!
H: Hola, preciosa. A las nueve y media aqui ¿vale?
Yo: Claro que si, pequeño. -Solté una pequeña risita.
H: ¿Pequeño?
Yo: Como lo oyes. Hasta luego, cielo. -Cuelgo.
*Fin de la llamada.*
El tono de Harry al decir aquel "¿pequeño?" reflejaba un nerviosismo claro. Alice me miró y estalló en una carcajada. La enana esta me contagió la risa.
-¿Que me pongo? -Pregunté dejando de reirme.
-Pruébate todo. -Me dijo ella.
-Jajajaja no.
-¡Que si, venga! -Me dijo.
Me acerqué al armario y me probé todos mis vestidos. A mi no me convencía ninguno. Alice me dijo que el que mejor me quedaba era uno blanco con un cinturon marrón.
-¿Este? -Pregunté.
-Yo creo que es el más bonito, y el que mejor te queda... -Dijo ella.
-Gracias. -Sonreí y fui al baño seguida por Alice. -¿Como me pinto?
-¿Y se lo preguntas a una niña de ocho años? -Reímos.
-Pues hala. Un poco de rimel y ya.
Me pinté y salí del baño sonriendo. Alice me miró y asintió satisfecha con la cabeza. Inés salió de la habitación. Llevaba puesto un vestido azul oscuro, muy poco ajustado y unos tacones enormes. Supongo que serían de Marta; Inés no lleva estas cosas... Marta tardó menos de lo que pensábamos. Llevaba un vestido negro sin tirantes y unos tacones igual de altos que los de Inés. Nos despedimos de Alice y de sus padres y salimos por la puerta.
-Buff...
-¿Qué pasa, Inés? -Pregunté.
-No puedo andar con esto. -Contestó.
-Venga, vamos. No es para tanto. -Dijo Marta.
Las miré atónita. Yo llevo manoletinas y soy tan feliz. En fin. Un coche paró en frente de nosotras. Una de las ventanillas bajó y vimos algunos mechones rubios y unos ojos azules divertidos.
-¿Subís? -Preguntó Niall.
-¡Mi ángel! -Inés miró al cielo y sonrió.
Las tres entramos en el coche. Harry iba detrás sentado. Marta se sentó en un lateral del asiento trasero, obligándome a sentarme al lado de 'mi pequeño'. Inés iba delante con Niall.
-Díos mío. ¡Gracias! -Dijo ella.
-¿Por? -Preguntó Niall.
-¿Tú me ves andando con esto hasta casa de Harry? -Niall rió y negó con la cabeza sin dejar de mirar la carretera.
-Estas muy mona. -Me dijo Harry dándome un codazo en el brazo.- Por cierto, ¿a qué vino aquello de "pequeño"?
-Gracias. -Reí.- Era para ver como reaccionabas.
-En el fondo se muere por ti. -Dijo Marta, como siempre, metiéndose en la conversación. Harry sonrió.
-Yo no...
-Solo hay que verla. Ella no se arregla así aunque sea una fiesta.
-¡Marta, cállate! -Le dije.
-No discuitáis. Ni siquiera Miriam es capaz de resistirse al sexy Styles.
-Eh... Ugh. -Reí.
*-*-*-*-*-*-*
Llegamos de nuevo a la gran casa de Harry. Los cinco salimos del coche y fuimos hacia la puerta. Entramos dentro y vimos a Zayn, Louis, Liam y un montón de gente más. Las chicas y yo sonreimos.
-Pasad, vamos. -Dijo Harry empujando levemente mi espalda hacia delante.
-¡Hi! -Liam nos dio dos besos a cada una.
-Hola. -Le sonreí.- Cuanta gente...
-Tranquila, no te van a comer. Bueno, quizá Niall sí. -Reímos.
-Mas le vale que no.
-¿Y que le harás, enana?
-Que manía: enana, pequeña... ¡Apenas me lleváis un año! -Liam soltó una risa.
-Eres bajita...
-Y tu tonto. -Reí.
-¿Bailas, enana? -Me dijo.
-Agh, sí.
Agarré su mano y me llevó al patio, donde había aún más gente. Miré a todos lados, nerviosa. Seguro que Inés y Marta sabían quienes eran aquellos. Liam siguió andando hasta una esquina del patio. Comenzó a bailar, bastante raro, a lo que yo no pude evitar mirar al suelo y reír.
-¿Qué pasa? -Preguntó él.
-Puff... Nada... -Reí.
-Pues deja de reírte y baila conmigo.
-Sí, sí. -Empecé a bailar de la misma manera en que bailaba Liam; eso sí, sin dejar de reírme. Inés se nos acercó, cogida de la mano de Niall.
-¿Qué se supone que hacéis? -Preguntó.
-Bailar. -Dijo Liam riendo.
-A nuestra manera. -Añadí yo.
-Luego dicen que soy yo el que baila mal... -Niall suspiró riendo.
-Cuidado, Horan. -Dijo Liam riendo.
-Se os ve muy monos juntos. -Le dije a Inés y Niall. Ella miró su mano, que seguía sujeta a la de Niall.
-¿Verdad que sí? -Añadió Liam. Harry se acercó a nosotros, abrazándome por detrás.
-¿Que haces? -Le dije intentando separarme.
-Abrazarte. Creo que está claro. -Hundió su cabeza entre mi cuello y mi hombro. Miré a Inés.
-Déjame, Harry.
-No.
-Sí.
-No.
-Déjala, anda. -Dijo Liam. Harry me soltó.
-¿Bailas? -Me dijo.
-Ya estoy bailando con él. -Le di la espalda y me crucé de brazos.
-Muy bien. -Harry pronunció aquellas palabras secamente y se marchó.
-Miriam, yo creo que... -Dijo Inés.
-Tu crees que le gusto, lo sé. Y yo creo que no, ya está.
-No es la única que lo cree. -Dijo Liam.
Niall tiró del brazo de Inés acercándole más a él. Ella le miró y se sonrojó.
-Es increíble. -Dijo.
-¿El qué? -Preguntó él.
-Tú. Los chicos. Todo.
Niall se mordió su labio inferior. Comenzó a sonar una lenta. Cogió a Inés de la cintura y la pegó más a él. Ella sonreía enbobada mirando sus ojos azules. Pasó sus brazos alrededor del cuello de Niall. Yo rodeé con mis brazos a Liam y sonreí midando a Inés. Esta no dejaba de mirar los ojos de Niall. Los cuatro bailamos con la música.
-Tsss. -Le dije a Liam.- ¿Has visto como se miran?
-Si, son tan monos. Es raro ver a Inés sin gritar. -Dijo.
-Déjala que disfrute. -Reí.
-Tus ojos... -Murmuró Inés.
-¿Qué les pasa? -Preguntó Niall.
-Eh... Oh... Nada. Son... Preciosos.
-Gracias. -Niall se acercó y le dio un beso en la mejilla.
-Oh, dios mio. M-me has da-dado un beso en la me-mejilla...
-Sí, pero no chilles, porfa. -Dijo él poniendo sus manos en los hombros de Inés.
-N-no chillaré. -Inés esbozó una gran sonrisa.
*-*-*-*-*-*-*
La fiesta teminó y ya solo estábamos Inés, Marta, los chicos y yo.
-¿Os ayudamos a recoger? -Pregunté.
-No hace falta. -Dijo Louis.- Iros a casa, es tarde.
