*Llamada telefónica.*
Yo: ¡Hola!
H: Hola, preciosa. A las nueve y media aqui ¿vale?
Yo: Claro que si, pequeño. -Solté una pequeña risita.
H: ¿Pequeño?
Yo: Como lo oyes. Hasta luego, cielo. -Cuelgo.
*Fin de la llamada.*
El tono de Harry al decir aquel "¿pequeño?" reflejaba un nerviosismo claro. Alice me miró y estalló en una carcajada. La enana esta me contagió la risa.
-¿Que me pongo? -Pregunté dejando de reirme.
-Pruébate todo. -Me dijo ella.
-Jajajaja no.
-¡Que si, venga! -Me dijo.
Me acerqué al armario y me probé todos mis vestidos. A mi no me convencía ninguno. Alice me dijo que el que mejor me quedaba era uno blanco con un cinturon marrón.
-¿Este? -Pregunté.
-Yo creo que es el más bonito, y el que mejor te queda... -Dijo ella.
-Gracias. -Sonreí y fui al baño seguida por Alice. -¿Como me pinto?
-¿Y se lo preguntas a una niña de ocho años? -Reímos.
-Pues hala. Un poco de rimel y ya.
Me pinté y salí del baño sonriendo. Alice me miró y asintió satisfecha con la cabeza. Inés salió de la habitación. Llevaba puesto un vestido azul oscuro, muy poco ajustado y unos tacones enormes. Supongo que serían de Marta; Inés no lleva estas cosas... Marta tardó menos de lo que pensábamos. Llevaba un vestido negro sin tirantes y unos tacones igual de altos que los de Inés. Nos despedimos de Alice y de sus padres y salimos por la puerta.
-Buff...
-¿Qué pasa, Inés? -Pregunté.
-No puedo andar con esto. -Contestó.
-Venga, vamos. No es para tanto. -Dijo Marta.
Las miré atónita.
Yo llevo manoletinas y soy tan feliz. En fin. Un coche paró en frente de nosotras. Una de las ventanillas bajó y vimos algunos mechones rubios y unos ojos azules divertidos.
-¿Subís? -Preguntó Niall.
-¡Mi ángel! -Inés miró al cielo y sonrió.
Las tres entramos en el coche. Harry iba detrás sentado. Marta se sentó en un lateral del asiento trasero, obligándome a sentarme al lado de 'mi pequeño'. Inés iba delante con Niall.
-Díos mío. ¡Gracias! -Dijo ella.
-¿Por? -Preguntó Niall.
-¿Tú me ves andando con esto hasta casa de Harry? -Niall rió y negó con la cabeza sin dejar de mirar la carretera.
-Estas muy mona. -Me dijo Harry dándome un codazo en el brazo.- Por cierto, ¿a qué vino aquello de "pequeño"?
-Gracias. -Reí.- Era para ver como reaccionabas.
-En el fondo se muere por ti. -Dijo Marta, como siempre, metiéndose en la conversación. Harry sonrió.
-Yo no...
-Solo hay que verla. Ella no se arregla así aunque sea una fiesta.
-¡Marta, cállate! -Le dije.
-No discuitáis. Ni siquiera Miriam es capaz de resistirse al sexy Styles.
-Eh... Ugh. -Reí.
*-*-*-*-*-*-*
Llegamos de nuevo a la gran casa de Harry. Los cinco salimos del coche y fuimos hacia la puerta. Entramos dentro y vimos a Zayn, Louis, Liam y un montón de gente más. Las chicas y yo sonreimos.
-Pasad, vamos. -Dijo Harry empujando levemente mi espalda hacia delante.
-¡Hi! -Liam nos dio dos besos a cada una.
-Hola. -Le sonreí.- Cuanta gente...
-Tranquila, no te van a comer. Bueno, quizá Niall sí. -Reímos.
-Mas le vale que no.
-¿Y que le harás, enana?
-Que manía: enana, pequeña... ¡Apenas me lleváis un año! -Liam soltó una risa.
