lunes, 23 de diciembre de 2013

Capítulo 14

Aquella noche dormí pensando en Harry. No sé por qué. Él no me gusta. O eso creo.
A la mañana siguiente me desperté de muy buen humor. Necesitaba a alguien con quien hablar. Fui a la habitación de Inés, pero no estaba. Volví a mi habitación y me quité el pijama. En ropa interior, fui hasta el baño y me duche. Luego, me puse esto: http://www.polyvore.com/beige/set?id=107843090
Bajé a desayunar. En la cocina estaban Marta y Alice.
-¿Dónde está Inés? -Pregunté. -Estos días está desaparecida...
-Ya. -Contestó Marta. -Ha salido con Chris. Aquí hay tema. -Reimos.
-¿Y Niall? Pensé que después de conocerle no iba a separarse de él.
-Ya, eso es lo que me extraña... Está pasando de él completamente.
De repente mi móvil sonó. Un WhatsApp de Harry: <<Voy de camino a tu casa>>. ¿Pero qué cojones...? ¿Por qué viene? Suspiré. Decidí callarme. Cuando Harry llegase no entraría en casa, no quiero. No le he invitado a venir, y eso de que haga lo que le da la gana cuando quiere, sinceramente, me molesta. A los cinco minutos sonó el timbre. Fui a abrir y no me sorprendí al ver a Harry. 
-¿Qué se supone que haces aquí? -Pregunté borde y fríamente. 
-Esto. 
Harry me cogió de la cintura y me acercó más a él. Sin darme tiempo a separarme, me besó. Me besó locamente. Apasionadamente. Me gustó, sí. Cuando me soltó, me miró y comenzó a reirse. 
-¿Qué? 
-Tu cara es tan... No te esperabas esto, ¿verdad? -Negué con la cabeza. -¿Quieres venir a mi casa? 
-Eh... me parece que aquí estoy bien, no sé. 
Marta apareció detrás mía y cuando vio a Harry me dio un notable codazo en el brazo. 
-¿Qué pasa? -Preguntó. 
-Le estaba preguntando si venía a mi casa. 
-Y yo estaba rechazando su invitación. -Sonreí. 
-Ay, no, no, no. -Marta me empujó sacándome de casa junto a Harry. -Ve con él, es más, quédate todo el día allí si quieres. 
-Pero yo... 
-Pero tú nada. Anda, pasadlo bien. -Marta cerró la puerta de casa en mis narices. 
-Que maja. -Miré a Harry. -Bueno, no me queda otra que ir contigo a tu casa... 
Entramos en el coche de Harry, yendo directos a su casa. Harry abrió la puerta y nos dirigimos al salón. 
-Pues ya estamos aquí... -Sonreí. -¿Qué te apetece hacer? 
-¿En serio lo preguntas? 
Harry me cogió por la cintura alzándome. Yo crucé mis piernas alrededor de su cintura. Luego nos miramos hasta que dijo: 
-Te quiero. 
No contesté. Simplemente me abalancé hacia él y le besé. Comenzó a andar hacia atrás, haciendo que ambos cayésemos sobre el sofá. Me senté a horcajadas sobre él. 
-¿No vas a contestar? -Me preguntó. 
-Harry... 
-Dime. 
-Ayúdame. ¿Cómo sabes si te gusta una persona? 
-Si te pasas los días pensando en él. Si necesitas estar a su lado a cada segundo que pasa. Si... 
-Creo que me gustas. -Le interrumpí. 
-¿Solo lo crees? -Asentí.- Pues entonces tendré que hacer que me quieras. 
-¿Cómo? 
-Eso no lo he pensado aún... Pero sabes que lo conseguiré, pequeña. 
'They don't know about us' comenzó a sonar. Me estaban llamando. Me levanté de encima de Harry y entré a la cocina, contestando a la llamada. Marta; como no...
*Conversación telefónica*. 
-¡Hola! ¿Qué tal con Harry? 
 -Marta, tía. ¿Qué voy a hacer contigo? No ha pasado ni una hora desde que estoy aquí. 
-¿Pero ha pasado algo? 
-Tía... -Harry entró a la cocina acercándose a mí.- luego te cuento. Anda, no llames más, petarda. 
-Vaaaale. Pero me lo cuentas sin omitir ningún detalle. 