-No nos importa. Es lo mínimo que podíamos hacer. -Dijo Marta.
Recogimos los vasos y platos con comida, limpiamos un poco por encima el suelo...
-Bueno, pues... Muchas gracias chicas. -Dijo Zayn.
-¿Os quedais a dormir? -Harry puso una mirada demasiado juguetona al Decir aquello... Raro.
Yo: ¡Hola!
H: Hola, preciosa. A las nueve y media aqui ¿vale?
Yo: Claro que si, pequeño. -Solté una pequeña risita.
H: ¿Pequeño?
Yo: Como lo oyes. Hasta luego, cielo. -Cuelgo.
*Fin de la llamada.*
El tono de Harry al decir aquel "¿pequeño?" reflejaba un nerviosismo claro. Alice me miró y estalló en una carcajada. La enana esta me contagió la risa.
-¿Que me pongo? -Pregunté dejando de reirme.
-Pruébate todo. -Me dijo ella.
-Jajajaja no.
-¡Que si, venga! -Me dijo.
Me acerqué al armario y me probé todos mis vestidos. A mi no me convencía ninguno. Alice me dijo que el que mejor me quedaba era uno blanco con un cinturon marrón.
-¿Este? -Pregunté.
-Yo creo que es el más bonito, y el que mejor te queda... -Dijo ella.
-Gracias. -Sonreí y fui al baño seguida por Alice. -¿Como me pinto?
-¿Y se lo preguntas a una niña de ocho años? -Reímos.
-Pues hala. Un poco de rimel y ya.
Me pinté y salí del baño sonriendo. Alice me miró y asintió satisfecha con la cabeza. Inés salió de la habitación. Llevaba puesto un vestido azul oscuro, muy poco ajustado y unos tacones enormes. Supongo que serían de Marta; Inés no lleva estas cosas... Marta tardó menos de lo que pensábamos. Llevaba un vestido negro sin tirantes y unos tacones igual de altos que los de Inés. Nos despedimos de Alice y de sus padres y salimos por la puerta.
-Buff...
-¿Qué pasa, Inés? -Pregunté.
-No puedo andar con esto. -Contestó.
-Venga, vamos. No es para tanto. -Dijo Marta.
Las miré atónita. Yo llevo manoletinas y soy tan feliz. En fin. Un coche paró en frente de nosotras. Una de las ventanillas bajó y vimos algunos mechones rubios y unos ojos azules divertidos.
-¿Subís? -Preguntó Niall.
-¡Mi ángel! -Inés miró al cielo y sonrió.
Las tres entramos en el coche. Harry iba detrás sentado. Marta se sentó en un lateral del asiento trasero, obligándome a sentarme al lado de 'mi pequeño'. Inés iba delante con Niall.
-Díos mío. ¡Gracias! -Dijo ella.
-¿Por? -Preguntó Niall.
-¿Tú me ves andando con esto hasta casa de Harry? -Niall rió y negó con la cabeza sin dejar de mirar la carretera.
-Estas muy mona. -Me dijo Harry dándome un codazo en el brazo.- Por cierto, ¿a qué vino aquello de "pequeño"?
-Gracias. -Reí.- Era para ver como reaccionabas.
-En el fondo se muere por ti. -Dijo Marta, como siempre, metiéndose en la conversación. Harry sonrió.
-Yo no...
-Solo hay que verla. Ella no se arregla así aunque sea una fiesta.
-¡Marta, cállate! -Le dije.
-No discuitáis. Ni siquiera Miriam es capaz de resistirse al sexy Styles.
-Eh... Ugh. -Reí.
*-*-*-*-*-*-*
Llegamos de nuevo a la gran casa de Harry. Los cinco salimos del coche y fuimos hacia la puerta. Entramos dentro y vimos a Zayn, Louis, Liam y un montón de gente más. Las chicas y yo sonreimos.
-Pasad, vamos. -Dijo Harry empujando levemente mi espalda hacia delante.
-¡Hi! -Liam nos dio dos besos a cada una.
-Hola. -Le sonreí.- Cuanta gente...
-Tranquila, no te van a comer. Bueno, quizá Niall sí. -Reímos.
-Mas le vale que no.
-¿Y que le harás, enana?
-Que manía: enana, pequeña... ¡Apenas me lleváis un año! -Liam soltó una risa.
-Eres bajita...
-Y tu tonto. -Reí.
-¿Bailas, enana? -Me dijo.
-Agh, sí.
Agarré su mano y me llevó al patio, donde había aún más gente. Miré a todos lados, nerviosa. Seguro que Inés y Marta sabían quienes eran aquellos. Liam siguió andando hasta una esquina del patio. Comenzó a bailar, bastante raro, a lo que yo no pude evitar mirar al suelo y reír.
-¿Qué pasa? -Preguntó él.
-Puff... Nada... -Reí.
-Pues deja de reírte y baila conmigo.
-Sí, sí. -Empecé a bailar de la misma manera en que bailaba Liam; eso sí, sin dejar de reírme. Inés se nos acercó, cogida de la mano de Niall.
-¿Qué se supone que hacéis? -Preguntó.
-Bailar. -Dijo Liam riendo.
-A nuestra manera. -Añadí yo.
-Luego dicen que soy yo el que baila mal... -Niall suspiró riendo.
-Cuidado, Horan. -Dijo Liam riendo.
-Se os ve muy monos juntos. -Le dije a Inés y Niall. Ella miró su mano, que seguía sujeta a la de Niall.
-¿Verdad que sí? -Añadió Liam. Harry se acercó a nosotros, abrazándome por detrás.
-¿Que haces? -Le dije intentando separarme.
-Abrazarte. Creo que está claro. -Hundió su cabeza entre mi cuello y mi hombro. Miré a Inés.
-Déjame, Harry.
-No.
-Sí.
-No.
-Déjala, anda. -Dijo Liam. Harry me soltó.
-¿Bailas? -Me dijo.
-Ya estoy bailando con él. -Le di la espalda y me crucé de brazos.
-Muy bien. -Harry pronunció aquellas palabras secamente y se marchó.
-Miriam, yo creo que... -Dijo Inés.
-Tu crees que le gusto, lo sé. Y yo creo que no, ya está.
-No es la única que lo cree. -Dijo Liam.
Niall tiró del brazo de Inés acercándole más a él. Ella le miró y se sonrojó.
-Es increíble. -Dijo.
-¿El qué? -Preguntó él.
-Tú. Los chicos. Todo.
Niall se mordió su labio inferior. Comenzó a sonar una lenta. Cogió a Inés de la cintura y la pegó más a él. Ella sonreía enbobada mirando sus ojos azules. Pasó sus brazos alrededor del cuello de Niall. Yo rodeé con mis brazos a Liam y sonreí midando a Inés. Esta no dejaba de mirar los ojos de Niall. Los cuatro bailamos con la música.
-Tsss. -Le dije a Liam.- ¿Has visto como se miran?
-Si, son tan monos. Es raro ver a Inés sin gritar. -Dijo.
-Déjala que disfrute. -Reí.
-Tus ojos... -Murmuró Inés.
-¿Qué les pasa? -Preguntó Niall.
-Eh... Oh... Nada. Son... Preciosos.
-Gracias. -Niall se acercó y le dio un beso en la mejilla.
-Oh, dios mio. M-me has da-dado un beso en la me-mejilla...
