domingo, 1 de septiembre de 2013

Capítulo 5

Los tres chicos entraron al salón y nos sonrieron. El rubio se sentó en el sofá.
-¿Tú eres la "amiga" de Harry? -Me preguntó.
-Eh... Supongo. -Reí.
-Entonces estas dos preciosidades son tus amigas. -Miró a Inés.- ¿Qué le pasa?
-Que te ha visto.- Dijo Marta riendo.
Él se acercó a ella y le pasó su mano delante de los ojos. Inés seguía boquiabierta, sin dejar de mirarle. En verdad, daba miedo.
-Inés, cariño. Despierta. -Le dije.- Pareces tontita. -Reí.
Ella se sonrojó y miró a Niall. No dijo nada y se sentó en el sofá. Ya, rarita. Reí.
-Ni-ni-ni-ni-ni-ni... -Repetía.
-Sí, Niall. -Dijo él sonriendo.
-Niall me ha hablado, niall me ha hablado... ¡Niall me ha hablado! -Gritó ella y se puso ha saltar por todo el salón. Se acercó a mí poniendo sus manos en mis hombros.
-¿Lo has visto? ¡Niall me ha hablado! ¡Ahhhhhhhhhh! -Gritó y siguió saltando.
-Estoy por pegarla dos ostias. -Dije riendo.
-Cuanto la quieres, ¿no? -Río Harry.
-Odio que se ponga así... -Suspiré. El me miró y se acercó.
-Bueno, siéntate, ¿no? -Me dijo y me senté junto a él en uno de los sofás.
Inés corría por todo el salón mientras los chicos, Marta y yo la mirábamos. Daba miedo; mucho miedo. A la vez que corría pegaba chillidos ensordecedores. Niall decidió levantarse, riéndose al ver su cara cuando se acercó a ella.
-Deberías parar de chillar, te va a dar algo. -Le dijo.
Ella paró en seco y le miró sonriendo. Suspiró y se acercó a nosotros, con una mirada tímida.
-Eh... perdón por ponerme así. -Nos dijo mirando al suelo.
-No eres la única. -Dijo Marta bebiendo otro sorbo de agua.
-Es que... Dios. Tener a los chicos más perfectos del mundo aquí, en la misma habitación... En casa de Harry... ¿Estoy soñando?
-No, estás despierta. -Dijo Louis mirando hacia la puerta donde seguía Alice. -Ven aquí, peque. -Le dijo sonriendo.
Alice se acercó sonrojada, mirándonos a mí, a Marta y a Inés. Fue hacia donde Louis y le sonrió. El la sentó encima suya.
-¿Como te llamas? -Sonrió.
-A-Alice... -Se puso más roja aún.- Wow, estoy sentada encima de mi ídolo.
-Oh, por favor. No chilles tu también. -Dijo Louis. Todos reímos.
-Esto es genial... Cuando se lo cuente a mis amigas no se lo van a creer... -Dijo Alice, con un gran brillo en los ojos.
-¿Comemos ya? -Dijo Niall.- Tengo hambre.
-¡Tu siempre tienes hambre! -Dijo Liam riendo.
-Habló el que ha visto Toy Story más de mil veces... -Contestó Niall.
-Bueno, es distinto... -Liam miró al suelo sonrojado. Todos reímos.
Louis, Liam y Niall fueron a la cocina a sacar los platos y terminar de preparar la comida, por lo que parecía, ya hecha.
-Me gusta tu camiseta, Miriam. -Me dijo Harry. -Lo normal es aburrido. -Sonrió leyéndola.
-Sí, mola bastante. -Le guiñé un ojo.
-No es solo la camiseta lo que a Harry le gusta... -Murmuró Zayn, a lo que Marta e Inés rieron.
Ambos nos sonrojamos. Harry miró hacia mí sonriendo. Yo evité su mirada y la dirigí hacia Marta. Ella reía, pero aún así me indicaba a Harry con los ojos. Yo le lancé una mirada tipo "sácame de esto". Ella hizo como si nada y miró a Zayn. Oh, que buena persona es... Suspiré y miré a Harry sonriendo. Menos mal que los demás entraron con la comida. Nos sentamos en la mesa. Los chicos hablaban sobre su vida. Según lo que decían, se les notaba que amaban a las Directioners. Claro, gracias a su apoyo estaban ahí. Yo estaba sentada en frente de Harry, que de vez en cuando me lanzaba algunas miradas. Otras veces se mordía el labio. Dios, a saber en que pensaba... El debió de estirar sus piernas, haciendo que chocasen con las mías. Le miré y le sonreí. Nos quedamos un rato sin comer, mirándonos entre nosotros. Los chicos se callaron y nos observaban atentamente, riéndose. La voz de Marta me devolvió a la Tierra.
-Ey, Miriam... ¿Estás bien?
-Eh... Sí, sí. -Sonreí y miré hacia Harry.
Terminamos de comer y ayudamos a los chicos a lavar los platos. Nos sentamos en el sofá todos.
-¿Qué tal estaba la comida? -Preguntó Liam.
-Buah, genial. -Dijo Inés sonriendo.
-¿Os apetece ver una película? -Nos preguntó Zayn.
-¡Sí, sí, sí, sí! -Dijo Marta mirándole. Todos la miramos y reímos, a lo que ella se cruzó de brazos y sacó la lengua.
-Que sea de miedo. -Dijo Harry guiñándome un ojo.
Cogió la peli, la puso en la gran televisión y se sentó junto a mí en el sofá. Marta me dio un codazo y se empezó a reír. Me echó una mirada divertida, pero rara.
-¿Qué? -Le pregunté.
-Creo que le gustas. -Me dijo al oído.
-¿QUÉ? ¿A HARRY? Oh, vamos... No inventes. -Susurré.
-Bueno, tú di lo que quieras...
-No digo lo que quiero, digo la pura verdad. ¿Cómo una chica como yo puede gustarle a un chico como él?
-Bueno, pues tal vez porque eres maja, sencilla, divertida, guapa...
-Ey, ey. Deja de mentir, ¡ya! -Sonreí.
-Bueno... Vamos a ver la peli, que quiero abrazar a Zayn.
-¿Abrazar a Zayn? -Pregunté.
-¡Claro! Lo típico de las pelis de miedo es abrazar a alguien... -Suspiró.- Se ve que esto no es lo tuyo, Miriam. -Soltó una risa. Los chicos nos miraron e hicimos como si la cosa no fuera con nosotras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario