domingo, 22 de diciembre de 2013

Capítulo 13.

Zayn había dejado la puerta lo suficientemente abierta para poder ver como se cambiaba. Marta asomó la cabeza por el espacio que había. Sí, Zayn estaba sin camiseta. Marta le había visto ya un millón de veces sin ella en fotos, pero aún así sigue emocionándose. Esta soltó una risita que Zayn logró escuchar. Se giró hacia la puerta y la miró extrañado. Marta pasó a un tono de mejillas rojizo.
-¿Que haces? -Dijo riendo.
-Eh... nada. Pasaba por aqui...
-Ya. -Zayn abrió la puerta.- Pues pasa.
-Eh... no, ya bajaba otra vez...
-No, no. Pasa. -Dijo él sonriendo. Marta entró en la habiración de Zayn y se sentó en la cama, todavía sin hacer.- Si no te importa, voy a ducharme. Y esta vez, por favor, no entres a mirar.
-Tsss, por favor. Tampoco tenía taaaanto interés en verte cambiándote... -Dijo nerviosa. Zayn se acercó a ella hasta el punto de juntar sus frentes, quedando así a pocos centímetros.
-¿Segura? -Este sonrió maliciosamente.
-S-sí. -Marta le miraba atenta.
-Bien. -Zayn se despegó de ella.- Baja con Miriam si quieres. Está ahí abajo sola.
-Va-vale.
Zayn entró dentro del baño dejando a Marta completamente confundida. Oh, habían estado a pocos centímetros; muy pocos. Marta cogió la almohada de la cama de Zayn y se la puso en la cara. Emezó a patalear en la cama y a reprimir gritos gracias a la almohada. Cuando se tranquilizó, se miró al espejo de Zayn. Su pelo estaba completamente mal. Tuvo que volver a hacerse la coleta. Luego sonrió, como burlándose de ella misma y bajó de nuevo al salón.
-Jaii.- Dije.- ¿Qué tal ahí arriba? ¿Algo interesante?
-No... nada. ¿Tú has vuelto a hablar con Harry?
-Sí, me ha dicho que se pasaba por casa de Zayn un rato. Había quedado con él ayer...
-Ay. Que mono.
-¿Por?
-Porque viene por ti, tonta. -Me dijo mientras me daba un codazo en el brazo.
-Ay, pesá, calla. -Llamaron al timbre y me levante para abrir.- ¡Voy yop!
-Hola, preciosa. -Dijo Harry desde el otro lado de la puerta.- ¿Me dejas pasar?
-No. -Sonreí. El empezó a hacer pucheros y a poner cara de cachorrito. -Anda, idioto. Pasa. -Sonreí.
-¡Weeee! -Entró dentro y se sentó con nosotras en el sofá. Zayn bajaba por las escaleras ya vestido.
-Harry, amigo. ¿Qué haces aquí?
-Me aburría y vine a molestar un rato.
-Que majo. -Dijo Marta.
-Sí. -Zayn se sentó al lado de esta pasando su brazo por su hombro.
-¿Qué se supone que haces? -Preguntó Marta.
-Yo nada, ¿por?
-Buah, Zayn. -Marta se levantó y se sentó a mi lado, mientras Zayn la miraba confuso.
-¿Os parece si vamos a comer a Nando's?
-Oh, no. Niall nos mataría si no vamos con él.
-Nah, nunca se lo diremos. Será nuestro pequeño secreto de grupo. -Dijo Harry antes de que todos estallaramos en risas.
-Bueno, pues vamos.
-¿Y nosotras vestidas así? -Dijo Marta.
-¿Podemos pasar por nuestra casa para cambiarnos? -Pregunté.
-Como quiera mi princesa. -Dijo Harry y me miró. Le sonreí levemente y todos nos pusimos a caminar.