-Sí, pero no chilles, porfa. -Dijo él poniendo sus manos en los hombros de Inés.
-N-no chillaré. -Inés esbozó una gran sonrisa.
*-*-*-*-*-*-*
La fiesta teminó y ya solo estábamos Inés, Marta, los chicos y yo.
-¿Os ayudamos a recoger? -Pregunté.
-No hace falta. -Dijo Louis.- Iros a casa, es tarde.
-No nos importa. Es lo mínimo que podíamos hacer. -Dijo Marta.
Recogimos los vasos y platos con comida, limpiamos un poco por encima el suelo...
-Bueno, pues... Muchas gracias chicas. -Dijo Zayn.
-¿Os quedais a dormir? -Harry puso una mirada demasiado juguetona al Decir aquello... Raro.
sábado, 7 de septiembre de 2013
Capítulo 7
Algo me despertó. Miré de lado a lado. Por lo que parecía, seguía siendo de noche. Alice estaba al lado de mi cama, con cara de preocupación.
-¿Qué pasa? -Le pregunté.
-Tengo miedo... -Me dijo nerviosa.
-¿De qué?
-De la película. De todas aquellas cosas. -Alice me miraba, como suplicando.
-Oh, Alice. Eso son bobadas. No existen. -Le dije.- Sueña con One Direction y no pienses en eso.
-¡Es que no puedo! -Me dijo ella.
-Bueno, bueno. No chilles, que despertarás a Marta. Y esta, a estas horas, da miedo. Anda, vete a la cama.
Alice soltó una leve risita y fue de vuelta a su cama. Yo la miraba atentamente. Dio un par de vueltas y cerraba y abría los ojos todo el rato. Pero tampoco tardó mucho en volver a dormirse. Suspiré y cerré los ojos.
-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-
Aquella mañana me levanté sonriendo. Vaya, había dormido genial. Y esta noche party. ¿Qué me pondré? Ey, ey, ey. Espera. "¿Qué me pondré?" ¿Desde cuando pienso yo en eso? Ya me lo ha pegado Marta. Ains, madre. Esto me pasa por pasar tiempo con ella. Ay, que lloro. Vale, ya está. Me reí de mis pensamientos. Fui al armario y me puse esto: http://www.polyvore.com/loveyoutothemoonandback/set?id=95639264. Alice seguía durmiendo. Bueno, mejor no la despierto. Pobre, ayer pasó mala noche... Suspiré y salí de la habitación. En el pasillo estaba Inés, vestida así: http://www.polyvore.com/black/set?id=96646652.
-Huola. -Dije.- ¿Qué tal?
-¡NO PUEDO ESTAR MEJOR! -Gritó.- ¡HE CONOCIDO A MIS NENES!
-¿Todavía sigues con eso?
-Debo ser la chica más feliz en todo el planeta. -Dijo ya más calmada.
-O la que más suerte tiene. Teniendo una amiga tan genial como yo... -Bromeé y reí.
-No, dios. Esa eres tú.
-¿Yo? ¿La chica con más suerte? No. Yo no soy rubia y tengo un cuerpazo como el de Marta. Ni unos ojos como los tuyos... -Suspiré y miré al suelo.
-Pues eso díselo a Hazza. A él le gustas así.
-¿Harry? ¿Gustarle? ¡Y dale! ¡No le gusto!
-¿Como que no? Está claro que sí. La forma en que te mira...
-Pero si le conozco de hace dos días...
-¿Y? Se ve que le pareces mona y simpática. Lo único que te digo es que dejes de ser tan borde con él... Con lo cuqui que es. -Dijo ella mordiéndose el labio inferior.
-Ya, ya... Bueno... Pues intentaré ser menos borde... Si puedo, claro.
-¡Claro que puedes! -Me dijo ella. Se abalanzó sobre mí y me dio un corto abrazo, sonriendo.
Marta salió de la habitación vestida así: http://www.polyvore.com/blue/set?id=95623878. No soltaba el móvil ni muerta. Estaba escribiendo, como siempre. Ella era incapaz de dejar el WhatsApp, pero desde que tiene el número de Zayn... Es mil veces peor. Me acerqué a ella y le quité el móvil. Me miró mal y dio pequeños saltitos intentando cogerlo.
-¡Dámelo! -Su móvil sonó de nuevo.- ¡Es Zayn! ¡Es Zayn!
-No puedes despegarte del móvil. -Dijo Inés.
-¡ES QUE ES ZAYN MALIK! ¡EL CHICO CON EL QUE TANTO HE SOÑADO! ¡TENGO SU WHATSAPP, TENGO QUE DISFRUTARLO!
-Uis... Como ha sonado eso...
-¡Dios! ¡Cállate y dame el móvil! -Se lo di poniendo los ojos en blanco.- Gracias. -Suspiró.
Bajamos las escaleras y fuimos a la cocina. Pasamos por el salón, donde estaba Tom leyendo el periódico. Nos sonrió y nos saludó moviendo la mano. Sonreímos y pasamos a la cocina. Cogí el zumo y lo eché en un baso. Me hice dos tostadas y me senté en la mesa. Inés y yo desayunábamos mientras Marta nos contaba parte de su conversación con Zayn. ¿Tanto habían hablado? Esta era capaz de haberse pasado toda la noche hablando con él.
-Bueno, ¡calla ya! -Dijo Inés riendo.- Y desayuna.
-Vale, mamá. -Dijo Marta en tono burlón.
-¡Ah! -Dije. -Se me olvidaba. Esta noche los chicos hacen una fiesta. Harry ha dicho que vayamos.
Marta e Inés se miraron y rieron.
-Dos cosas. -Dijo Inés.- ¿Desde cuando les llamas 'los chicos'? y... ¡Eso no se pregunta! ¡Iremos sí o sí!
-¡Oh! ¡Y veré a Zayn! -Marta se abanicó con sus manos.- Que me da... -Dijo riendo.
-Exagerada. -Reí. -¿Para que ver a Zayn si te pasas el día hablando con él?
-No es lo mismo. -Dijo ñoñamente.- Tú no lo entiendes, no eres Directioner...
-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-
¡Party, people! Subí las escaleras y fui a mi habitación. Iba saltando hasta el armario. Alice estaba leyendo un libro. Lo dejó encima de su cama y me miró extrañada.
-¿Qué te ha pasado? ¡Estás muy contenta! -Dijo riéndose de mis estúpidos saltos.
-¡Nos vamos de fiesta! -Sonreí.
-¿Yo también? -Abrió mucho los ojos y la boca, sin dejar atrás su sonrisa.
-¿Tú? -Reí.- No; tú te duermes, que eres muy pequeñaja.
-¡Es injusto! -Se dejó caer en su cama bocabajo.
-No, no lo es. Ya crecerás. -Le dije.- Tienes ocho años, Alice...
-¡Pues por eso mismo! ¿Por qué no puedo ir de fiesta con ocho años?
-Porque tú no aguantas despierta hasta las tres de la mañana. -Reí.
-¿Quién dice que no?
-¡Yo! Si es meterte en la cama y quedarte frita...
-¡Que malas sois! -Me dijo.- Pues cuando yo tenga vuestra edad, vosotras seréis viejas.
-Ey, no te pases. -Le dije riendo.- ¡Solo tendremos veintiocho años!
-Pero tendréis que trabajar y no tendréis tiempo para nada! -Me dijo cruzando los brazos.
-Yo no trabajaré. -Dijo Marta pasando por nuestra habitación, de camino a la suya.- Mi marido tendrá mucho money.
-Esta es tonta... Bueno, ¿quieres fiesta? Mañana hacemos una de pijamas, ¿vale? Pero más te vale quedarte despierta hasta tarde, ¿Eh? -Sonreí.
-¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! -Me abrazó.- ¡Eres la mejor!
-Sí, me lo suelen decir. -Suspiré y la acaricié el pelo.
-Por cierto, ¿con veintiocho años te casarás? -Me preguntó.
-Nah, no creo.
-¿Y cuando te cases será con Harry?
-¿Perdona? -Puse cara de póker y reí. Negué con la cabeza. -Que pesaditos estáis todos... ¿Me ayudas a prepararme para la fiesta?
-¡Claro! -Dijo soltando una leve risa.
En ese mismo momento me sonó el móvil. Era Harry. Le indiqué a Alice que se esperase y lo cogí.
-¿Qué pasa? -Le pregunté.
-Tengo miedo... -Me dijo nerviosa.
-¿De qué?
-De la película. De todas aquellas cosas. -Alice me miraba, como suplicando.
-Oh, Alice. Eso son bobadas. No existen. -Le dije.- Sueña con One Direction y no pienses en eso.
-¡Es que no puedo! -Me dijo ella.
-Bueno, bueno. No chilles, que despertarás a Marta. Y esta, a estas horas, da miedo. Anda, vete a la cama.
Alice soltó una leve risita y fue de vuelta a su cama. Yo la miraba atentamente. Dio un par de vueltas y cerraba y abría los ojos todo el rato. Pero tampoco tardó mucho en volver a dormirse. Suspiré y cerré los ojos.
-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-
Aquella mañana me levanté sonriendo. Vaya, había dormido genial. Y esta noche party. ¿Qué me pondré? Ey, ey, ey. Espera. "¿Qué me pondré?" ¿Desde cuando pienso yo en eso? Ya me lo ha pegado Marta. Ains, madre. Esto me pasa por pasar tiempo con ella. Ay, que lloro. Vale, ya está. Me reí de mis pensamientos. Fui al armario y me puse esto: http://www.polyvore.com/loveyoutothemoonandback/set?id=95639264. Alice seguía durmiendo. Bueno, mejor no la despierto. Pobre, ayer pasó mala noche... Suspiré y salí de la habitación. En el pasillo estaba Inés, vestida así: http://www.polyvore.com/black/set?id=96646652.
-Huola. -Dije.- ¿Qué tal?
-¡NO PUEDO ESTAR MEJOR! -Gritó.- ¡HE CONOCIDO A MIS NENES!
-¿Todavía sigues con eso?
-Debo ser la chica más feliz en todo el planeta. -Dijo ya más calmada.
-O la que más suerte tiene. Teniendo una amiga tan genial como yo... -Bromeé y reí.
-No, dios. Esa eres tú.
-¿Yo? ¿La chica con más suerte? No. Yo no soy rubia y tengo un cuerpazo como el de Marta. Ni unos ojos como los tuyos... -Suspiré y miré al suelo.
-Pues eso díselo a Hazza. A él le gustas así.
-¿Harry? ¿Gustarle? ¡Y dale! ¡No le gusto!
-¿Como que no? Está claro que sí. La forma en que te mira...
-Pero si le conozco de hace dos días...
-¿Y? Se ve que le pareces mona y simpática. Lo único que te digo es que dejes de ser tan borde con él... Con lo cuqui que es. -Dijo ella mordiéndose el labio inferior.
-Ya, ya... Bueno... Pues intentaré ser menos borde... Si puedo, claro.
-¡Claro que puedes! -Me dijo ella. Se abalanzó sobre mí y me dio un corto abrazo, sonriendo.
Marta salió de la habitación vestida así: http://www.polyvore.com/blue/set?id=95623878. No soltaba el móvil ni muerta. Estaba escribiendo, como siempre. Ella era incapaz de dejar el WhatsApp, pero desde que tiene el número de Zayn... Es mil veces peor. Me acerqué a ella y le quité el móvil. Me miró mal y dio pequeños saltitos intentando cogerlo.
-¡Dámelo! -Su móvil sonó de nuevo.- ¡Es Zayn! ¡Es Zayn!
-No puedes despegarte del móvil. -Dijo Inés.
-¡ES QUE ES ZAYN MALIK! ¡EL CHICO CON EL QUE TANTO HE SOÑADO! ¡TENGO SU WHATSAPP, TENGO QUE DISFRUTARLO!
-Uis... Como ha sonado eso...
-¡Dios! ¡Cállate y dame el móvil! -Se lo di poniendo los ojos en blanco.- Gracias. -Suspiró.
Bajamos las escaleras y fuimos a la cocina. Pasamos por el salón, donde estaba Tom leyendo el periódico. Nos sonrió y nos saludó moviendo la mano. Sonreímos y pasamos a la cocina. Cogí el zumo y lo eché en un baso. Me hice dos tostadas y me senté en la mesa. Inés y yo desayunábamos mientras Marta nos contaba parte de su conversación con Zayn. ¿Tanto habían hablado? Esta era capaz de haberse pasado toda la noche hablando con él.
-Bueno, ¡calla ya! -Dijo Inés riendo.- Y desayuna.
-Vale, mamá. -Dijo Marta en tono burlón.
-¡Ah! -Dije. -Se me olvidaba. Esta noche los chicos hacen una fiesta. Harry ha dicho que vayamos.
Marta e Inés se miraron y rieron.
-Dos cosas. -Dijo Inés.- ¿Desde cuando les llamas 'los chicos'? y... ¡Eso no se pregunta! ¡Iremos sí o sí!
-¡Oh! ¡Y veré a Zayn! -Marta se abanicó con sus manos.- Que me da... -Dijo riendo.
-Exagerada. -Reí. -¿Para que ver a Zayn si te pasas el día hablando con él?
-No es lo mismo. -Dijo ñoñamente.- Tú no lo entiendes, no eres Directioner...
-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-
¡Party, people! Subí las escaleras y fui a mi habitación. Iba saltando hasta el armario. Alice estaba leyendo un libro. Lo dejó encima de su cama y me miró extrañada.
-¿Qué te ha pasado? ¡Estás muy contenta! -Dijo riéndose de mis estúpidos saltos.
-¡Nos vamos de fiesta! -Sonreí.
-¿Yo también? -Abrió mucho los ojos y la boca, sin dejar atrás su sonrisa.
-¿Tú? -Reí.- No; tú te duermes, que eres muy pequeñaja.
-¡Es injusto! -Se dejó caer en su cama bocabajo.
-No, no lo es. Ya crecerás. -Le dije.- Tienes ocho años, Alice...
-¡Pues por eso mismo! ¿Por qué no puedo ir de fiesta con ocho años?
-Porque tú no aguantas despierta hasta las tres de la mañana. -Reí.
-¿Quién dice que no?
-¡Yo! Si es meterte en la cama y quedarte frita...
-¡Que malas sois! -Me dijo.- Pues cuando yo tenga vuestra edad, vosotras seréis viejas.
-Ey, no te pases. -Le dije riendo.- ¡Solo tendremos veintiocho años!
-Pero tendréis que trabajar y no tendréis tiempo para nada! -Me dijo cruzando los brazos.
