lunes, 23 de diciembre de 2013

Capítulo 14

Aquella noche dormí pensando en Harry. No sé por qué. Él no me gusta. O eso creo.
A la mañana siguiente me desperté de muy buen humor. Necesitaba a alguien con quien hablar. Fui a la habitación de Inés, pero no estaba. Volví a mi habitación y me quité el pijama. En ropa interior, fui hasta el baño y me duche. Luego, me puse esto: http://www.polyvore.com/beige/set?id=107843090
Bajé a desayunar. En la cocina estaban Marta y Alice.
-¿Dónde está Inés? -Pregunté. -Estos días está desaparecida...
-Ya. -Contestó Marta. -Ha salido con Chris. Aquí hay tema. -Reimos.
-¿Y Niall? Pensé que después de conocerle no iba a separarse de él.
-Ya, eso es lo que me extraña... Está pasando de él completamente.
De repente mi móvil sonó. Un WhatsApp de Harry: <<Voy de camino a tu casa>>. ¿Pero qué cojones...? ¿Por qué viene? Suspiré. Decidí callarme. Cuando Harry llegase no entraría en casa, no quiero. No le he invitado a venir, y eso de que haga lo que le da la gana cuando quiere, sinceramente, me molesta. A los cinco minutos sonó el timbre. Fui a abrir y no me sorprendí al ver a Harry. 
-¿Qué se supone que haces aquí? -Pregunté borde y fríamente. 
-Esto. 
Harry me cogió de la cintura y me acercó más a él. Sin darme tiempo a separarme, me besó. Me besó locamente. Apasionadamente. Me gustó, sí. Cuando me soltó, me miró y comenzó a reirse. 
-¿Qué? 
-Tu cara es tan... No te esperabas esto, ¿verdad? -Negué con la cabeza. -¿Quieres venir a mi casa? 
-Eh... me parece que aquí estoy bien, no sé. 
Marta apareció detrás mía y cuando vio a Harry me dio un notable codazo en el brazo. 
-¿Qué pasa? -Preguntó. 
-Le estaba preguntando si venía a mi casa. 
-Y yo estaba rechazando su invitación. -Sonreí. 
-Ay, no, no, no. -Marta me empujó sacándome de casa junto a Harry. -Ve con él, es más, quédate todo el día allí si quieres. 
-Pero yo... 
-Pero tú nada. Anda, pasadlo bien. -Marta cerró la puerta de casa en mis narices. 
-Que maja. -Miré a Harry. -Bueno, no me queda otra que ir contigo a tu casa... 
Entramos en el coche de Harry, yendo directos a su casa. Harry abrió la puerta y nos dirigimos al salón. 
-Pues ya estamos aquí... -Sonreí. -¿Qué te apetece hacer? 
-¿En serio lo preguntas? 
Harry me cogió por la cintura alzándome. Yo crucé mis piernas alrededor de su cintura. Luego nos miramos hasta que dijo: 
-Te quiero. 
No contesté. Simplemente me abalancé hacia él y le besé. Comenzó a andar hacia atrás, haciendo que ambos cayésemos sobre el sofá. Me senté a horcajadas sobre él. 
-¿No vas a contestar? -Me preguntó. 
-Harry... 
-Dime. 
-Ayúdame. ¿Cómo sabes si te gusta una persona? 
-Si te pasas los días pensando en él. Si necesitas estar a su lado a cada segundo que pasa. Si... 
-Creo que me gustas. -Le interrumpí. 
-¿Solo lo crees? -Asentí.- Pues entonces tendré que hacer que me quieras. 
-¿Cómo? 
-Eso no lo he pensado aún... Pero sabes que lo conseguiré, pequeña. 
'They don't know about us' comenzó a sonar. Me estaban llamando. Me levanté de encima de Harry y entré a la cocina, contestando a la llamada. Marta; como no...
*Conversación telefónica*. 
-¡Hola! ¿Qué tal con Harry? 
 -Marta, tía. ¿Qué voy a hacer contigo? No ha pasado ni una hora desde que estoy aquí. 
-¿Pero ha pasado algo? 
-Tía... -Harry entró a la cocina acercándose a mí.- luego te cuento. Anda, no llames más, petarda. 
-Vaaaale. Pero me lo cuentas sin omitir ningún detalle. 
-Claro que sí. Adióóós. -Colgué. 
*Fin de la conversación*.
Harry estaba a pocos pasos de mí. Se acercó más, hasta el punto se tenerme entre él y una de las encimeras de la cocina. Juntó su frente con la mía, y alzó mi cabeza obligándome a mirarle a los ojos. 
-No sabía que tuvieses esa canción de tono de llamada. -Sonrió maliciosamente. 
-Pues ahora ya lo sabes. -Sonreimos. 
-¿Te apetece subir a mi habitación? 
-Eh... ¿Harry? 
-No, boba. No me refiero a eso. -Carcajeó. Me encanta cuando se ríe. 
-Pues entonces vale. Agarró mi mano y subió las escaleras junto a mí, sin soltarme. Me condujo por la enorme casa hasta su habitación, situada en el fondo del pasillo. Entramos y ambos nos sentamos en la cara. Silencio incómodo. Menos mal que Harry lo rompió: 
-Vale. Quiero que sepas que te quiero. Sí, no sé cuantas veces te lo he repetido ya. Pero aunque no sientas lo mismo no me harás cambiar de opinión. Y sé que me va costar porque llevas escrito en la frente que eres una cabezona. Pero me da igual. Voy a insistir. Y ahora me toca preguntarte, ¿qué sientes por mí? 
-Pues me toca responderte: no lo sé. No sé si me gustas o si no. Estoy confundida. Eres muy mono, te portas genial conmigo. Y aún no me creo que esté hablando contigo. ¿Quién me diría a mí que el mismísimo Harry Styles estuviese en frente mía diciéndome que me quiere? Y sabes, no sé lo que siento. Pero posibilidades tienes, bobo. -Le guiñé un ojo con una sonrisa pícara. Harry soltó una carcajada. 
-Me tranquiliza saberlo. 
Se acercó y me cogió de la cintura, tumbándome a su lado. Luego se giró hacia mí y me besó. Digamos que me dejé llevar por la lucha que estábamos creando con nuestras lenguas. Comencé a desabrocharle la camisa a Harry. Este se deshizo de ella tirándola al suelo. Desabrochó la cremallera de mi vestido y también lo tiró al suelo, junto con sus pantalones. Madre mía, se le veía tan perfecto en bóxers... Me abalancé sobre él y me agaché para besarle de nuevo. 
-¿Estas segura de esto? 
-Claro que lo estoy. -Sonreí mordiéndome el labio. 
Poco a poco nos quedamos sin ropa. Nuestras miradas estaban cargadas de deseo. Con un rápido movimiento, abrió uno de los preservativos que guardaba en un bolsillo de su pantalón y, sin perder tiempo, se lo colocó. Se sentó de nuevo en la cama, y me acercó a él.
-Lo tenías todo preparado, por lo que parece. Anda que llevar el preservativo en el bolsillo... -Reimos. 
Se sentó encima mía y comenzo a deslizarse dentro de mí. Las embestidas iban y venían mientras ardíamos en deseos el uno por el otro. Yo apreté su espalda, acercándole más a mí. Repitió el proceso anterior, esta vez más rápido. Seis... siete... ocho... Mis caderas se movían al ritmo que el marcaba. Jadeos... y más jadeos. Diez... once... doce... Harry emitió un pequeño gruñido, mientras yo gemía de placer. Grité y ambos nos arqueamos al llegar al orgasmo mutuo. Harry cayó a mi lado y me abrazaba mientras sonreía. Yo comencé a reirme tontamente, hasta el punto en que le contagié la risa. 
-Te quiero. -Dije, recobrando una respiración normal. 
-Si lo sé, lo hacemos antes... 
-¡Harry! -Reimos. Le abracé y me quedé dormida a su lado, mientras él me hacia caricias sobre la cabeza.