-Claro que sí. Adióóós. -Colgué. 
*Fin de la conversación*.
Harry estaba a pocos pasos de mí. Se acercó más, hasta el punto se tenerme entre él y una de las encimeras de la cocina. Juntó su frente con la mía, y alzó mi cabeza obligándome a mirarle a los ojos. 
-No sabía que tuvieses esa canción de tono de llamada. -Sonrió maliciosamente. 
-Pues ahora ya lo sabes. -Sonreimos. 
-¿Te apetece subir a mi habitación? 
-Eh... ¿Harry? 
-No, boba. No me refiero a eso. -Carcajeó. Me encanta cuando se ríe. 
-Pues entonces vale. Agarró mi mano y subió las escaleras junto a mí, sin soltarme. Me condujo por la enorme casa hasta su habitación, situada en el fondo del pasillo. Entramos y ambos nos sentamos en la cara. Silencio incómodo. Menos mal que Harry lo rompió: 
-Vale. Quiero que sepas que te quiero. Sí, no sé cuantas veces te lo he repetido ya. Pero aunque no sientas lo mismo no me harás cambiar de opinión. Y sé que me va costar porque llevas escrito en la frente que eres una cabezona. Pero me da igual. Voy a insistir. Y ahora me toca preguntarte, ¿qué sientes por mí? 
-Pues me toca responderte: no lo sé. No sé si me gustas o si no. Estoy confundida. Eres muy mono, te portas genial conmigo. Y aún no me creo que esté hablando contigo. ¿Quién me diría a mí que el mismísimo Harry Styles estuviese en frente mía diciéndome que me quiere? Y sabes, no sé lo que siento. Pero posibilidades tienes, bobo. -Le guiñé un ojo con una sonrisa pícara. Harry soltó una carcajada. 
-Me tranquiliza saberlo. 
Se acercó y me cogió de la cintura, tumbándome a su lado. Luego se giró hacia mí y me besó. Digamos que me dejé llevar por la lucha que estábamos creando con nuestras lenguas. Comencé a desabrocharle la camisa a Harry. Este se deshizo de ella tirándola al suelo. Desabrochó la cremallera de mi vestido y también lo tiró al suelo, junto con sus pantalones. Madre mía, se le veía tan perfecto en bóxers... Me abalancé sobre él y me agaché para besarle de nuevo. 
-¿Estas segura de esto? 
-Claro que lo estoy. -Sonreí mordiéndome el labio. 
Poco a poco nos quedamos sin ropa. Nuestras miradas estaban cargadas de deseo. Con un rápido movimiento, abrió uno de los preservativos que guardaba en un bolsillo de su pantalón y, sin perder tiempo, se lo colocó. Se sentó de nuevo en la cama, y me acercó a él.
-Lo tenías todo preparado, por lo que parece. Anda que llevar el preservativo en el bolsillo... -Reimos. 
Se sentó encima mía y comenzo a deslizarse dentro de mí. Las embestidas iban y venían mientras ardíamos en deseos el uno por el otro. Yo apreté su espalda, acercándole más a mí. Repitió el proceso anterior, esta vez más rápido. Seis... siete... ocho... Mis caderas se movían al ritmo que el marcaba. Jadeos... y más jadeos. Diez... once... doce... Harry emitió un pequeño gruñido, mientras yo gemía de placer. Grité y ambos nos arqueamos al llegar al orgasmo mutuo. Harry cayó a mi lado y me abrazaba mientras sonreía. Yo comencé a reirme tontamente, hasta el punto en que le contagié la risa. 
-Te quiero. -Dije, recobrando una respiración normal. 
-Si lo sé, lo hacemos antes... 
-¡Harry! -Reimos. Le abracé y me quedé dormida a su lado, mientras él me hacia caricias sobre la cabeza.





[MATADME SI QUERÉIS. DIJE QUE SUBIRÍA DESPUÉS DE COMER Y AL FINAL NA. PERO NO FUE CULPA MÍA, SINO DE BLOGGER. BUENO, ESTOY SUBIENDO LA NOVE A WATTPAD. ESTA VEZ CON ______ EN VEZ DE MIRIAM; A VER SI LA LEE MÁS GENTE ASÍN, LOL. Y BUENO, OS DEJO AQUÍ EL LINK: http://www.wattpad.com/33025373-they-don%27t-know-about-us
Y ESO, QUE ESPERO QUE OS HAYA GUSTADO EL CAP Y BESITOS DE ESTE KIWI: MIRIAM]

domingo, 22 de diciembre de 2013

Capítulo 13.