-Yo no trabajaré. -Dijo Marta pasando por nuestra habitación, de camino a la suya.- Mi marido tendrá mucho money.
-Esta es tonta... Bueno, ¿quieres fiesta? Mañana hacemos una de pijamas, ¿vale? Pero más te vale quedarte despierta hasta tarde, ¿Eh? -Sonreí.
-¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! -Me abrazó.- ¡Eres la mejor!
-Sí, me lo suelen decir. -Suspiré y la acaricié el pelo.
-Por cierto, ¿con veintiocho años te casarás? -Me preguntó.
-Nah, no creo.
-¿Y cuando te cases será con Harry?
-¿Perdona? -Puse cara de póker y reí. Negué con la cabeza. -Que pesaditos estáis todos... ¿Me ayudas a prepararme para la fiesta?
-¡Claro! -Dijo soltando una leve risa.
En ese mismo momento me sonó el móvil. Era Harry. Le indiqué a Alice que se esperase y lo cogí.
viernes, 6 de septiembre de 2013
Capítulo 6
Sonreí a Marta y dirigí mi mirada hacia Harry. Nah, enbobado viendo la película. Miré la televisión. No sé que era lo que salió en la televisión, solo sé que me cagué de miedo, sobresaltándome en aquel sofá blanco. Oí la risita que se le escapó a Harry. Puse los ojos en blanco y seguí viendo la película. No me gustaban las de miedo. Admito que soy una cagada. Volvió a salir otra de esas cosas. Marta chilló levemente.
-Tranquila. -Oí susurrar a Zayn.
-Creo... Creo que necesito... Un abrazo.
Zayn pasó su brazo alrededor de Marta. Ella me miró y me guiñó un ojo, sonriendo. ¿Marta? ¿Asustada? Ya decía yo que era imposible. La capulla lo hizo solo para que Zayn la abrazase. Era lista, sí. Sonreí y miré hacia Inés. En vez de mirar la película, miraba a Niall embobada. Realmente sin disimular. Miraba a Niall con los ojos como platos y la boca abierta. Louis, creo recordar que se llamaba, se reía de la cara de Inés. Niall debía estar realmente concentrado en ver la película para no darse cuenta de como le miraba. Harry me miró. Hice como si nada y miré la peli. Pero nada, él seguía mirándome. Cogí el cojín que estaba en mi espalda y le di con él.
-¡Eh! ¿Que haces? -Dijo riendo.
-¿Acaso tengo algo en la cara? -Pregunté borde.
-Sí. Dos ojazos bien bonitos. -Se mordió el labio.
-Oh. Eh... Gracias. -Sonreí.
-¡Shhh! -Nos dijo Niall.
Al girarse vio a Inés que le miraba aún boquiabierta. Niall sonrió y miró a Louis, que se reía. Inés se ruborizó y pasó una mano por su cabello. Terminamos de ver la película y nos levantamos del sofá.
-Bueno... Creo que nos tendríamos que ir ya... -Dije.
-¿Ya? -Preguntó Harry.
-Ya. -Asentí sonriendo.
Les dimos dos besos a cada uno de los chicos. Al llegar a Harry me miró sonriendo. Miré al suelo y me puse de puntillas para darle dos besos en las mejillas. El me agarró de la cintura y me acercó a él.
-¿Os acompaño? -Preguntó mordiéndose el labio.
Puse mis manos en su abdomen y me eché hacia atrás. Sonreí. Dios, el capullo estaba bueno. Hasta con camisa puesta se le notaba la tableta. Sacudí la cabeza de lado a lado y miré a las chicas.
-¡Sí! -Dijo Marta sonriendo.
-Venga, vamos.
-Ya, pero yo os acompaño.- Dijo Liam. -No es bueno ir solas con Harry...
-Anda, calla. -Reimos.
Dijimos adiós a los demás y salimos del salón. Fuimos al vestíbulo y Harry nos abrió la puerta. Fuimos a su coche. Yo me senté con Inés y Liam detrás. Alice iba sentada encima mía, no había sitios suficientes. Harry y Marta iban delante. Harry conducía en silencio, mientras Marta hablaba por el WhatsApp con Zayn. Le dio su número al terminar la película.
-Yo creo que a Harry le gustas. -Me susurró Liam.
-¿Yo? ¡Si apenas me conoce! Aparte... El puede tener las chicas que quiera. Es decir, es famoso...
-¿Y no has pensado que a lo mejor te quiere a ti?
-Oh, Liam... No digas tonterías, por favor. Yo nunca le gustaría a un chico como él.
-¿Y él a ti te podría gustar? -Me preguntó riendo.
-Oh, dios. -Suspiré y le di un codazo riendo.
-Pues yo creo que hacéis muy buena pareja. -Me dijo Alice jugando con un mechón de su pelo.
Liam y yo nos miramos y reímos. Harry miró por el espejo extrañado. Sonreímos y nos callamos de nuevo. Marta seguía con el movil. Lo único que se oía era el sonido que hacía al escribir. Inés miraba por la ventanilla pensativa, sonriendo. Le dije a Harry que parase el coche, ya en frente de 'nuestra' casa. Bajamos y nos despedimos de Liam y Harry.
-Apunta mi número.
Liam me dijo su número. Harry puso los ojos en blanco, a lo que yo solté una pequeña risita. Me dio dos besos sonriendo amargamente.
-¿Qué te pasa? -Pregunté.
-No, nada... -Dijo él.
Los dos volvieron a entrar en el coche de Harry. Cuando estuvieron lo bastante lejos como para no verles, Inés y Marta abrieron mucho los ojos y se pusieron a saltar como locas. Alice se les unió. Las tres me abrazaron.
-¡Eres la mejor amiga del mundo! -Gritó Inés.
-¡Dios mío! ¡He conocido a mis cinco idiotas gracias a ti! ¡Y tengo el número de Zayn! -Me dijo Marta.
-¡Ha sido el mejor día de mi vida! -Gritó Alice.
Yo reí y las abracé. Aquellos chicos eran majos en verdad. ¿Y si de verdad le gusto a Harry? No creo que invite a una completa desconocida a su casa. Aunque, a veces oía hablar a Marta e Inés sobre él, parecía tener fama de mujeriego. Fuese como fuese, había cumplido el sueño de mis dos mejores amigas. Tendría que sentirme orgullosa, ¿no?
-Dios, soltadme. -Dije. -¡No puedo respirar!
Las tres me soltaron y siguieron chillando y saltando. Suspiré y abrí la puerta de casa. Entré y fui rápidamente a mi cuarto. Me dirigí a la cama y me dejé caer sobre ella. Pensé en el día. ¿Había conocido a aquellos cinco chicos en serio? Me pellizqué el brazo para comprobar que no estaba soñando. Vale, había conocido a cinco chicos de una de las boyband del momento. Oh, dios. Me levanté y fui hacia los posters. Los miré atentamente. Había algunos de Harry sin camiseta. Una sonrisa tonta se me instaló en la cara. Seguí mirando aquellas fotos. Zayn, Louis, Liam y Niall... La habitación estaba llena. Las chicas ya estaban en sus habitaciones. Alice entró y se dirigió a la mesilla cogiendo mi movil. Empezó a sonar una canción. Se sentó en la cama y me indicó que fuera. Me senté con ella y vi el video. "And we dance all night to the best song ever. We know every line; now I can remember". Eran los chicos. Oh, que chuli. Se lo estaban cargando todo, bien. Me empecé a reir. Alice me miraba sonriendo. Terminamos de ver el video y me miró.