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Al llegar a nuestra casa, Marta ocupó el baño de abajo mientras yo utilizaba el de la planta superior. Zayn y Harry esperaban en mi habitación, mientras veían la televisión. Terminé de ducharme cuando me di cuenta que no había cogido la ropa. Bien, genial, perfecto. Tendría que salir a mi habitación envuelta en una toalla hasta el armario. Aish, bien. Por suerte, al salir, Marta estaba con ellos. Se acercó a darme la ropa y pude entrar de nuevo en el baño. Al salir, sonreí a los tres y les hice un gesto, como de que ya estaba lista. Se levantaron de mi cama y apagaron la tele. Salimos de casa y fuimos al Nando's a comer. Cuando ya estabamos comiendo, Harry no paraba de lanzarme miradas incómodas. Yo intentaba evitarlas. Hubo un momento en el que ya no podía más y tuve que levantarme e ir al baño. Me mojé un poco la cara y me puse brillo de labios. Me hice una coleta alta dejando caer mis rizos sobre mis hombros. La puerta del baño se abrió justo cuando estuve apunto de salir.
-¿Qué haces aquí?
-Pregunté al ver a Harry.
-Te echaba de menos en la mesa.
-Tu eres mu tonto.
-Pero soy tu tonto y me quieres.
-No.
-Sí. -Sus ojos me miraron de arriba a abajo. Comenzó a acercarse a mí, haciéndome chocar con la pared. Aprovechó esto para cogerme las muñecas, alzando mis brazos por encima de la cabeza. Juntó nuestras frentes y sonrió maliciosamente. -Sí me quieres. Lo sé. Solo hay que ver lo roja que estás ahora mismo. -Pasó su mano izquierda por una de mis mejillas. Rozó mis labios y luego posó su mano por mi espalda.
-¿Qué se le va a hacer? -Pregunté. -Si no te quiero, no te quie...
-Me quieres. Lo sabes. Lo sé. Lo saben. Juntó sus labios con los míos mientras me besaba cálida y tiernamente. Su mano recorría mi cadera. Cuando se separó de mí, se mordió el labio. -Ahora si me quieres, ¿verdad?
-¿Me sueltas ya o qué? -Harry soltó mis muñecas. Volvió a mirarme esperando una respuesta, le miré y fui a la mesa a sentarme. Me senté al lado de Marta y cuando Harry llegó se sentó a mi lado. Terminamos de comer entre risas y bromas y fuimos a dar un paseo. Harry y Zayn se hacían fotos con algunas fans. A Marta no parecía importarle; a mi sí. No es que Harry y yo seamos nada, pero ver a tantas chicas a su alrededor... irrita un pelín. Fuimos a una heladería sobre las cinco y media de la tarde. Zayn nos invitó a todos a helados de chocolate. A las seis y media estábamos en su casa otra vez. Estábamos aburridos así que nos sentamos a ver la tele. Marta se apoyó sobre el hombro de Zayn, tumbándose en un sofá. Zayn comenzó a jugar con su pelo, haciéndola caricias, hasta que se durmió. Le di un codazo a Harry para que los mirase y este sonrió.
-Se les ve muy monos, ¿eh? -Comenté.
-Sí. -Sonrió.
-Soso.
-¿Qué? ¿Por?
-Porque lo digo yo. ¿No te parece una buena razón?
-Sí, sí. Genial. -Harry levantó su brazo y bostezó, haciendo que se estiraba. Luego aprovechó para pasármelo tras la cabeza, hasta mi hombro.
-Aish... -Reí. Harry se limitó a sonreirme y a mirarme, mientras, haciendo lo mismo que Marta, me dormí a su lado.
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Cuando me desperté, Harry seguía observándome. Me senté en el sofá y me desperecé.
-¿Me observas mientras duermo?
-Claro. Estás tan mona cuando duermes...
-Oh. -Sonreí y me acerqué a él poniendo mis labios sobre los suyos. Luego le besé. Nuestras lenguas hacían una lucha gustosa entre ellas. Cuando nos separamos, le miré a los ojos. -A partir de ahora voy a jugar contigo.
-¿Y me lo dices así tan tranquila?
No contesté. Solo le sonreí levantándome y me agaché para darle un beso en el cuello.


[AHORA SUBO EL 14, QUE TENGO QUE COMER. SI NO, ME MUERO DE HAMBRE, JO T.T KISSES.
ATT: MIRIAM.]

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