[MATADME SI QUERÉIS. DIJE QUE SUBIRÍA DESPUÉS DE COMER Y AL FINAL NA. PERO NO FUE CULPA MÍA, SINO DE BLOGGER. BUENO, ESTOY SUBIENDO LA NOVE A WATTPAD. ESTA VEZ CON ______ EN VEZ DE MIRIAM; A VER SI LA LEE MÁS GENTE ASÍN, LOL. Y BUENO, OS DEJO AQUÍ EL LINK: http://www.wattpad.com/33025373-they-don%27t-know-about-us
Y ESO, QUE ESPERO QUE OS HAYA GUSTADO EL CAP Y BESITOS DE ESTE KIWI: MIRIAM]

domingo, 22 de diciembre de 2013

Capítulo 13.

Zayn había dejado la puerta lo suficientemente abierta para poder ver como se cambiaba. Marta asomó la cabeza por el espacio que había. Sí, Zayn estaba sin camiseta. Marta le había visto ya un millón de veces sin ella en fotos, pero aún así sigue emocionándose. Esta soltó una risita que Zayn logró escuchar. Se giró hacia la puerta y la miró extrañado. Marta pasó a un tono de mejillas rojizo.
-¿Que haces? -Dijo riendo.
-Eh... nada. Pasaba por aqui...
-Ya. -Zayn abrió la puerta.- Pues pasa.
-Eh... no, ya bajaba otra vez...
-No, no. Pasa. -Dijo él sonriendo. Marta entró en la habiración de Zayn y se sentó en la cama, todavía sin hacer.- Si no te importa, voy a ducharme. Y esta vez, por favor, no entres a mirar.
-Tsss, por favor. Tampoco tenía taaaanto interés en verte cambiándote... -Dijo nerviosa. Zayn se acercó a ella hasta el punto de juntar sus frentes, quedando así a pocos centímetros.
-¿Segura? -Este sonrió maliciosamente.
-S-sí. -Marta le miraba atenta.
-Bien. -Zayn se despegó de ella.- Baja con Miriam si quieres. Está ahí abajo sola.
-Va-vale.
Zayn entró dentro del baño dejando a Marta completamente confundida. Oh, habían estado a pocos centímetros; muy pocos. Marta cogió la almohada de la cama de Zayn y se la puso en la cara. Emezó a patalear en la cama y a reprimir gritos gracias a la almohada. Cuando se tranquilizó, se miró al espejo de Zayn. Su pelo estaba completamente mal. Tuvo que volver a hacerse la coleta. Luego sonrió, como burlándose de ella misma y bajó de nuevo al salón.
-Jaii.- Dije.- ¿Qué tal ahí arriba? ¿Algo interesante?
-No... nada. ¿Tú has vuelto a hablar con Harry?
-Sí, me ha dicho que se pasaba por casa de Zayn un rato. Había quedado con él ayer...
-Ay. Que mono.
-¿Por?
-Porque viene por ti, tonta. -Me dijo mientras me daba un codazo en el brazo.
-Ay, pesá, calla. -Llamaron al timbre y me levante para abrir.- ¡Voy yop!
-Hola, preciosa. -Dijo Harry desde el otro lado de la puerta.- ¿Me dejas pasar?
-No. -Sonreí. El empezó a hacer pucheros y a poner cara de cachorrito. -Anda, idioto. Pasa. -Sonreí.
-¡Weeee! -Entró dentro y se sentó con nosotras en el sofá. Zayn bajaba por las escaleras ya vestido.
-Harry, amigo. ¿Qué haces aquí?
-Me aburría y vine a molestar un rato.
-Que majo. -Dijo Marta.
-Sí. -Zayn se sentó al lado de esta pasando su brazo por su hombro.
-¿Qué se supone que haces? -Preguntó Marta.
-Yo nada, ¿por?
-Buah, Zayn. -Marta se levantó y se sentó a mi lado, mientras Zayn la miraba confuso.
-¿Os parece si vamos a comer a Nando's?
-Oh, no. Niall nos mataría si no vamos con él.
-Nah, nunca se lo diremos. Será nuestro pequeño secreto de grupo. -Dijo Harry antes de que todos estallaramos en risas.
-Bueno, pues vamos.
-¿Y nosotras vestidas así? -Dijo Marta.
-¿Podemos pasar por nuestra casa para cambiarnos? -Pregunté.
-Como quiera mi princesa. -Dijo Harry y me miró. Le sonreí levemente y todos nos pusimos a caminar.
-----------
Al llegar a nuestra casa, Marta ocupó el baño de abajo mientras yo utilizaba el de la planta superior. Zayn y Harry esperaban en mi habitación, mientras veían la televisión. Terminé de ducharme cuando me di cuenta que no había cogido la ropa. Bien, genial, perfecto. Tendría que salir a mi habitación envuelta en una toalla hasta el armario. Aish, bien. Por suerte, al salir, Marta estaba con ellos. Se acercó a darme la ropa y pude entrar de nuevo en el baño. Al salir, sonreí a los tres y les hice un gesto, como de que ya estaba lista. Se levantaron de mi cama y apagaron la tele. Salimos de casa y fuimos al Nando's a comer. Cuando ya estabamos comiendo, Harry no paraba de lanzarme miradas incómodas. Yo intentaba evitarlas. Hubo un momento en el que ya no podía más y tuve que levantarme e ir al baño. Me mojé un poco la cara y me puse brillo de labios. Me hice una coleta alta dejando caer mis rizos sobre mis hombros. La puerta del baño se abrió justo cuando estuve apunto de salir.
-¿Qué haces aquí?
-Pregunté al ver a Harry.
-Te echaba de menos en la mesa.
-Tu eres mu tonto.
-Pero soy tu tonto y me quieres.
-No.
-Sí. -Sus ojos me miraron de arriba a abajo. Comenzó a acercarse a mí, haciéndome chocar con la pared. Aprovechó esto para cogerme las muñecas, alzando mis brazos por encima de la cabeza. Juntó nuestras frentes y sonrió maliciosamente. -Sí me quieres. Lo sé. Solo hay que ver lo roja que estás ahora mismo. -Pasó su mano izquierda por una de mis mejillas. Rozó mis labios y luego posó su mano por mi espalda.
-¿Qué se le va a hacer? -Pregunté. -Si no te quiero, no te quie...
-Me quieres. Lo sabes. Lo sé. Lo saben. Juntó sus labios con los míos mientras me besaba cálida y tiernamente. Su mano recorría mi cadera. Cuando se separó de mí, se mordió el labio. -Ahora si me quieres, ¿verdad?
-¿Me sueltas ya o qué? -Harry soltó mis muñecas. Volvió a mirarme esperando una respuesta, le miré y fui a la mesa a sentarme. Me senté al lado de Marta y cuando Harry llegó se sentó a mi lado. Terminamos de comer entre risas y bromas y fuimos a dar un paseo. Harry y Zayn se hacían fotos con algunas fans. A Marta no parecía importarle; a mi sí. No es que Harry y yo seamos nada, pero ver a tantas chicas a su alrededor... irrita un pelín. Fuimos a una heladería sobre las cinco y media de la tarde. Zayn nos invitó a todos a helados de chocolate. A las seis y media estábamos en su casa otra vez. Estábamos aburridos así que nos sentamos a ver la tele. Marta se apoyó sobre el hombro de Zayn, tumbándose en un sofá. Zayn comenzó a jugar con su pelo, haciéndola caricias, hasta que se durmió. Le di un codazo a Harry para que los mirase y este sonrió.
-Se les ve muy monos, ¿eh? -Comenté.
-Sí. -Sonrió.
-Soso.
-¿Qué? ¿Por?
-Porque lo digo yo. ¿No te parece una buena razón?
-Sí, sí. Genial. -Harry levantó su brazo y bostezó, haciendo que se estiraba. Luego aprovechó para pasármelo tras la cabeza, hasta mi hombro.
-Aish... -Reí. Harry se limitó a sonreirme y a mirarme, mientras, haciendo lo mismo que Marta, me dormí a su lado.
-------------
Cuando me desperté, Harry seguía observándome. Me senté en el sofá y me desperecé.
-¿Me observas mientras duermo?
-Claro. Estás tan mona cuando duermes...
-Oh. -Sonreí y me acerqué a él poniendo mis labios sobre los suyos. Luego le besé. Nuestras lenguas hacían una lucha gustosa entre ellas. Cuando nos separamos, le miré a los ojos. -A partir de ahora voy a jugar contigo.
-¿Y me lo dices así tan tranquila?
No contesté. Solo le sonreí levantándome y me agaché para darle un beso en el cuello.