Zayn había dejado la puerta lo suficientemente abierta para poder ver como se cambiaba. Marta asomó la cabeza por el espacio que había. Sí, Zayn estaba sin camiseta. Marta le había visto ya un millón de veces sin ella en fotos, pero aún así sigue emocionándose. Esta soltó una risita que Zayn logró escuchar. Se giró hacia la puerta y la miró extrañado. Marta pasó a un tono de mejillas rojizo.
-¿Que haces? -Dijo riendo.
-Eh... nada. Pasaba por aqui...
-Ya. -Zayn abrió la puerta.- Pues pasa.
-Eh... no, ya bajaba otra vez...
-No, no. Pasa. -Dijo él sonriendo. Marta entró en la habiración de Zayn y se sentó en la cama, todavía sin hacer.- Si no te importa, voy a ducharme. Y esta vez, por favor, no entres a mirar.
-Tsss, por favor. Tampoco tenía taaaanto interés en verte cambiándote... -Dijo nerviosa. Zayn se acercó a ella hasta el punto de juntar sus frentes, quedando así a pocos centímetros.
-¿Segura? -Este sonrió maliciosamente.
-S-sí. -Marta le miraba atenta.
-Bien. -Zayn se despegó de ella.- Baja con Miriam si quieres. Está ahí abajo sola.
-Va-vale.
Zayn entró dentro del baño dejando a Marta completamente confundida. Oh, habían estado a pocos centímetros; muy pocos. Marta cogió la almohada de la cama de Zayn y se la puso en la cara. Emezó a patalear en la cama y a reprimir gritos gracias a la almohada. Cuando se tranquilizó, se miró al espejo de Zayn. Su pelo estaba completamente mal. Tuvo que volver a hacerse la coleta. Luego sonrió, como burlándose de ella misma y bajó de nuevo al salón.
-Jaii.- Dije.- ¿Qué tal ahí arriba? ¿Algo interesante?
-No... nada. ¿Tú has vuelto a hablar con Harry?
-Sí, me ha dicho que se pasaba por casa de Zayn un rato. Había quedado con él ayer...
-Ay. Que mono.
-¿Por?
-Porque viene por ti, tonta. -Me dijo mientras me daba un codazo en el brazo.
-Ay, pesá, calla. -Llamaron al timbre y me levante para abrir.- ¡Voy yop!
-Hola, preciosa. -Dijo Harry desde el otro lado de la puerta.- ¿Me dejas pasar?
-No. -Sonreí. El empezó a hacer pucheros y a poner cara de cachorrito. -Anda, idioto. Pasa. -Sonreí.
-¡Weeee! -Entró dentro y se sentó con nosotras en el sofá. Zayn bajaba por las escaleras ya vestido.
-Harry, amigo. ¿Qué haces aquí?
-Me aburría y vine a molestar un rato.
-Que majo. -Dijo Marta.
-Sí. -Zayn se sentó al lado de esta pasando su brazo por su hombro.
-¿Qué se supone que haces? -Preguntó Marta.
-Yo nada, ¿por?
-Buah, Zayn. -Marta se levantó y se sentó a mi lado, mientras Zayn la miraba confuso.
-¿Os parece si vamos a comer a Nando's?
-Oh, no. Niall nos mataría si no vamos con él.
-Nah, nunca se lo diremos. Será nuestro pequeño secreto de grupo. -Dijo Harry antes de que todos estallaramos en risas.
-Bueno, pues vamos.
-¿Y nosotras vestidas así? -Dijo Marta.
-¿Podemos pasar por nuestra casa para cambiarnos? -Pregunté.
-Como quiera mi princesa. -Dijo Harry y me miró. Le sonreí levemente y todos nos pusimos a caminar.