-Eres bajita...
-Y tu tonto. -Reí.
-¿Bailas, enana? -Me dijo.
-Agh, sí.
Agarré su mano y me llevó al patio, donde había aún más gente. Miré a todos lados, nerviosa. Seguro que Inés y Marta sabían quienes eran aquellos. Liam siguió andando hasta una esquina del patio. Comenzó a bailar, bastante raro, a lo que yo no pude evitar mirar al suelo y reír.
-¿Qué pasa? -Preguntó él.
-Puff... Nada... -Reí.
-Pues deja de reírte y baila conmigo.
-Sí, sí. -Empecé a bailar de la misma manera en que bailaba Liam; eso sí, sin dejar de reírme. Inés se nos acercó, cogida de la mano de Niall.
-¿Qué se supone que hacéis? -Preguntó.
-Bailar. -Dijo Liam riendo.
-A nuestra manera. -Añadí yo.
-Luego dicen que soy yo el que baila mal... -Niall suspiró riendo.
-Cuidado, Horan. -Dijo Liam riendo.
-Se os ve muy monos juntos. -Le dije a Inés y Niall. Ella miró su mano, que seguía sujeta a la de Niall.
-¿Verdad que sí? -Añadió Liam. Harry se acercó a nosotros, abrazándome por detrás.
-¿Que haces? -Le dije intentando separarme.
-Abrazarte. Creo que está claro. -Hundió su cabeza entre mi cuello y mi hombro. Miré a Inés.
-Déjame, Harry.
-No.
-Sí.
-No.
-Déjala, anda. -Dijo Liam. Harry me soltó.
-¿Bailas? -Me dijo.
-Ya estoy bailando con él. -Le di la espalda y me crucé de brazos.
-Muy bien. -Harry pronunció aquellas palabras secamente y se marchó.
-Miriam, yo creo que... -Dijo Inés.
-Tu crees que le gusto, lo sé. Y yo creo que no, ya está.
-No es la única que lo cree. -Dijo Liam.
Niall tiró del brazo de Inés acercándole más a él. Ella le miró y se sonrojó.
-Es increíble. -Dijo.
-¿El qué? -Preguntó él.
-Tú. Los chicos. Todo.
Niall se mordió su labio inferior. Comenzó a sonar una lenta. Cogió a Inés de la cintura y la pegó más a él. Ella sonreía enbobada mirando sus ojos azules. Pasó sus brazos alrededor del cuello de Niall. Yo rodeé con mis brazos a Liam y sonreí midando a Inés. Esta no dejaba de mirar los ojos de Niall. Los cuatro bailamos con la música.
-Tsss. -Le dije a Liam.- ¿Has visto como se miran?
-Si, son tan monos. Es raro ver a Inés sin gritar. -Dijo.
-Déjala que disfrute. -Reí.
-Tus ojos... -Murmuró Inés.
-¿Qué les pasa? -Preguntó Niall.
-Eh... Oh... Nada. Son... Preciosos.
-Gracias. -Niall se acercó y le dio un beso en la mejilla.
-Oh, dios mio. M-me has da-dado un beso en la me-mejilla...
-Sí, pero no chilles, porfa. -Dijo él poniendo sus manos en los hombros de Inés.
-N-no chillaré. -Inés esbozó una gran sonrisa.
*-*-*-*-*-*-*
La fiesta teminó y ya solo estábamos Inés, Marta, los chicos y yo.
-¿Os ayudamos a recoger? -Pregunté.
-No hace falta. -Dijo Louis.- Iros a casa, es tarde.
-No nos importa. Es lo mínimo que podíamos hacer. -Dijo Marta.
Recogimos los vasos y platos con comida, limpiamos un poco por encima el suelo...
-Bueno, pues... Muchas gracias chicas. -Dijo Zayn.
-¿Os quedais a dormir? -Harry puso una mirada demasiado juguetona al Decir aquello... Raro.
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