[AHORA SUBO EL 14, QUE TENGO QUE COMER. SI NO, ME MUERO DE HAMBRE, JO T.T KISSES.
ATT: MIRIAM.]

Capítulo 12.

El viaje en coche fue una de las experiencias más incómodas. Estuvimos tan bien en casa de Harry que ahora nos daba corte hasta hablar. Íbamos de mal en peor. Bajé del coche de Harry, me coloqué la ropa y sonreí a Harry, dispuesta a darme la vuelta para entrar a casa. Él hizo un rápido movimiento, cogiéndome de la mano.
-¿Ya no me das ni las gracias?
-Oh, no me comas. Gracias Harry.
-No hacia falta darlas.
-¿En serio? ¿De verdad? -Sonreí y cerré la puerta del coche.
-Llámame. -Dijo él arrancando.
Observé como su coche iba haciéndose cada vez más pequeño, debido a estar cada vez más lejos, como acabó desapareciendo en aquella larga calle. Volví a mirar hacia la puerta y me di cuenta de que aún no había sacado las llaves. Las cogí y abrí. Vi a Alice que estaba sentada en el sofá con la mirada dirigida a la televisión. Sus dibujos no se los quita nadie. Entré en la cocina, donde estaba Jane.
-Oh, Miriam. Inés y Marta han salido. Un chico pasó a por Inés y Marta la acompañó. Dijeron que no tardarían mucho.
-Oh, vale. Muchas gracias Jane.
-¿Estuviste con...?
-Harry... -Susurré nerviosa.
-Parece que os lleváis muy bien. ¿Él te gusta?
-Eh... -Suspiré sentándome en la silla de al lado de Jane.
-No tengo ni idea.
-¿Eso es que sientes algo?
-Jane, sinceramente... no lo sé. -Su cabello rubio cayó sobre sus hombros, mientras se soltaba del moño de estar en casa. Rápidamente volvió a recogérselo.
 -Bueno, ya aclararás todo con el tiempo. -Dijo. Sus ojos azules me ponían nerviosa. No puedo aguantar la mirada mucho tiempo. Sonreí.
-Si me disculpas... -Señalé la puerta.
-Anda, sí. Vete a tu habitación un rato. Me levanté de la silla, sonreí a Jane y me di la vuelta, saliendo por la puerta. No quería oír otro de esos absurdos 'haz lo que te diga tu corazón', que suele decir la gente para quitarse los problemas de encima. Mi corazón no dice nada. NADA. El timbre sonó, pillándome en el pasillo. Di media vuelta hacia la puerta y abrí. Eran Marta e Inés.
-¡Hola, chicas! -Les dije, apartándome para que pudiesen entrar.
-Hola. -Dijeron a la vez.
-¿Dónde fuistéis? -Pregunté siguiéndolas hacia el sofá.
-Em... ¿Te acuerdas de Christian? -Inés me miró.
-Sí. Aquel chico del que no parabas de hablar cuando estábamos en España. ¿Por?
-Verás, el otro día estuve hablando con él por WhatsApp. Él y su hermana iban a venir de vacaciones aquí. Esta mañana me llamó para que quedásemos y tal. Marta me acompañó porque estaba super nerviosa.
-¿Y qué tal? -Pregunté.
-Buff. Muy bien.
-Parece que le gustas. -Dijo Marta dándole un codazo a Inés.
-¡Ay, no! No creo que yo... Bueno, quizás. Aunque se reía mucho con cada cosa que yo decía... No, no le gusto.
-Bipolar. -Murmuré.
-Mucho. -Dijo ella.
*-*-*-*-*-*-*-*
Después de cenar me tumbé en mi cama y puse la tele un rato. El móvil hizo el típico sonido de cuando te llega un mensaje. Miré y era de Harry.
*Conversación de WhatsApp*
H: ¡Hola, preciosa!
 Yo: Jaaai. ¿Qué tal?
H: Bien, ¿y tú?
Yo: Aquí... aburridísima.
H: Si estuvieses conmigo no estarías tan aburrida ahora mismo.
Yo: Uy, ¿y eso?
H: Haríamos cositas.
Yo: ¿Harry? Por favor... Jajajaja.
H: Nah, es coña. ¿Mañana te pasas por mi casa?
Yo: Después de lo de hacer cositas, creo que me lo pensare, ¿eh?
H: Jajajajaja, que boba eres. Vente, anda.
Yo: Venga, va. Iré.
H: Oh, bien. Bueno, preciosa. Me voy a dormir. Que duermas bien y espero que pensando en mí.
Yo: Si, cosita. Pensaré en ti (nótese la ironía).
H: Me encanta cuando eres así de borde.
Yo: Oh, te encanto siempre. Anda, vete a dormir. Adiós.
H: Buenas noches, princesa.
*Fin de la conversación*.
No supe que contestar, así que dejé el móvil en la mesilla. Apagué la televisión y abrí la cama. Fui hacia el armario y me puse un pijama de camiseta de tirantes y pantalón corto. Me hice una coleta, volví a la cama y me tumbé.
*-*-*-*-*-*-*
La risa de Alice me despertó aquella mañana. La miré y vi mi móvil en sus manos. Me levanté rápidamente y se lo quité.
-¿Por qué lo cogiste?
-Solo quería ver los juegos que tenías... Lo siento.
-Bueno, no lo vuelvas a coger. -Al desbloquearlo vi que estaba la conversación de Harry.- ¿Y esto?
-Jo, solo la estaba leyendo. No te enfades, porfi... -Me dijo bajito.
-Vale. Pero recuerda que esto no se toca. -Dije haciéndo énfasis en el no.
-Vaaaaaale. -Se cruzó de brazos.
Sonreí y bajé a desayunar. Me hice una tostada con mermelada de fresa por encima. Me bebí un vaso de Colacao y lavé todo. Subí a mi cuarto y me senté en la cama. Miré el móvil y tenia un WhatsApp de Harry. En ese momento llegó Marta, por lo que no lo pude leer.
-¿Vienes a correr? -Me preguntó.
-Buff... Que pereza...
-Anda, no quiero ir sola.
-Ve con Zayn. -Dije irónicamente.
-Está muy lejos.
-Bueno, pues ve a buscarle.
-Pues acompáñame. -Me dijo.
-Dios, que pesada. Está bieeeen. ¿Pero en serio iremos a casa de Zayn?
-Si no te importa... -Dijo ella rodando los ojos.
Sonreí y cogí ropa de deporte, unas deportivas fucsias flúor y una goma de pelo del mismo color. Terminé de vestirme y me recogí el pelo en una coleta alta. Bajé las escaleras de dos en dos hasta llegar a la puerta donde estaba Marta. Cogí la pequeña mochila que me preparó -que llevaba agua y algo de picar- y ambas salimos a correr.
*-*-*-*-*-*-*
-Ya estamos llegando a su casa. -Me dijo ella.
-Bien. ¿Qué piensas hacer cuando le veas?
-Pregunté entre jadeos.
-No lo había pensado.
-Marta, ¿tú piensas?
-Já. Que graciosa. -Dijo con ironía.
-Yo de siempre. -Contesté. Marta se paró en seco.
-Es aquí. -Me dijo.
-¿Y si llamas al timbre?
Me lanzó una mirada desafiante y llamó al timbre. Zayn, aún en pijama, abrió la puerta. Se frotaba los ojos, señal de que le acabábamos de despertar. Miró hacia Marta y dio una especie de brinco. Hizo un intento de peinarse con las manos y nos sonrió.
-¿Qué hacéis aquí? -Preguntó sin dejar de sonreír.- Me habéis despertado...
-Ay, como duerme él. -Bromeé. -Marta quería verte. -Esta se sonrojó.
-Bueno, pues pasad. -Hizo un gesto con las manos, invitándonos a entrar. Nosotras pasamos hacia el salón y nos sentamos en el sofá. Zayn nos avisó de que iba a cambiarse y en seguida bajaba. A los segundos de que él subiera, Marta se levantó.
-¿Qué haces? -Pregunté.
-Quiero ver a Zayn cambiádose. Porfa, calla.
-Tía, ¿en serio? -Pregunté con ironía.
-Sí. -Sonrió levemente y subió las escaleras en dirección a la habitación de Zayn.