-¿Qué? -Pregunté.
-Mola, ¿eh? -Reímos.
-¿Son así siempre? ¿En serio?
-Claro, la mayoría de las veces.
Reímos. En verdad estaban locos. Muy locos. Me cayeron bien, sí. Inés y Marta vinieron a la habitación.
-¡Ponla otra vez! -Gritaron las dos al unísono.
Reímos y Alice lo volvió a poner. Yo miraba a Marta y a Inés. Se las veía tan... Contentas al ver aquel vídeo. Orgullosas, mejor dicho.
~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~
Después de cenar con Tom, Alice, Jane y mis dos pequeñas locas, subí a mi habitación y me puse mi pijama. Estaba cansada. Me tumbé en mi cama y cogí el movil. Que mierda, cada vez que me enviaban un WhatsApp me pasaba igual: no me sonaba el movil y no me enteraba. Y encima era de Harry Styles. Enviado a las ocho y cuarto. Eran las diez y media.
*Conversación por wa*.
Yo: ¡Hola! -Harry contestó rápido.
H: Menos mal que contestas. Iba a llamar a la policía, pensé que pasó algo ;)
Yo: JAJAJAJAJA Tonto. Mi móvil no suena.
H: Mañana por la noche haremos una fiesta. ¿Vendréis?
Yo: Sí; es decir, si ellas quieren. Así que sí :3
H: Mañana te llamo para decirte la hora.
Yo: Vale, Harry. Buenas noches :)
H: Adiós, pequeña.
*Fin de la conversación*.
¿Pequeña? Reí. Este es tonto perdido. Dejé el móvil en la mesilla y me dormí.
-Tranquila. -Oí susurrar a Zayn.
-Creo... Creo que necesito... Un abrazo.
Zayn pasó su brazo alrededor de Marta. Ella me miró y me guiñó un ojo, sonriendo. ¿Marta? ¿Asustada? Ya decía yo que era imposible. La capulla lo hizo solo para que Zayn la abrazase. Era lista, sí. Sonreí y miré hacia Inés. En vez de mirar la película, miraba a Niall embobada. Realmente sin disimular. Miraba a Niall con los ojos como platos y la boca abierta. Louis, creo recordar que se llamaba, se reía de la cara de Inés. Niall debía estar realmente concentrado en ver la película para no darse cuenta de como le miraba. Harry me miró. Hice como si nada y miré la peli. Pero nada, él seguía mirándome. Cogí el cojín que estaba en mi espalda y le di con él.
-¡Eh! ¿Que haces? -Dijo riendo.
-¿Acaso tengo algo en la cara? -Pregunté borde.
-Sí. Dos ojazos bien bonitos. -Se mordió el labio.
-Oh. Eh... Gracias. -Sonreí.
-¡Shhh! -Nos dijo Niall.
Al girarse vio a Inés que le miraba aún boquiabierta. Niall sonrió y miró a Louis, que se reía. Inés se ruborizó y pasó una mano por su cabello. Terminamos de ver la película y nos levantamos del sofá.
-Bueno... Creo que nos tendríamos que ir ya... -Dije.
-¿Ya? -Preguntó Harry.
-Ya. -Asentí sonriendo.
Les dimos dos besos a cada uno de los chicos. Al llegar a Harry me miró sonriendo. Miré al suelo y me puse de puntillas para darle dos besos en las mejillas. El me agarró de la cintura y me acercó a él.
-¿Os acompaño? -Preguntó mordiéndose el labio.
Puse mis manos en su abdomen y me eché hacia atrás. Sonreí. Dios, el capullo estaba bueno. Hasta con camisa puesta se le notaba la tableta. Sacudí la cabeza de lado a lado y miré a las chicas.
-¡Sí! -Dijo Marta sonriendo.
-Venga, vamos.
-Ya, pero yo os acompaño.- Dijo Liam. -No es bueno ir solas con Harry...
-Anda, calla. -Reimos.
Dijimos adiós a los demás y salimos del salón. Fuimos al vestíbulo y Harry nos abrió la puerta. Fuimos a su coche. Yo me senté con Inés y Liam detrás. Alice iba sentada encima mía, no había sitios suficientes. Harry y Marta iban delante. Harry conducía en silencio, mientras Marta hablaba por el WhatsApp con Zayn. Le dio su número al terminar la película.
-Yo creo que a Harry le gustas. -Me susurró Liam.
-¿Yo? ¡Si apenas me conoce! Aparte... El puede tener las chicas que quiera. Es decir, es famoso...
-¿Y no has pensado que a lo mejor te quiere a ti?
-Oh, Liam... No digas tonterías, por favor. Yo nunca le gustaría a un chico como él.
-¿Y él a ti te podría gustar? -Me preguntó riendo.
-Oh, dios. -Suspiré y le di un codazo riendo.
-Pues yo creo que hacéis muy buena pareja. -Me dijo Alice jugando con un mechón de su pelo.
Liam y yo nos miramos y reímos. Harry miró por el espejo extrañado. Sonreímos y nos callamos de nuevo. Marta seguía con el movil. Lo único que se oía era el sonido que hacía al escribir. Inés miraba por la ventanilla pensativa, sonriendo. Le dije a Harry que parase el coche, ya en frente de 'nuestra' casa. Bajamos y nos despedimos de Liam y Harry.
-Apunta mi número.
Liam me dijo su número. Harry puso los ojos en blanco, a lo que yo solté una pequeña risita. Me dio dos besos sonriendo amargamente.
-¿Qué te pasa? -Pregunté.
-No, nada... -Dijo él.
Los dos volvieron a entrar en el coche de Harry. Cuando estuvieron lo bastante lejos como para no verles, Inés y Marta abrieron mucho los ojos y se pusieron a saltar como locas. Alice se les unió. Las tres me abrazaron.
-¡Eres la mejor amiga del mundo! -Gritó Inés.
-¡Dios mío! ¡He conocido a mis cinco idiotas gracias a ti! ¡Y tengo el número de Zayn! -Me dijo Marta.
-¡Ha sido el mejor día de mi vida! -Gritó Alice.
Yo reí y las abracé. Aquellos chicos eran majos en verdad. ¿Y si de verdad le gusto a Harry? No creo que invite a una completa desconocida a su casa. Aunque, a veces oía hablar a Marta e Inés sobre él, parecía tener fama de mujeriego. Fuese como fuese, había cumplido el sueño de mis dos mejores amigas. Tendría que sentirme orgullosa, ¿no?
-Dios, soltadme. -Dije. -¡No puedo respirar!
Las tres me soltaron y siguieron chillando y saltando. Suspiré y abrí la puerta de casa. Entré y fui rápidamente a mi cuarto. Me dirigí a la cama y me dejé caer sobre ella. Pensé en el día. ¿Había conocido a aquellos cinco chicos en serio? Me pellizqué el brazo para comprobar que no estaba soñando. Vale, había conocido a cinco chicos de una de las boyband del momento. Oh, dios. Me levanté y fui hacia los posters. Los miré atentamente. Había algunos de Harry sin camiseta. Una sonrisa tonta se me instaló en la cara. Seguí mirando aquellas fotos. Zayn, Louis, Liam y Niall... La habitación estaba llena. Las chicas ya estaban en sus habitaciones. Alice entró y se dirigió a la mesilla cogiendo mi movil. Empezó a sonar una canción. Se sentó en la cama y me indicó que fuera. Me senté con ella y vi el video. "And we dance all night to the best song ever. We know every line; now I can remember". Eran los chicos. Oh, que chuli. Se lo estaban cargando todo, bien. Me empecé a reir. Alice me miraba sonriendo. Terminamos de ver el video y me miró.