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Al llegar a nuestra casa, Marta ocupó el baño de abajo mientras yo utilizaba el de la planta superior. Zayn y Harry esperaban en mi habitación, mientras veían la televisión. Terminé de ducharme cuando me di cuenta que no había cogido la ropa. Bien, genial, perfecto. Tendría que salir a mi habitación envuelta en una toalla hasta el armario. Aish, bien. Por suerte, al salir, Marta estaba con ellos. Se acercó a darme la ropa y pude entrar de nuevo en el baño. Al salir, sonreí a los tres y les hice un gesto, como de que ya estaba lista. Se levantaron de mi cama y apagaron la tele. Salimos de casa y fuimos al Nando's a comer. Cuando ya estabamos comiendo, Harry no paraba de lanzarme miradas incómodas. Yo intentaba evitarlas. Hubo un momento en el que ya no podía más y tuve que levantarme e ir al baño. Me mojé un poco la cara y me puse brillo de labios. Me hice una coleta alta dejando caer mis rizos sobre mis hombros. La puerta del baño se abrió justo cuando estuve apunto de salir.
-¿Qué haces aquí?
-Pregunté al ver a Harry.
-Te echaba de menos en la mesa.
-Tu eres mu tonto.
-Pero soy tu tonto y me quieres.
-No.
-Sí. -Sus ojos me miraron de arriba a abajo. Comenzó a acercarse a mí, haciéndome chocar con la pared. Aprovechó esto para cogerme las muñecas, alzando mis brazos por encima de la cabeza. Juntó nuestras frentes y sonrió maliciosamente. -Sí me quieres. Lo sé. Solo hay que ver lo roja que estás ahora mismo. -Pasó su mano izquierda por una de mis mejillas. Rozó mis labios y luego posó su mano por mi espalda.
-¿Qué se le va a hacer? -Pregunté. -Si no te quiero, no te quie...
-Me quieres. Lo sabes. Lo sé. Lo saben. Juntó sus labios con los míos mientras me besaba cálida y tiernamente. Su mano recorría mi cadera. Cuando se separó de mí, se mordió el labio. -Ahora si me quieres, ¿verdad?
-¿Me sueltas ya o qué? -Harry soltó mis muñecas. Volvió a mirarme esperando una respuesta, le miré y fui a la mesa a sentarme. Me senté al lado de Marta y cuando Harry llegó se sentó a mi lado. Terminamos de comer entre risas y bromas y fuimos a dar un paseo. Harry y Zayn se hacían fotos con algunas fans. A Marta no parecía importarle; a mi sí. No es que Harry y yo seamos nada, pero ver a tantas chicas a su alrededor... irrita un pelín. Fuimos a una heladería sobre las cinco y media de la tarde. Zayn nos invitó a todos a helados de chocolate. A las seis y media estábamos en su casa otra vez. Estábamos aburridos así que nos sentamos a ver la tele. Marta se apoyó sobre el hombro de Zayn, tumbándose en un sofá. Zayn comenzó a jugar con su pelo, haciéndola caricias, hasta que se durmió. Le di un codazo a Harry para que los mirase y este sonrió.
-Se les ve muy monos, ¿eh? -Comenté.
-Sí. -Sonrió.
-Soso.
-¿Qué? ¿Por?
-Porque lo digo yo. ¿No te parece una buena razón?
-Sí, sí. Genial. -Harry levantó su brazo y bostezó, haciendo que se estiraba. Luego aprovechó para pasármelo tras la cabeza, hasta mi hombro.
-Aish... -Reí. Harry se limitó a sonreirme y a mirarme, mientras, haciendo lo mismo que Marta, me dormí a su lado.
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Cuando me desperté, Harry seguía observándome. Me senté en el sofá y me desperecé.
-¿Me observas mientras duermo?
-Claro. Estás tan mona cuando duermes...
-Oh. -Sonreí y me acerqué a él poniendo mis labios sobre los suyos. Luego le besé. Nuestras lenguas hacían una lucha gustosa entre ellas. Cuando nos separamos, le miré a los ojos. -A partir de ahora voy a jugar contigo.
-¿Y me lo dices así tan tranquila?
No contesté. Solo le sonreí levantándome y me agaché para darle un beso en el cuello.


[AHORA SUBO EL 14, QUE TENGO QUE COMER. SI NO, ME MUERO DE HAMBRE, JO T.T KISSES.
ATT: MIRIAM.]

Capítulo 12.