[HOLAAAAA CRIATURITAS DE ANTONIO. LALALALA. (Es mi amigo imaginario, lol.) BUENO, DECIROS QUE COMO HE TARDADO MUCHO EN SUBIR CAPI Y TAL (entre exámenes e insti no tengo tiempo pa nah) VOY A SUBIR OTROS DOS CAPIS MÁS. EN TOTAL, TRES. ¡Weeee! GRACIAS POR LEER Y SIENTO TARDAR TANTO.
PD: FELICES FIESTAS A TODAS, JAJÁÁÁ.
ATT: MIRIAM.]

domingo, 6 de octubre de 2013

Capítulo 11

Aquella mañana me despertaron los primeros rayos de sol que entraban a través de mi persiana. Estaba cansada. Tenía mucho sueño. Me levanté pero me tuve que sentar de nuevo en la cama. Me dolía la cabeza, estaba un poco mareada. Alice también se despertó y me miró, viendo como yo me ponía la mano en la frente.
-¿Estás bien? -Me preguntó.
-Sí, creo.
-Tienes mala cara. Y aún es pronto. Duérmete.
-Como usted mande, pequeñaja. -Reimos.
Volví a tumbarme en la cama, cerrando los ojos y durmiéndome a los pocos segundos.
*-*-*-*-*-*-*-*-*
Algo me estaba dando toquecitos en el hombro. Abrí los ojos y vi a Alice, junto a Marta e Inés. Las tres cruzaron miradas y sonrieron. Alice me miró preocupada.
-Marta dijo que habías muerto. -Dijo Alice riendo.
-Tú a esta no la hagas caso. -Reí. Me levanté de la cama, poniéndome en pie. -Me observáis mientras duermo, ¿eh? -Reímos.
Las tres salieron de la habitación. Me dirigí al armario, sin antes ponerme la mano en la cabeza, para comprobar si tenía fiebre. Me puse esto: Bajé a desayunar. Las chicas no paraban de hablar de One Direction. Genial, después de haber dormido fatal, nada me hace más ilusión que oirlas hablar de Harry. Intenté desayunar lo más rápido posible para subir de nuevo a mi habitación. No tenía ganas de nada. Mi móvil sonó: mi madre. Lo cogí y me senté en mi cama.
*Conversación telefónica*.
Yo: Hola, mamá.
M: Hola, cielo. ¿Qué tal todo por allí? Te iba a llamar ayer, pero tuve que llevar a tu hermano al entrenamiento y se me pasó.
Yo: No te preocupes, mamá. Aquí muy bien, sí. Pero os echo de menos. -Sonreí.
M: Oh, cariño. Y nosotros a ti.
Yo: -Sonreí.- Seguro que no te crees a quien he conocido.
M: Creo que me hago una idea.
Yo: ¿Cómo? ¿Qué?
M: -Suspiró.- Esta mañana, al ir a comprar, vi una revista... ¿Desde cuando sales con Harry Styles? ¿Por qué no me dijiste nada?
Yo: ¡No! -Abrí la boca y los ojos exageradamente.- No, mamá. Yo no... Buah. Debieron ser aquellas Directioners. Sí, seguro que nos hicieron alguna foto...
M: No entiendo que me estás diciendo... ¿Que pasó?
Yo: Mamá, luego te llamo. Ahora tengo que hacer algo...
M: Adiós...
*Fin de la conversación*.
Mierda, mierda, mierda. No. Seguro que no era yo. Mi madre se debió de confundir. ¿O no? ¿Y si era yo? Seguro que ellas me hicieron una foto mientras estaba en el parque con Harry, o cuando corrimos... Suspiré y me senté. A los pocos segundos me levanté. ¿Por qué quedarme aquí si puedo comprobarlo? Bajé corriendo a la tienda de la esquina. Cogí una revista y hojeé sus páginas. "¿Puede ser ella la nueva novia del más pequeño de 1D?" Sí, mierda. Aquella frase... Mordí mi labio nerviosa. Tenía que hablar con Harry. Subí de nuevo a casa, cogí mi móvil y bajé, encontrándome con Inés y Marta por el pasillo.
-¿Donde vas?
-Chicas, ahora no. Os lo contaré todo cuando vuelva. -Hice una pausa ante sus atentas miradas.- Por favor...
-Como quieras.
No contesté. Simplemente las sonreí y salí de allí rápido.
*-*-*-*-*-*
-¿¡¿Se puede saber que es esto?!?
 Harry abrió la puerta de su casa, asombrado al verme. Hizo un gesto con las manos, invitándome a pasar. Entré dentro y le miré enfadada. El esbozó una sonrisa divertida, haciéndome cabrear más.
-¡Di! -Insistí.
-¿Que te diga qué? Eso es simplemente una tontería.
-¿¡¿Una tontería?!? ¿Sabes como mierda se ponen tus fans cuando hay rumores como estos? -Harry pasó una mano por mi espalda, sin dejar de sonreír. Hizo que me sentase en el sofá.
-Tranquila. Desmentiré todo. Tu y yo no somos nada. Nunca lo seremos, ¿no? -Miré al suelo.
-Harry, entiéndeme. Voy a ser odiada por millones de chicas...
-¿Y si en vez de fijarte en eso te fijas en lo guapa que sales a mi lado? -Reí.
-Simplemente eres tonto.
-Lo sé. No te preocupes. Solo somos amigos.
-Las Directioners odian a tus amigas.
-¿Y eso va a hacer que dejes de hablarme?
-No... Supongo. -Sonreí.
-Pues ya está.
Mordí mi labio nerviosa. Harry se acercó lentamente a mí. Yo miraba sus ojos. Estábamos cada vez más cerca. Él sonrió. Nuestros labios chocaron. Al rato, nuestras lenguas bailaban entre ellas. Harry acariciaba mi mejilla con su mano, acercándome más a él. Yo quería separarme, irme y no volver a saber nada de él. Pero por otra parte quería que aquello no acabase nunca. Al separarnos, él miraba tiernamente mis ojos. Sonreí nerviosa.
-Esto no...
-Admite que te ha gustado.
-No pienso admitir algo que no es verdad.
Harry se levantó, poniéndose encima mía y sujetando mis brazos con su mano. Con la otra empezó a hacerme cosquillas. Logré soltarme de su agarre y traté de empujarle, pero no funcionó.
-¡Sí! -Grité.
-¿Si qué?
-¡Si me ha gustado el beso! -Dije sin dejar de reír.
-Eh, eso está mejor. -Se levanto de encima mía y me senté a su lado, riendo.
-Lo sé, Harry.
-¿Entonces? -Me preguntó clavando sus ojos en los míos.
-Sí, me gustas, y eres un tío genial, pero...
-Siempre hay un pero. -Suspiró, haciendo una mueca de disgusto.
-Pero no puedo. No quiero que montones de chicas me insulten sin conocerme. No quiero volver a salir en una revista, ni que pase lo de ayer. No quiero, Harry.
-Ya...
-Entiéndeme. Es que yo no...
-Bueno, pues... Que te vaya bien con tu novio en España, ¿no?
-¿Cómo sabes que es mentira? -Reí.
-Soy demasiado listo, ¿no crees?
-Adivino, Inés te llamó para decirte que era coña, ¿sí?
-Ehehehehe, sí.
Reímos. Al rato nos miramos incómodos. Yo jugaba con un mechón de mi negro y rizado pelo, mientras él mordía su labio. Empecé a mirar a todos lados, sin saber que hacer o decir.
-¿Qué te pasa? -Dijo rompiendo el silencio.
-Esto es... incómodo.
-A mí me gusta.
Sonreí nerviosa. Sonó mi móvil a los dos segundos. Salí del salón para cogerlo. A los tres minutos aproximádamente volví.
-Inés me dijo que me debería ir ya...
-Te llevo.
-No, Harry...
-He dicho que te llevo. ¿Sí? -Asentí.
Salimos de allí y subimos al coche de Harry. Me senté delante a su lado. Mientras conducía, lanzaba miradas extrañas hacia mí. No sé que significaban. Era entre aprecio y posesión. Como si fuese suya. No. No lo iba a ser. El coche paró en frente de mi casa.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Capítulo 10