-¿Qué? -Pregunté.
-Mola, ¿eh? -Reímos.
-¿Son así siempre? ¿En serio?
-Claro, la mayoría de las veces.
Reímos. En verdad estaban locos. Muy locos. Me cayeron bien, sí. Inés y Marta vinieron a la habitación.
-¡Ponla otra vez! -Gritaron las dos al unísono.
Reímos y Alice lo volvió a poner. Yo miraba a Marta y a Inés. Se las veía tan... Contentas al ver aquel vídeo. Orgullosas, mejor dicho.
~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~
Después de cenar con Tom, Alice, Jane y mis dos pequeñas locas, subí a mi habitación y me puse mi pijama. Estaba cansada. Me tumbé en mi cama y cogí el movil. Que mierda, cada vez que me enviaban un WhatsApp me pasaba igual: no me sonaba el movil y no me enteraba. Y encima era de Harry Styles. Enviado a las ocho y cuarto. Eran las diez y media.
*Conversación por wa*.
Yo: ¡Hola! -Harry contestó rápido.
H: Menos mal que contestas. Iba a llamar a la policía, pensé que pasó algo ;)
Yo: JAJAJAJAJA Tonto. Mi móvil no suena.
H: Mañana por la noche haremos una fiesta. ¿Vendréis?
Yo: Sí; es decir, si ellas quieren. Así que sí :3
H: Mañana te llamo para decirte la hora.
Yo: Vale, Harry. Buenas noches :)
H: Adiós, pequeña.
*Fin de la conversación*.
¿Pequeña? Reí. Este es tonto perdido. Dejé el móvil en la mesilla y me dormí.
domingo, 1 de septiembre de 2013
Capítulo 5
Los tres chicos entraron al salón y nos sonrieron. El rubio se sentó en el sofá.
-¿Tú eres la "amiga" de Harry? -Me preguntó.
-Eh... Supongo. -Reí.
-Entonces estas dos preciosidades son tus amigas. -Miró a Inés.- ¿Qué le pasa?
-Que te ha visto.- Dijo Marta riendo.
Él se acercó a ella y le pasó su mano delante de los ojos. Inés seguía boquiabierta, sin dejar de mirarle. En verdad, daba miedo.
-Inés, cariño. Despierta. -Le dije.- Pareces tontita. -Reí.
Ella se sonrojó y miró a Niall. No dijo nada y se sentó en el sofá. Ya, rarita. Reí.
-Ni-ni-ni-ni-ni-ni... -Repetía.
-Sí, Niall. -Dijo él sonriendo.
-Niall me ha hablado, niall me ha hablado... ¡Niall me ha hablado! -Gritó ella y se puso ha saltar por todo el salón. Se acercó a mí poniendo sus manos en mis hombros.
-¿Lo has visto? ¡Niall me ha hablado! ¡Ahhhhhhhhhh! -Gritó y siguió saltando.
-Estoy por pegarla dos ostias. -Dije riendo.
-Cuanto la quieres, ¿no? -Río Harry.
-Odio que se ponga así... -Suspiré. El me miró y se acercó.
-Bueno, siéntate, ¿no? -Me dijo y me senté junto a él en uno de los sofás.
Inés corría por todo el salón mientras los chicos, Marta y yo la mirábamos. Daba miedo; mucho miedo. A la vez que corría pegaba chillidos ensordecedores. Niall decidió levantarse, riéndose al ver su cara cuando se acercó a ella.
-Deberías parar de chillar, te va a dar algo. -Le dijo.
Ella paró en seco y le miró sonriendo. Suspiró y se acercó a nosotros, con una mirada tímida.
-Eh... perdón por ponerme así. -Nos dijo mirando al suelo.
-No eres la única. -Dijo Marta bebiendo otro sorbo de agua.
-Es que... Dios. Tener a los chicos más perfectos del mundo aquí, en la misma habitación... En casa de Harry... ¿Estoy soñando?
-No, estás despierta. -Dijo Louis mirando hacia la puerta donde seguía Alice. -Ven aquí, peque. -Le dijo sonriendo.
Alice se acercó sonrojada, mirándonos a mí, a Marta y a Inés. Fue hacia donde Louis y le sonrió. El la sentó encima suya.
-¿Como te llamas? -Sonrió.
-A-Alice... -Se puso más roja aún.- Wow, estoy sentada encima de mi ídolo.
-Oh, por favor. No chilles tu también. -Dijo Louis. Todos reímos.
-Esto es genial... Cuando se lo cuente a mis amigas no se lo van a creer... -Dijo Alice, con un gran brillo en los ojos.
-¿Comemos ya? -Dijo Niall.- Tengo hambre.
-¡Tu siempre tienes hambre! -Dijo Liam riendo.
-Habló el que ha visto Toy Story más de mil veces... -Contestó Niall.
-Bueno, es distinto... -Liam miró al suelo sonrojado. Todos reímos.
Louis, Liam y Niall fueron a la cocina a sacar los platos y terminar de preparar la comida, por lo que parecía, ya hecha.
-Me gusta tu camiseta, Miriam. -Me dijo Harry. -Lo normal es aburrido. -Sonrió leyéndola.
-Sí, mola bastante. -Le guiñé un ojo.
-No es solo la camiseta lo que a Harry le gusta... -Murmuró Zayn, a lo que Marta e Inés rieron.
Ambos nos sonrojamos. Harry miró hacia mí sonriendo. Yo evité su mirada y la dirigí hacia Marta. Ella reía, pero aún así me indicaba a Harry con los ojos. Yo le lancé una mirada tipo "sácame de esto". Ella hizo como si nada y miró a Zayn. Oh, que buena persona es... Suspiré y miré a Harry sonriendo. Menos mal que los demás entraron con la comida. Nos sentamos en la mesa. Los chicos hablaban sobre su vida. Según lo que decían, se les notaba que amaban a las Directioners. Claro, gracias a su apoyo estaban ahí. Yo estaba sentada en frente de Harry, que de vez en cuando me lanzaba algunas miradas. Otras veces se mordía el labio. Dios, a saber en que pensaba... El debió de estirar sus piernas, haciendo que chocasen con las mías. Le miré y le sonreí. Nos quedamos un rato sin comer, mirándonos entre nosotros. Los chicos se callaron y nos observaban atentamente, riéndose. La voz de Marta me devolvió a la Tierra.
-Ey, Miriam... ¿Estás bien?
-Eh... Sí, sí. -Sonreí y miré hacia Harry.
Terminamos de comer y ayudamos a los chicos a lavar los platos. Nos sentamos en el sofá todos.
-¿Qué tal estaba la comida? -Preguntó Liam.
-Buah, genial. -Dijo Inés sonriendo.
-¿Os apetece ver una película? -Nos preguntó Zayn.
-¡Sí, sí, sí, sí! -Dijo Marta mirándole. Todos la miramos y reímos, a lo que ella se cruzó de brazos y sacó la lengua.
-Que sea de miedo. -Dijo Harry guiñándome un ojo.