El viaje en coche fue una de las experiencias más incómodas. Estuvimos tan bien en casa de Harry que ahora nos daba corte hasta hablar. Íbamos de mal en peor. Bajé del coche de Harry, me coloqué la ropa y sonreí a Harry, dispuesta a darme la vuelta para entrar a casa. Él hizo un rápido movimiento, cogiéndome de la mano.
-¿Ya no me das ni las gracias?
-Oh, no me comas. Gracias Harry.
-No hacia falta darlas.
-¿En serio? ¿De verdad? -Sonreí y cerré la puerta del coche.
-Llámame. -Dijo él arrancando.
Observé como su coche iba haciéndose cada vez más pequeño, debido a estar cada vez más lejos, como acabó desapareciendo en aquella larga calle. Volví a mirar hacia la puerta y me di cuenta de que aún no había sacado las llaves. Las cogí y abrí. Vi a Alice que estaba sentada en el sofá con la mirada dirigida a la televisión. Sus dibujos no se los quita nadie. Entré en la cocina, donde estaba Jane.
-Oh, Miriam. Inés y Marta han salido. Un chico pasó a por Inés y Marta la acompañó. Dijeron que no tardarían mucho.
-Oh, vale. Muchas gracias Jane.
-¿Estuviste con...?
-Harry... -Susurré nerviosa.
-Parece que os lleváis muy bien. ¿Él te gusta?
-Eh... -Suspiré sentándome en la silla de al lado de Jane.
-No tengo ni idea.
-¿Eso es que sientes algo?
-Jane, sinceramente... no lo sé. -Su cabello rubio cayó sobre sus hombros, mientras se soltaba del moño de estar en casa. Rápidamente volvió a recogérselo.
 -Bueno, ya aclararás todo con el tiempo. -Dijo. Sus ojos azules me ponían nerviosa. No puedo aguantar la mirada mucho tiempo. Sonreí.
-Si me disculpas... -Señalé la puerta.
-Anda, sí. Vete a tu habitación un rato. Me levanté de la silla, sonreí a Jane y me di la vuelta, saliendo por la puerta. No quería oír otro de esos absurdos 'haz lo que te diga tu corazón', que suele decir la gente para quitarse los problemas de encima. Mi corazón no dice nada. NADA. El timbre sonó, pillándome en el pasillo. Di media vuelta hacia la puerta y abrí. Eran Marta e Inés.
-¡Hola, chicas! -Les dije, apartándome para que pudiesen entrar.
-Hola. -Dijeron a la vez.
-¿Dónde fuistéis? -Pregunté siguiéndolas hacia el sofá.
-Em... ¿Te acuerdas de Christian? -Inés me miró.
-Sí. Aquel chico del que no parabas de hablar cuando estábamos en España. ¿Por?
-Verás, el otro día estuve hablando con él por WhatsApp. Él y su hermana iban a venir de vacaciones aquí. Esta mañana me llamó para que quedásemos y tal. Marta me acompañó porque estaba super nerviosa.
-¿Y qué tal? -Pregunté.
-Buff. Muy bien.
-Parece que le gustas. -Dijo Marta dándole un codazo a Inés.
-¡Ay, no! No creo que yo... Bueno, quizás. Aunque se reía mucho con cada cosa que yo decía... No, no le gusto.
-Bipolar. -Murmuré.
-Mucho. -Dijo ella.
*-*-*-*-*-*-*-*
Después de cenar me tumbé en mi cama y puse la tele un rato. El móvil hizo el típico sonido de cuando te llega un mensaje. Miré y era de Harry.
*Conversación de WhatsApp*
H: ¡Hola, preciosa!
 Yo: Jaaai. ¿Qué tal?
H: Bien, ¿y tú?
Yo: Aquí... aburridísima.
H: Si estuvieses conmigo no estarías tan aburrida ahora mismo.
Yo: Uy, ¿y eso?
H: Haríamos cositas.
Yo: ¿Harry? Por favor... Jajajaja.
H: Nah, es coña. ¿Mañana te pasas por mi casa?
Yo: Después de lo de hacer cositas, creo que me lo pensare, ¿eh?
H: Jajajajaja, que boba eres. Vente, anda.
Yo: Venga, va. Iré.
H: Oh, bien. Bueno, preciosa. Me voy a dormir. Que duermas bien y espero que pensando en mí.
Yo: Si, cosita. Pensaré en ti (nótese la ironía).
H: Me encanta cuando eres así de borde.