Acercó sus labios hasta rozar los míos. Nada nuevo aún; por esto ya pasamos antes. Miré sus ojos verdes. Sus perfectos ojos verdes. Sus labios tenían una sonrisa dibujada. Sonreí. Nuestros labios chocaron, nos besamos. Harry pasó su mano, acariciando mi mejilla, hasta llegar a mi nuca. Su mano agarraba parte de mi pelo, haciendo que este no me tapase la cara. Me aparté de Harry, necesitaba aire.
-¿Qué? -Preguntó.
-¿Tú no necesitabas aire o que?
-No. -Contestó serio.
-Claro, me lo estabas quitando a mí...
Reímos. Harry se levantó y me tendió sus brazos. Me agarré a ellos y el tiró, haciéndome levantar y acercándome a él. Sonreí en un suspiro.
-Me gustas. -Me dijo.- Desde el primer momento, desde que nos chocamos en el avión. -Sonreí sin darle una respuesta.- ¿No me vas a contestar?
-Yo... -Reí nerviosa y me aparté de él. -Yo no...
-Lo sé, no te gusto.
-No, no es eso, Harry... Es que yo tengo novio en España y... -Mordí mi labio por dentro, nerviosa.
-¿¡¿Y por qué mierda no me has dicho nada antes?!? ¡Te habría dejado en paz!
-Harry, yo no pensaba que...
-Tienes novio. Claro. ¿Por que una chica tan maravillosa como tú no iba a tener novio? -Me gritó. Luego hizo una pausa y volvió a hablar, más calmado.- Deberías habérmelo dicho antes de que empezase a quererte. Ahora me voy. No salgas detrás mía si no quieres que las fans hagan nada. -Dijo fríamente.- Adiós.
Harry me dejó allí sola, completamente confusa. Tantas cosas en tan poco tiempo... Y encima le había dicho que tenía novio cuando él ha sido el primer chico interesado en mí. Sí, no había tenido mucha suerte con los tíos, pero... Pero ese es otro tema. Cogí mi bolso y salí de allí. Harry salió hace rato, así que pensé que ya no había 'peligro'. Pero las Directioners seguían en la entrada chillando. Salí como pude entre empujones y codazos. Por poco me aplastan.
*-*-*-*-*-*-*-*
Monté en un autobús que me dejó cerca de casa. Entré y fui hasta el salón. Me senté en el sofá y puse la tele. Marta e Inés se sentaron a mi lado.
-¿Que tal?
-Bien. -Contesté sin mirarlas.
-No lo parece. -Dijo Inés.
-Pues lo estoy. ¿Tu no te ibas con Zayn?
-Es verdad... Pero creo que me tendré que maquillar un poco más y tal... -Marta se levantó y subió al baño.
-Vale, muy bien. Sabes que a Marta la puedes distraer perfectamente. A mí no. ¿Que ha pasado? -Suspiré. En momentos así odio a Inés. Sabe que siempre acabo contándole todo.
-Me encontré con Harry.
-¿Que tiene eso de malo?
-Le gusto.
-¿Qué? ¿Le gustas a Harry Edward Styles Cox y estás mal por eso? No te entiendo.
-Esta mañana descubrí que me moría por besarle. Al encontrármele hoy nos empezaron a perseguir un montón de Directioners. Nos metimos en un hotel y nos encerramos en el armario de la limpieza. -Inés escuchaba atenta, con expresión interrogante. Hice una pausa.
-Y, ¿qué paso? ¿Que hicisteis?
-Harry me besó.
-Madre mia, madre mia. -Inés se abanicaba con las manos.- ¡Harry te ha besado! ¡Aaaaaah! -Gritó y la miré enfadada. Se calló.- Yo sigo sin entenderlo. ¿Eso es por lo que estás mal?
-No, tía. El beso fue perfectamente perfecto. Pero yo estaba nerviosa. Le dije que tenía novio y...
-¿¡¿Que hiciste qué?!? ¡Eres la tía más boba del mundo!
-Gracias, creo. -Le dije.- Pero eso ya lo sabía. -Suspiré.- ¿Crees que volverá a hablarme?
-¿Hablarte? Sí, supongo. Pero entiende que diciéndole eso le has destrozado.
-Ya, Inés pero... -Me callé al ver a Marta bajar por las escaleras.
-Yo me voy ya. -Nos sonrió.- Adiós, amores.- Nos dijo adiós con la mano y se fue. Miré a Inés.
-¿Pero qué? -Me dijo.
-Yo no quería que el estuviese así...
-Lo sé. -Me abrazó.- Pero ya está hecho, no pasa nada, ¿vale? Todavía puedes decirle que no tienes novio...
-No. No le pienso decir eso.
-Te complicas la vida, Miriam... -Suspiró.
*-*-*-*-*-*-*-*-*
Marta colocó por enésima vez su pelo antes de entrar en la cafetería. Zayn estaba sentado en una de las mesas. Marta dio un suspiro, más para ella misma y se dirigió a la mesa en la que estaba sentado Zayn.
-Hola... -Dijo él alzando la vista.- Estas preciosa. -Soltó una risilla.
-¿Y cuando no lo estoy? -Ambos rieron.- Bueno... pues... ¿Que hacemos aquí?
-Es que yo... Em... Yo... Tenía algo que decirte... Verás. -Suspiró.- He notado que eres bastante directa y sabes de esto. Me gusta una chica. -Dijo Zayn nervioso.
-Ajá.
-No sé como decírselo.
-¿Ella te conoce? Es decir, en persona.
-Sí.
-¿Desde hace mucho?
-No. -Zayn miró sus manos.
-Bien, entiendo.
Ambos se quedaron en silencio, sonriendo. Se les veía nerviosos. Marta jugaba con sus mechones rubios mientras Zayn no paraba de mover sus manos.
-¿Quién es? -Rompió el silencio Marta.
-¿Eh?
-La chica. ¿Quién es la afortunada? -Rieron.
-Pues... -Zayn no continuó aquella frase.
-¿Pues? -Marta insistió.
-Pues que no te lo pienso decir. -Zayn sonrió.
-Ah, muy bien. ¡Me pides ayuda y luego no me dices quien es!
-Tú todavía no me has dicho como decírselo. -Replicó él.
-Si me dijeses quien es, podría ayudarte.
-Pues no me ayudes.
-Pues vale.
-Pues muy bien. -Rieron.
*-*-*-*-*-*-*-*
Marta llegó a casa. Yo estaba en su habitación con Inés. Ella pintaba en el caballete de Jane y yo la observaba. No tenía nada mejor que hacer...
-Mirad que aburridas estáis sin mí. -Dijo Marta sentándose a mi lado.
-No te creas. -Dijo Inés.
-Solo hay que ver la cara de Miriam. -Ambas me miraron y reímos.
-Con mi cara no, ¿eh?
-¿Qué tal con Zayn? -Preguntó Inés sin dejar de pintar.
-Mal. -Marta suspiró.- ¡Le gusta alguien!
-¿Y si ese alguien fueses tú? -Yo jamás...
-Yo le gusto a Harry. ¿Por que no le puedes gustar tú a Zayn?
-¡Zayn no me querrá nunca! Espera. ¿Acabas de admitir que le gustas a Harry? ¿Que ha pasado?
Le conté a Marta lo que me había pasado durante aquel día. Ella cambiaba de cara cada dos por tres. Reía, se extrañaba... Hasta que terminé.
-¿¡¿Que le dijiste qué?!? ¿¡¿Cómo?!? ¿¡¿Por qué?!?
-Por que no quiero decirle que me gusta.
-A ver. A ti te gusta Harry. Tú le gustas a él. Pero no estáis juntos porque tú eres idiota.
-Gracias a ti también.
-Osea, ¿es mejor decirle a un chico, que claramente se puere por ti y tu por él, que tienes novio, a tragarte el orgullo y decirle que le quieres?
-Tampoco ha sido para tanto. Solo una pequeña mentirijilla... Pero él es Harry Styles. ¡Puede tener a las chicas que quiera!
-Si te quiere a ti, es por algo. -Dijo Inés volviéndose.
-O al menos te ha querido. Porque como puede tener las chicas que quiera, seguro que busca a alguien que sea capaz de decirle "Te quiero".
-¿Te das cuenta de lo que has hecho? -Preguntó Inés.
-No le pienso decir que no tengo novio. Y menos que le quiero.
-Tú y tu puto orgullo. -Bufó Marta.
-Puede que sea el chicho por el que tanto tiempo has estado esperando. Él ha sido el único capaz de hacerte sentir algo, ¿no? Y tú como una boba le dices eso...
-Bueno, ¡ya está!
Me levanté de aquella cama y me fui a mi habitación, dando un portazo. Me tumbé en mi cama. Me quedé dormida al poco rato. Aquella noche no cené. Estas dos han hecho que se me quite el poco hambre que tenía. Aunque a lo mejor no han sido ellas. A lo mejor tienen razón y soy la mayor gilipollas que existe. Lo que le dije a Harry solo ha sido una pequeña bobada, ¿no?