Cogió la peli, la puso en la gran televisión y se sentó junto a mí en el sofá. Marta me dio un codazo y se empezó a reír. Me echó una mirada divertida, pero rara.
-¿Qué? -Le pregunté.
-Creo que le gustas. -Me dijo al oído.
-¿QUÉ? ¿A HARRY? Oh, vamos... No inventes. -Susurré.
-Bueno, tú di lo que quieras...
-No digo lo que quiero, digo la pura verdad. ¿Cómo una chica como yo puede gustarle a un chico como él?
-Bueno, pues tal vez porque eres maja, sencilla, divertida, guapa...
-Ey, ey. Deja de mentir, ¡ya! -Sonreí.
-Bueno... Vamos a ver la peli, que quiero abrazar a Zayn.
-¿Abrazar a Zayn? -Pregunté.
-¡Claro! Lo típico de las pelis de miedo es abrazar a alguien... -Suspiró.- Se ve que esto no es lo tuyo, Miriam. -Soltó una risa. Los chicos nos miraron e hicimos como si la cosa no fuera con nosotras.
-¿Tú eres la "amiga" de Harry? -Me preguntó.
-Eh... Supongo. -Reí.
-Entonces estas dos preciosidades son tus amigas. -Miró a Inés.- ¿Qué le pasa?
-Que te ha visto.- Dijo Marta riendo.
Él se acercó a ella y le pasó su mano delante de los ojos. Inés seguía boquiabierta, sin dejar de mirarle. En verdad, daba miedo.
-Inés, cariño. Despierta. -Le dije.- Pareces tontita. -Reí.
Ella se sonrojó y miró a Niall. No dijo nada y se sentó en el sofá. Ya, rarita. Reí.
-Ni-ni-ni-ni-ni-ni... -Repetía.
-Sí, Niall. -Dijo él sonriendo.
-Niall me ha hablado, niall me ha hablado... ¡Niall me ha hablado! -Gritó ella y se puso ha saltar por todo el salón. Se acercó a mí poniendo sus manos en mis hombros.
-¿Lo has visto? ¡Niall me ha hablado! ¡Ahhhhhhhhhh! -Gritó y siguió saltando.
-Estoy por pegarla dos ostias. -Dije riendo.
-Cuanto la quieres, ¿no? -Río Harry.
-Odio que se ponga así... -Suspiré. El me miró y se acercó.
-Bueno, siéntate, ¿no? -Me dijo y me senté junto a él en uno de los sofás.
Inés corría por todo el salón mientras los chicos, Marta y yo la mirábamos. Daba miedo; mucho miedo. A la vez que corría pegaba chillidos ensordecedores. Niall decidió levantarse, riéndose al ver su cara cuando se acercó a ella.
-Deberías parar de chillar, te va a dar algo. -Le dijo.
Ella paró en seco y le miró sonriendo. Suspiró y se acercó a nosotros, con una mirada tímida.
-Eh... perdón por ponerme así. -Nos dijo mirando al suelo.
-No eres la única. -Dijo Marta bebiendo otro sorbo de agua.
-Es que... Dios. Tener a los chicos más perfectos del mundo aquí, en la misma habitación... En casa de Harry... ¿Estoy soñando?
-No, estás despierta. -Dijo Louis mirando hacia la puerta donde seguía Alice. -Ven aquí, peque. -Le dijo sonriendo.
Alice se acercó sonrojada, mirándonos a mí, a Marta y a Inés. Fue hacia donde Louis y le sonrió. El la sentó encima suya.
-¿Como te llamas? -Sonrió.
-A-Alice... -Se puso más roja aún.- Wow, estoy sentada encima de mi ídolo.
-Oh, por favor. No chilles tu también. -Dijo Louis. Todos reímos.
-Esto es genial... Cuando se lo cuente a mis amigas no se lo van a creer... -Dijo Alice, con un gran brillo en los ojos.
-¿Comemos ya? -Dijo Niall.- Tengo hambre.
-¡Tu siempre tienes hambre! -Dijo Liam riendo.
-Habló el que ha visto Toy Story más de mil veces... -Contestó Niall.
-Bueno, es distinto... -Liam miró al suelo sonrojado. Todos reímos.
Louis, Liam y Niall fueron a la cocina a sacar los platos y terminar de preparar la comida, por lo que parecía, ya hecha.
-Me gusta tu camiseta, Miriam. -Me dijo Harry. -Lo normal es aburrido. -Sonrió leyéndola.
-Sí, mola bastante. -Le guiñé un ojo.
-No es solo la camiseta lo que a Harry le gusta... -Murmuró Zayn, a lo que Marta e Inés rieron.
Ambos nos sonrojamos. Harry miró hacia mí sonriendo. Yo evité su mirada y la dirigí hacia Marta. Ella reía, pero aún así me indicaba a Harry con los ojos. Yo le lancé una mirada tipo "sácame de esto". Ella hizo como si nada y miró a Zayn. Oh, que buena persona es... Suspiré y miré a Harry sonriendo. Menos mal que los demás entraron con la comida. Nos sentamos en la mesa. Los chicos hablaban sobre su vida. Según lo que decían, se les notaba que amaban a las Directioners. Claro, gracias a su apoyo estaban ahí. Yo estaba sentada en frente de Harry, que de vez en cuando me lanzaba algunas miradas. Otras veces se mordía el labio. Dios, a saber en que pensaba... El debió de estirar sus piernas, haciendo que chocasen con las mías. Le miré y le sonreí. Nos quedamos un rato sin comer, mirándonos entre nosotros. Los chicos se callaron y nos observaban atentamente, riéndose. La voz de Marta me devolvió a la Tierra.
-Ey, Miriam... ¿Estás bien?
-Eh... Sí, sí. -Sonreí y miré hacia Harry.
Terminamos de comer y ayudamos a los chicos a lavar los platos. Nos sentamos en el sofá todos.
-¿Qué tal estaba la comida? -Preguntó Liam.
-Buah, genial. -Dijo Inés sonriendo.
-¿Os apetece ver una película? -Nos preguntó Zayn.
-¡Sí, sí, sí, sí! -Dijo Marta mirándole. Todos la miramos y reímos, a lo que ella se cruzó de brazos y sacó la lengua.
-Que sea de miedo. -Dijo Harry guiñándome un ojo.
Cogió la peli, la puso en la gran televisión y se sentó junto a mí en el sofá. Marta me dio un codazo y se empezó a reír. Me echó una mirada divertida, pero rara.
-¿Qué? -Le pregunté.
-Creo que le gustas. -Me dijo al oído.
-¿QUÉ? ¿A HARRY? Oh, vamos... No inventes. -Susurré.
-Bueno, tú di lo que quieras...
-No digo lo que quiero, digo la pura verdad. ¿Cómo una chica como yo puede gustarle a un chico como él?
-Bueno, pues tal vez porque eres maja, sencilla, divertida, guapa...
-Ey, ey. Deja de mentir, ¡ya! -Sonreí.
-Bueno... Vamos a ver la peli, que quiero abrazar a Zayn.
-¿Abrazar a Zayn? -Pregunté.
-¡Claro! Lo típico de las pelis de miedo es abrazar a alguien... -Suspiró.- Se ve que esto no es lo tuyo, Miriam. -Soltó una risa. Los chicos nos miraron e hicimos como si la cosa no fuera con nosotras.
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