Yo: Oh, te encanto siempre. Anda, vete a dormir. Adiós.
H: Buenas noches, princesa.
*Fin de la conversación*.
No supe que contestar, así que dejé el móvil en la mesilla. Apagué la televisión y abrí la cama. Fui hacia el armario y me puse un pijama de camiseta de tirantes y pantalón corto. Me hice una coleta, volví a la cama y me tumbé.
*-*-*-*-*-*-*
La risa de Alice me despertó aquella mañana. La miré y vi mi móvil en sus manos. Me levanté rápidamente y se lo quité.
-¿Por qué lo cogiste?
-Solo quería ver los juegos que tenías... Lo siento.
-Bueno, no lo vuelvas a coger. -Al desbloquearlo vi que estaba la conversación de Harry.- ¿Y esto?
-Jo, solo la estaba leyendo. No te enfades, porfi... -Me dijo bajito.
-Vale. Pero recuerda que esto no se toca. -Dije haciéndo énfasis en el no.
-Vaaaaaale. -Se cruzó de brazos.
Sonreí y bajé a desayunar. Me hice una tostada con mermelada de fresa por encima. Me bebí un vaso de Colacao y lavé todo. Subí a mi cuarto y me senté en la cama. Miré el móvil y tenia un WhatsApp de Harry. En ese momento llegó Marta, por lo que no lo pude leer.
-¿Vienes a correr? -Me preguntó.
-Buff... Que pereza...
-Anda, no quiero ir sola.
-Ve con Zayn. -Dije irónicamente.
-Está muy lejos.
-Bueno, pues ve a buscarle.
-Pues acompáñame. -Me dijo.
-Dios, que pesada. Está bieeeen. ¿Pero en serio iremos a casa de Zayn?
-Si no te importa... -Dijo ella rodando los ojos.
Sonreí y cogí ropa de deporte, unas deportivas fucsias flúor y una goma de pelo del mismo color. Terminé de vestirme y me recogí el pelo en una coleta alta. Bajé las escaleras de dos en dos hasta llegar a la puerta donde estaba Marta. Cogí la pequeña mochila que me preparó -que llevaba agua y algo de picar- y ambas salimos a correr.
*-*-*-*-*-*-*
-Ya estamos llegando a su casa. -Me dijo ella.
-Bien. ¿Qué piensas hacer cuando le veas?
-Pregunté entre jadeos.
-No lo había pensado.
-Marta, ¿tú piensas?
-Já. Que graciosa. -Dijo con ironía.
-Yo de siempre. -Contesté. Marta se paró en seco.
-Es aquí. -Me dijo.
-¿Y si llamas al timbre?
Me lanzó una mirada desafiante y llamó al timbre. Zayn, aún en pijama, abrió la puerta. Se frotaba los ojos, señal de que le acabábamos de despertar. Miró hacia Marta y dio una especie de brinco. Hizo un intento de peinarse con las manos y nos sonrió.
-¿Qué hacéis aquí? -Preguntó sin dejar de sonreír.- Me habéis despertado...
-Ay, como duerme él. -Bromeé. -Marta quería verte. -Esta se sonrojó.
-Bueno, pues pasad. -Hizo un gesto con las manos, invitándonos a entrar. Nosotras pasamos hacia el salón y nos sentamos en el sofá. Zayn nos avisó de que iba a cambiarse y en seguida bajaba. A los segundos de que él subiera, Marta se levantó.
-¿Qué haces? -Pregunté.
-Quiero ver a Zayn cambiádose. Porfa, calla.
-Tía, ¿en serio? -Pregunté con ironía.
-Sí. -Sonrió levemente y subió las escaleras en dirección a la habitación de Zayn.




[HOLAAAAA CRIATURITAS DE ANTONIO. LALALALA. (Es mi amigo imaginario, lol.) BUENO, DECIROS QUE COMO HE TARDADO MUCHO EN SUBIR CAPI Y TAL (entre exámenes e insti no tengo tiempo pa nah) VOY A SUBIR OTROS DOS CAPIS MÁS. EN TOTAL, TRES. ¡Weeee! GRACIAS POR LEER Y SIENTO TARDAR TANTO.
PD: FELICES FIESTAS A TODAS, JAJÁÁÁ.
ATT: MIRIAM.]