viernes, 13 de septiembre de 2013

Capítulo 9

-¿Eh? ¿Dormir? -Pregunté.
-¡Claro, encantadas! -Dijo Marta.
-Harry... No las hagas nada, ¿eh? -Dijo Niall con una sonrisa.
-¡Vosotros tambien os quedais! -Dijo Ines. -Porfi...
-Venga, va. -Zayn sonrió. Subimos las escaleras y Harry nos dijo donde íbamos a dormir aquella noche. Llegamos a la habitación de invitados.
-Aquí dormiran... Inés y Niall.
-Jajajaja, espera, ¿qué? ¿En serio? ¿Yo? ¿Dormir con Niall?
Inés dio un pequeño salto, se abalanzó sobre Niall y le abrazó. Niall paso sus manos alrededor de ella, mirándonos a los demás con cara de 'quitádmela de encima'. La otra no le soltaba.
-Esto empieza a ser un pelín... Incómodo... -Dijo él.
-No, para nada... Oh, mierda, perdona. -Inés se separó.- Jeje, lo siento.
-Nada, tranquila. Solo que casi me ahogas y me empezó a faltar el aire; ya sabes, nada grave.
Reímos e Inés jugó con un mechón de su pelo, acabando por ponerlo detrás de su oreja. Harry abrió la puerta de su habitación y cogió mi brazo, tirando de mí fuertemente hacia delante.
-Y aquí dormiremos nosotros.
-¿Contigo?
-¡Claro!
Harry cerró la puerta de golpe dejando a los demás desconcertados en el pasillo. Se sentó en la cama y le dio golpecitos, indicando que me sentase con él. Suspiré y me senté a su lado.
-Harry, ¿por que tengo que dormir contigo?
-Porque estás en mi casa, ¿te parece poco? -Reí.
-Son ellas las que quieren quedarse aquí.
-Y tú eres su amiga buena que no dejará que nos violen, ¿vale?
-¿Y con que dormiré?
-Te dejo una camisa mía, tranquila. -Sonrió.
 -Ya; vale... -Sonreí. Harry fue al armario y me tendió una camisa suya.- ¿Donde está el baño?
-No voy a mirar, vístete aquí.
-Sin ofender, no me fío.
-Haces bien en no fiarte. -Se moridó el labio.- Segunda puerta a la derecha.
-Gracias.
Salí de la habitación. Aquello mismo me dio miedo. Entré en el baño y me puse la camisa de Harry. Dios, ¿me había dado la camiseta más corta que tenía o qué? Salí por el pasillo corriendo, intentando evitar que alguno de los chicos me viese. Llegué a la habitación de Harry y cerré la puerta de golpe. El reía mientras me miraba de arriba a abajo.
-¿Tu eres tonto o naciste así?
 -¡Si estas muy mona!
-¿No tenías camisetas más largas?
-Sí, muchas... Total, es para dormir, ¿no?
Resoplé. Abrí la cama de Harry y me tumbé. El me miraba sonriendo. Se tumbó a mi lado, a lo que me aparte de él. ¿Que hacía yo aquí?
-Oh, venga. No te engañes, no es tan malo. -Me dijo. -Si yo fuese tú estaría eufórico de dormir con Harry Styles...
-¿Y que le ves de genial a esto?
-Lo genial soy yo. -Reí.
-Claro que sí. Eres el mejor. Ahora déjame dormir.
 Me di la vuelta y cerré los ojos. Él se pegó a mí pasando su brazo por mi cintura. Me giré para mirarle. Sonreía.
-Harry, cariño. Es tarde, quiero dormir ¿va? Gracias, adiós.
-Amargada.
Me soltó y se dio la vuelta, dándome la espalda. Le imité. Marta y Zayn estaban sentados en el sofá.
-Pues habrá que dormir aquí...
-Es sofá cama, tonta. -Dijo Zayn. -Ambos abrieron la cama y se tumbaron.
-Dios, que frío... -Dijo Marta.
 -Anda, ven. -Zayn se acercó a ella y pasó su brazó por el hombro de Marta. Ella sonreía.
-Si no estuviese tan cansada, chillaría. -Ella cerró los ojos y le abrazó. Este sonrió y la dio un beso en la frente. -Explota ovarios. -Dijo ella.
-¿Perdón?
-Que eres demasiado perfecto. No, perfecto es poco.
-Y tu muy mona. -Zayn la miró y ella hizo lo mismo.
-Te adoro. En serio.
Zayn se acercó a ella, pero la muy tonta cerró los ojos y se apolló en su pecho. Mientas, Inés y Niall estaban en la cama de la habitación de invitados. Estaban cada uno en un extremo, casi como Harry y yo. Solo que yo, de tanto separarme, casi voy al suelo... Inés se mordía el labio y miraba de reojo a Niall.
-¿Tu debilidad?
-¿Qué?
-¿Cuál de nosotros es tu debilidad? -Repitió él.
-Eh... Jejeje... Tú...
-¿Yo? -Sí tú. El chico más mono del mundo. La razón de levantarme con una sonrisa siempre. Ya sabes... Tú.
-Oh. Eres tan... -Dijo mientras se le escapaba una sonrisa tonta.- Tan adorable...
-Ya claro. ¡Sobretodo eso!
-Pues claro que lo eres. Y no me digas que no. Recuerda que estás hablando con Niall Horan.
-Leprechaun. -Rió ella. Niall se acercó y comenzó a hacerla cosquillas.
-¡No! ¡Para!
-¡Es esto o comerte! -Inés chilló, pero sin dejar de reír. Niall paró.
-Me has asustado...
-Oh, perdona, duendecillo. -Ella le abrazó. -Me encanta abrazarte.
-Y a mí. -La dio un beso en la mejilla. -¡Vamos a dormir así!
-Oh, madre. ¿Quieres dormir abrazado a mí? ¡Morí de amor! -Rieron.
*-*-*-*-*-*-*
A la mañana siguiente desperté muy cerca de Harry. Nuestras cabezas estaban a muy poco de chocarse. Abrí los ojos y me levanté de golpe, despertándole.
-¿¡¿Qué te pasa?!?
-Na-nada...
-¿Que hora es?
-Pronto, las diez.
-Ogh, vamos a dormir más.
-Venga, va. -Reí.- Pero me debes algo.
-¡Encima que te dejo quedarte en mi casa!
-Me diste esta camisa tan corta, y yo perfectamente podía haberme ido a dormir a casa.
-La camisa te queda genial, enana. Pues haberte ido.
-No me llames enana. No me fui porque...
-Porque en el fondo me quieres. -Se levantó de la cama sonriendo. Estaba en bóxers, negros.
-¡Yo no te quiero! Ni un poquito, ¿eh?
Me levanté. Harry se acercó a mi lentamente, mordiéndo su labio sensualmente. Yo miré hacia el suelo y traté de apartarme, pero el hizo un rápido movimiento agarrándome por la cintura y acercándome a él.
-¿Qué haces?
-Cállate.
Sonrió de nuevo y cogió mis manos. Andó rápido hacia la pared, haciéndome chocar contra ella. Siguió agarrando mis brazos y las pasó por encima de mi cabeza. Con su otra mano acariciaba mi mejilla. Acercó su labios a los míos. Levanté mi cabeza hacia él para intentar besarle. Ahora mismo lo necesitaba. Cerré los ojos y puse mis labios más cerca de los suyos. El me soltó y se separó.
-¿Ves? ¡Te mueres por mí! ¡Te mueres por besarme!
-¡No!
-¿No te has visto?
Le miré mal, cogí mi ropa y salí de su habitación. Fui al baño, me cambie y bajé las escaleras rápido. Los demás estaban en el sofá.
-¡Como dormís! -Dijo Niall .
-Ya, sí. -Dije borde.- Adiós.
Salí de casa de Harry lo más rápido que pude. Andé hasta llegar a un gran parque con una fuente enorme. Me senté en uno de los bancos poniendo mis codos sobre mis rodillas, y mi cabeza sobre mis manos. Yo quise besar a Harry. Fue todo tan rápido. Su mirada, sus labios. Tenía razón. Nadie se resiste al sexy Styles. ¿Sexy? ¿Qué mierda me pasa? Alguien me llamó por detrás.
-¡Miriam! -Me giré y vi a Liam.
-¿¡¿Qué?!? ¿Que mierda quieres? -Grité. Se sentó a mi lado.
-Yo...
-Oh, Liam. Lo siento. Tú no tienes la culpa. -Me abrazó.
-No pasa nada. Ahora cálmate y dime que ha pasado.
-Harry... Se acercó a mi empotrándome contra la pared y sin dejar que me moviese, se acercó a mí y... Y yo como una tonta pensé que me besaría. Hasta yo quería. ¿Viste? Harry nunca estaría con alguien como yo...
-No digas eso. Eres guapa y tienes unos ojos preciosos. Eres simpática, cuando quieres; y a Harry le gustas demasiado.
-Lo dices para hacerme sentir bien, Liam.
-Sabes que no. Venga, vamos con los demás.
-No quiero, Liam. No quiero estar con Harry. No le quiero volver a ver. Quiero irme.
-Pero...
-¡Por favor! -Dije con tono suplicante.
-Vete, anda. Y tranquila.
-Sí.
Sonreí y me levanté del banco a la vez que Liam. Le di dos besos y me marché de aquel parque.
*-*-*-*-*-*
-¿Por que te fuiste? -Marta e Inés entraron en mi habitación.
-Nada. No quería quedarme más.
-Ya claro. -Dijo Inés.- ¿Que paso?
-Chicas, nada. ¿Que tal vosotras con los demás? -Intenté cambiar de tema.
 -Oh, a Niall le encanta abrazarme. -Marta y yo nos miramos cómplicemente.- ¡A mí! ¿Os lo podéis creer? ¡AAAAHHHH!
-Tssss. ¡Calla! -La paré.- ¿Y tú y Zayn?
-Eh, pues... Tía, ¿sabes lo que es dormir al lado del chico más perfecto del mundo? ¡Es tan increíble! -Su móvil sonó.- Uy, un wa de Zayn. Dice que si puedo ir luego a la cafetería de la esquina. Hmmm, sospechoso, sí. ¿Pero quién soy yo para negar eso?
-¿A que hora tienes que llegar?
-A las séis, ¿por?
-Veamos. -Dije.- Son las dos y media... Vete a arreglarte ya o llegarás tarde.
-¡Es verdad! ¡Adiós! -Salió como una bala por la puerta, hacia su habitación.
-Esta es tonta. -Dijo Inés señalando la puerta con el dedo índice.
-Lo sé. ¡Por eso la queremos! -Reímos.
-Yo te dejo que descanses. Sea lo que sea lo que haya pasado en casa de Harry, no te ha debido de gustar. -Ya... -Pero sabes que me lo acabarás contando.
Me guiñó un ojo y sonrió taviesamente. Luego salió por la puerta. Me dejé caer en la cama y cerré los ojos, dando un suspiro a la vez. Cogí el móvil, me puse los cascos y comencé a escuchar música, cantando a la vez.
-Madre mía. -Dijo Marta desde el pasillo.- Ya está cantando.
-Oye, déjala. -Dijo Inés.
-¿No la avisamos para que coma con nosotras?
-Tía, se ve que no tiene ganas de nada. Ya bajará cuando tenga hambre...
-Ya... Oye, y que pendientes crees que me quedan mejor, ¿los negros o los rojos? -Inés pusó una mano sobre su frente.
-Los dos son muy monos.
-¡Con eso no me ayudas! -Rieron.
*-*-*-*-*-*
Bajé a comer. Las chicas me habían dejado la comida preparada. La calenté y me senté en la mesa. Al terminar, decidí ir a darme una vuelta para intentar aclarar mis ideas. Cogí mi bolso, tirado al lado de la puerta y salí. Ya había recorrido un par de manzanas cuando me choqué con alguien, otra vez. Desde que vine a Londres todo son golpes. Sonreí y miré aquel pelo rizado que sobresalía por la capucha de una sudadera que me resultaba conocida. ¿De qué? ¡Mierda! En el avión, cuando me choqué por primera vez con Harry. Me di la vuelta antes de que el me viese e intente caminar lo más rápido que pude. Harry pareció imitarme. Mierda, mierda, mierda. No quiero que me vea después de lo de esta mañana. Quedé demasiado mal delate suya. Traté de andar más rápido pero mis piernas no podían más. Entré por una calle pequeña que conducía a una plaza. Supuse que allí no me encontraría y me senté en un banco a desansar.
-¡Ey! Por fín te paras.
Mierda. Está claro que suponer cosas no es lo mío. Ni eso ni pasar desapercivida.
-Olvidaste tu bolso...
Se acercó a mí y tendió mi bolso. Me miró extrañado y yo agaché la cabeza, intentando que no viese quien soy. Cogí el bolso pero no dije nada.
-¿No me piensas dar las gracias? -Me pareció oir una risa traviesa. Al ver que no respondí siguió hablando. -¿Sabes que te pareces mucho a una chica muy mona que conocí hace poco? Se llama Miriam. -Se sentó a mi lado. -Y como Miriam no me de las gracias por haber recuperado su bolso, me enfadaré. -Ogh, me descubrió. Reí.
-Gracias, Harry.
-¿Por qué tratas de huir de mi?
-Esta mañana...
-¡Oh, eso! No te preocupes. Fue una de mis bobadas. Lo siento, ¿eh? -Un gran chillido se oyó tras nostros.
-¡Ahí está! ¡Es Harry!
-¡Oh, Directioners! ¡Corre!
Harry cogió mi brazo y tiró de mi, haciéndome levantar de un salto. Corrí como pude, detrás de él. Se me había olvidado que él era famoso. Harry paró en seco.
-¡Entremos aquí!
Ambos entramos dentro de un hotel y fuimos hasta la primera puerta que vimos. Entramos y nos encerramos allí. Se oían los gritos de las chicas, cada vez más fuertes. Yo miraba a Harry asustada mientras trataba de respirar. Por un momento dejamos de oír aquellos gritos.
-Eh... ¿Estamos en el armario de las cosas de limpieza?
-No había nada mejor. -Dijo él.- Los del hotel las echarán de aquí.
-Madre de Dios... -Suspiré y me senté en el suelo.
-Tranquila, es normal. Pero no debo salir sin guardaespaldas a la calle... Bueno. Tu y yo estábamos hablando de algo...
-Sí. Perdona por irme así esta mañana...
-Sabes que no pasa nada, yo tuve la culpa. -Se sentó a mi lado.
-Eso lo sé. -Reí. -Pero lo que pasó...
-Oh, venga. Una tontería, nada más.
-¿Por qué lo hiciste?
-Necesitaba saberlo, entiéndelo. Tú... -Hizo una pausa y me miró.- Me vuelves loco. -Abrí los ojos y reí. -¿Qué?
-¿Yo? ¿Te vuelvo loco?
-Claro que sí.
-Apenas nos conocemos...
-¿Que dices? ¿Que importa eso? Se que te quiero.
-Harry, yo...
-Tu calla.
Agachó su cabeza hacia la mia, juntando nuestras frentes. Sonreí y él se mordió el labio.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Capítulo 8

*Llamada telefónica.*
Yo: ¡Hola!
H: Hola, preciosa. A las nueve y media aqui ¿vale?
Yo: Claro que si, pequeño. -Solté una pequeña risita.
H: ¿Pequeño?
Yo: Como lo oyes. Hasta luego, cielo. -Cuelgo.
*Fin de la llamada.*
El tono de Harry al decir aquel "¿pequeño?" reflejaba un nerviosismo claro. Alice me miró y estalló en una carcajada. La enana esta me contagió la risa.
-¿Que me pongo? -Pregunté dejando de reirme.
-Pruébate todo. -Me dijo ella.
-Jajajaja no.
-¡Que si, venga! -Me dijo.
Me acerqué al armario y me probé todos mis vestidos. A mi no me convencía ninguno. Alice me dijo que el que mejor me quedaba era uno blanco con un cinturon marrón.
-¿Este? -Pregunté.
-Yo creo que es el más bonito, y el que mejor te queda... -Dijo ella.
-Gracias. -Sonreí y fui al baño seguida por Alice. -¿Como me pinto?
-¿Y se lo preguntas a una niña de ocho años? -Reímos.
-Pues hala. Un poco de rimel y ya.
Me pinté y salí del baño sonriendo. Alice me miró y asintió satisfecha con la cabeza. Inés salió de la habitación. Llevaba puesto un vestido azul oscuro, muy poco ajustado y unos tacones enormes. Supongo que serían de Marta; Inés no lleva estas cosas... Marta tardó menos de lo que pensábamos. Llevaba un vestido negro sin tirantes y unos tacones igual de altos que los de Inés. Nos despedimos de Alice y de sus padres y salimos por la puerta.
-Buff...
-¿Qué pasa, Inés? -Pregunté.
-No puedo andar con esto. -Contestó.
-Venga, vamos. No es para tanto. -Dijo Marta.
Las miré atónita. Yo llevo manoletinas y soy tan feliz. En fin. Un coche paró en frente de nosotras. Una de las ventanillas bajó y vimos algunos mechones rubios y unos ojos azules divertidos.
-¿Subís? -Preguntó Niall.
-¡Mi ángel! -Inés miró al cielo y sonrió.
Las tres entramos en el coche. Harry iba detrás sentado. Marta se sentó en un lateral del asiento trasero, obligándome a sentarme al lado de 'mi pequeño'. Inés iba delante con Niall.
-Díos mío. ¡Gracias! -Dijo ella.
-¿Por? -Preguntó Niall.
-¿Tú me ves andando con esto hasta casa de Harry? -Niall rió y negó con la cabeza sin dejar de mirar la carretera.
-Estas muy mona. -Me dijo Harry dándome un codazo en el brazo.- Por cierto, ¿a qué vino aquello de "pequeño"?
-Gracias. -Reí.- Era para ver como reaccionabas.
-En el fondo se muere por ti. -Dijo Marta, como siempre, metiéndose en la conversación. Harry sonrió.
-Yo no...
-Solo hay que verla. Ella no se arregla así aunque sea una fiesta.
-¡Marta, cállate! -Le dije.
-No discuitáis. Ni siquiera Miriam es capaz de resistirse al sexy Styles.
-Eh... Ugh. -Reí.
*-*-*-*-*-*-*
Llegamos de nuevo a la gran casa de Harry. Los cinco salimos del coche y fuimos hacia la puerta. Entramos dentro y vimos a Zayn, Louis, Liam y un montón de gente más. Las chicas y yo sonreimos.
-Pasad, vamos. -Dijo Harry empujando levemente mi espalda hacia delante.
-¡Hi! -Liam nos dio dos besos a cada una.
-Hola. -Le sonreí.- Cuanta gente...
-Tranquila, no te van a comer. Bueno, quizá Niall sí. -Reímos.
 -Mas le vale que no.
-¿Y que le harás, enana?
-Que manía: enana, pequeña... ¡Apenas me lleváis un año! -Liam soltó una risa.
-Eres bajita...
-Y tu tonto. -Reí.
-¿Bailas, enana? -Me dijo.
-Agh, sí.
Agarré su mano y me llevó al patio, donde había aún más gente. Miré a todos lados, nerviosa. Seguro que Inés y Marta sabían quienes eran aquellos. Liam siguió andando hasta una esquina del patio. Comenzó a bailar, bastante raro, a lo que yo no pude evitar mirar al suelo y reír.
-¿Qué pasa? -Preguntó él.
-Puff... Nada... -Reí.
-Pues deja de reírte y baila conmigo.
-Sí, sí. -Empecé a bailar de la misma manera en que bailaba Liam; eso sí, sin dejar de reírme. Inés se nos acercó, cogida de la mano de Niall.
-¿Qué se supone que hacéis? -Preguntó.
-Bailar. -Dijo Liam riendo.
-A nuestra manera. -Añadí yo.
-Luego dicen que soy yo el que baila mal... -Niall suspiró riendo.
-Cuidado, Horan. -Dijo Liam riendo.
-Se os ve muy monos juntos. -Le dije a Inés y Niall. Ella miró su mano, que seguía sujeta a la de Niall.
-¿Verdad que sí? -Añadió Liam. Harry se acercó a nosotros, abrazándome por detrás.
-¿Que haces? -Le dije intentando separarme.
-Abrazarte. Creo que está claro. -Hundió su cabeza entre mi cuello y mi hombro. Miré a Inés.
-Déjame, Harry.
-No.
-Sí.
-No.
-Déjala, anda. -Dijo Liam. Harry me soltó.
-¿Bailas? -Me dijo.
-Ya estoy bailando con él. -Le di la espalda y me crucé de brazos.
-Muy bien. -Harry pronunció aquellas palabras secamente y se marchó.
-Miriam, yo creo que... -Dijo Inés.
-Tu crees que le gusto, lo sé. Y yo creo que no, ya está.
-No es la única que lo cree. -Dijo Liam.
Niall tiró del brazo de Inés acercándole más a él. Ella le miró y se sonrojó.
-Es increíble. -Dijo.
-¿El qué? -Preguntó él.
-Tú. Los chicos. Todo.
Niall se mordió su labio inferior. Comenzó a sonar una lenta. Cogió a Inés de la cintura y la pegó más a él. Ella sonreía enbobada mirando sus ojos azules. Pasó sus brazos alrededor del cuello de Niall. Yo rodeé con mis brazos a Liam y sonreí midando a Inés. Esta no dejaba de mirar los ojos de Niall. Los cuatro bailamos con la música.
-Tsss. -Le dije a Liam.- ¿Has visto como se miran?
-Si, son tan monos. Es raro ver a Inés sin gritar. -Dijo.
-Déjala que disfrute. -Reí.
-Tus ojos... -Murmuró Inés.
-¿Qué les pasa? -Preguntó Niall.
-Eh... Oh... Nada. Son... Preciosos.
-Gracias. -Niall se acercó y le dio un beso en la mejilla.
-Oh, dios mio. M-me has da-dado un beso en la me-mejilla...
-Sí, pero no chilles, porfa. -Dijo él poniendo sus manos en los hombros de Inés.
-N-no chillaré. -Inés esbozó una gran sonrisa.
*-*-*-*-*-*-*
La fiesta teminó y ya solo estábamos Inés, Marta, los chicos y yo.
-¿Os ayudamos a recoger? -Pregunté.
-No hace falta. -Dijo Louis.- Iros a casa, es tarde.
-No nos importa. Es lo mínimo que podíamos hacer. -Dijo Marta.
Recogimos los vasos y platos con comida, limpiamos un poco por encima el suelo...
-Bueno, pues... Muchas gracias chicas. -Dijo Zayn.
-¿Os quedais a dormir? -Harry puso una mirada demasiado juguetona al Decir aquello... Raro.